guia do novo coronavirus
Imprimir Republicar

Neurociencia

Dentro del cerebro

La PUC de Río Grande do Sul construirá un instituto de investigación en enfermedades neurológicas

MICHAEL A. COLICOS/UCSDLa región sur contará con un gran instituto de investigación y tratamiento de enfermedades neurológicas. Comenzará a funcionar en 2010 con la denominación de Instituto del Cerebro del Estado de Río Grande do Sul (Inscer), en Porto Alegre, y estará vinculado a la Pontificia Universidad Católica de Río Grande do Sul (PUC-RS). El costo inicial del proyecto será de 35 millones de reales, financiado por el gobierno federal, la Secretaría Estadual de Salud de Río Grande do Sul, la propia universidad y aportes privados. El Inscer atenderá a pacientes de diversos orígenes, con prioridad para los del Sistema Único de Salud (SUS), mediante un abordaje multidisciplinario, en el que confluirán también especialistas en física, farmacia, biociencias y ciencias humanísticas.

El complejo del instituto constará de dos edificios y una superficie de 6 mil metros cuadrados. Las estructuras que ya existen en el hospital universitario y en el Instituto de Investigaciones Biomédicas (PIB) de la PUC-RS serán incorporadas a la iniciativa. Como por ejemplo, el Laboratorio de Neurociencias y el Centro de la Memoria, creado por el neurocientífico Iván Izquierdo, pionero en el estudio de la neurobiología, la memoria y el aprendizaje, quien hace cuatro años se retiró de la Universidad Federal de Río Grande do Sul y ahora trabaja en la PUC-RS.

De acuerdo con el neurólogo Jaderson da Costa, director del IPB y coordinador del proyecto, la decisión de crear el Inscer se tomó debido a dos razones. “El envejecimiento de la población y el consecuente incremento en la incidencia de enfermedades neurodegenerativas generaron una demanda creciente de atención médica e investigación. Y percibimos que teníamos masa crítica para suplir esa demanda”, afirma. Sin embargo, los estudios no se limitarán a afecciones como el Alzheimer, Parkinson y esclerosis lateral amiotrófica. También tendrán espacio en el Iscer investigaciones sobre el sueño y la epilepsia, como así también estudios sobre el comportamiento neurológico de bebés prematuros. “En este último caso, la idea es adquirir  conocimiento para ayudar en la prevención de lesiones cerebrales en los bebés”, dice.

La creación del Inscer se suma a otras iniciativas tendientes a estimular el desarrollo de la neurociencia en el país. Según Jaderson da Costa, el modelo del Inscer presenta similitudes con el programa CInAPCe (sigla para Cooperación Interinstitucional de apoyo a la Investigación sobre el Cerebro), de la FAPESP, que conjuga investigación de punta en diversas ramas de la neurociencia, con énfasis en el estudio de la epilepsia, y el tratamiento de pacientes en centros de salud y hospitales. “Una diferencia de importancia es que contaremos con una estructura física unificada, mientras que el CInAPCe comprende una red de varias instituciones”, dice Jaderson. “Pero está en nuestros planes la promoción de colaboraciones con otros grupos de Brasil y del exterior”, afirma. Durante el año pasado comenzó a funcionar en Río Grande do Norte el Instituto Internacional de Neurociencias de Natal (IINN), liderado por Miguel Nicolelis, profesor brasileño de la Universidad Duke y autor de investigaciones pioneras referentes a la comunicación entre el cerebro de monos y prótesis robóticas.

Republicar