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Memoria

Dividir para gobernar

Hace 67 años, Brasil implementaba la división regional planteada por el geógrafo Fábio Guimarães

Mem_Fabio R C G (25)IBGELa división regional de Brasil en cinco grandes regiones geográficas se adoptó oficialmente en 1942, y desde entonces, contribuyó a la organización y administración del territorio nacional. En 1945 hubo una subdivisión y se crearon microrregiones (en ese entonces denominadas zonas fisiográficas), que son conglomerados de municipios con características en común. Los dos trabajos son obra del ingeniero y geógrafo carioca Fábio de Macedo Soares Guimarães (1906-1979), uno de los investigadores pioneros del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

“Hasta los días actuales, los planes de gobierno se realizan tomando como base las divisiones geográficas, con sus macro y microrregiones, que indican cómo deben distribuirse los recursos del Tesoro por cada área”, dice Roberto Schmidt Almeida, geógrafo, docente jubilado de la Universidad Estadual de Río de Janeiro y estudioso de la historia de la geografía brasileña. “Y Fabio Guimarães era el investigador brasileño que mejor entendía esos procesos de división”. Su estudio salió publicado en la Revista Brasileira de Geografia, en la edición de abril-junio de 1941, y adoptado al año siguiente.

La división que planteaba separaba los 21 estados y el Distrito Federal de aquella época en Norte (Amazonas y Pará), Nordeste (Maranhão, Piauí, Ceará, Río Grande do Norte, Paraíba, Pernambuco y Alagoas), Este (Sergipe, Bahía, Minas Gerais, Espírito Santo, Río de Janeiro y Distrito Federal), Sur (São Paulo, Santa Catarina, Paraná y Río Grande do Sul) y Centro-Oeste (Mato Grosso y Goiás). Había cinco territorios pues, también agrupados en las grandes regiones.

Pasados 30 años, en 1969, se hizo necesario reordenar el territorio nacional. El núcleo económico del país se había convertido en un triángulo, que tenía sus vértices en las capitales de estados Río de Janeiro, Belo Horizonte y São Paulo. Por esa razón, se agruparon Río, Minas y São Paulo, además de Espírito Santo, en una nueva región: Sudeste. La región Este desapareció; Bahía y Sergipe pasaron a formar parte de la región Nordeste. Brasilia ya se hallaba en la Centro-Oeste. Algunos territorios fueron ascendidos a estado, distribuidos en las macrorregiones de acuerdo con la proximidad y las características. Esa actualización del territorio no estuvo a cargo de Guimarães, quien en la época no se hallaba en el IBGE, sino dando clases en la Pontificia Universidad Católica de Río.

Las contribuciones del geógrafo no se limitaron a la división del país. Hubo muchas otras, la mayoría de ellas en los años 1940. Guimarães determinó matemáticamente el centro exacto de Brasil -que contrariamente a lo que se pensaba en la época, se sitúa en el nordeste de Mato Grosso, y no en Goiás. En 1947 lideró una de las dos expediciones a la Meseta Central para examinar los mejores sitios y evaluar la localización de la futura capital federal junto con uno de los más importantes e influyentes geógrafos del período, el alemán radicado en Estados Unidos Leo Weibel, a sazón contratado como consultor.

En un texto escrito en ocasión de la conmemoración del centenario del nacimiento de Guimarães, en 2006, Orlando Valverde, geógrafo del IBGE, recordó que Fábio Guimarães realizó un famoso análisis técnico de la cuestión de los límites entre los estados de Espírito Santo y Minas Gerais. “Demostró con numerosos ejemplos de Brasil y del exterior que una línea de cumbres montañosas no siempre conforma un límite; que un río puede atravesar una sierra mediante gargantas; que un límite importante puede hallarse dentro de un valle”, escribió Valverde. “O sea, aclaró un error muy común entre estudiosos del derecho internacional, por otra parte”.

Guimarães trabajó durante 30 años en el IBGE. Desde 1969 en adelante se dedicó solamente a enseñar en las aulas las ideas que había desarrollado en el instituto y aprendido durante las investigaciones de campo en Brasil.

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