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INDICADORES

Estudios muestran la expansión y la diversificación de los temas de interés de los científicos en Brasil

Los datos indican alteraciones en la distribución de los equipos y una mayor variedad temática en las investigaciones que se llevan a cabo en las universidades brasileñas

Léo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESP

La capacidad de investigación científica de Brasil ha crecido en los últimos años, según el censo más reciente del Directorio de Grupos de Investigación (DGP, en portugués), una especie de inventario de los equipos de investigadores en actividad en el país. En 2023, había 42.852 grupos registrados, frente a los 37.640 de 2016; hacía siete años que el Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq) no hacía el recuento. La cantidad de investigadores vinculados a los grupos registrados ‒un mismo investigador puede ser miembro de más de un grupo‒ aumentó de 199.566 en 2016, a 247.455 en 2023, un crecimiento del 24 %. La participación femenina, que en 2016 representaba el 50 % de los investigadores, alcanzó el 52 % en 2023.

Según una nota técnica publicada en 2024 por el Instituto de Investigación Económica Aplicada (Ipea), la tendencia de crecimiento se mantiene desde el año 2000. El análisis reveló que, en 23 años, los grupos de investigación crecieron un 264 % (en 2000, eran 11.760). A juicio de la física Débora Menezes, directora de Análisis de Resultados y Soluciones Digitales del CNPq, este crecimiento ha sido impulsado por las políticas públicas, especialmente a partir de 2010. “Ejemplos de ello son la creación de nuevos campus y el fortalecimiento de los Centros Federales de Educación Tecnológica [Cefet], que antes se centraban en la enseñanza media y ahora se convirtieron en institutos federales”, argumenta.

El estudio del Ipea señala que entre 2000 y 2023 hubo un fuerte crecimiento proporcional de los grupos en el campo de las humanidades. En dicho período, en términos relativos, pasaron del 27 % al 48 % de los grupos del país (de 2.288 a 20.544 equipos), con un crecimiento anual promedio de un 9,2 %. Entre las áreas de humanidades, las ciencias humanas, que en 2000 representaban el 15 % de los grupos, alcanzaron el 24 % en 2023; las ciencias sociales aplicadas pasaron del 8 % al 16 %, mientras que las áreas de lingüística, letras y artes crecieron del 5 % al 8 %.

El campo de las ciencias duras (exactas, de la Tierra, ingeniería y ciencia de la computación) registró un incremento anual promedio de un 4,1 % entre 2000 y 2023, y el de las ciencias de la vida de un 4,7 %, pero ambos perdieron participación dentro del total de los grupos. La merma más expresiva se dio en el campo de las ciencias biológicas, cuya participación disminuyó del 15 % al 8 % del total entre 2000 y 2023. Las ciencias exactas y de la Tierra cayeron del 15 % al 9 %, las ingenierías y ciencia de la computación del 16 % al 12 % y las ciencias agrarias, del 11 % al 8 %.

Para Menezes, del CNPq, diversos factores ayudan a entender la solidez de las humanidades. Por un lado, subraya, este campo incluye a las áreas que forman más estudiantes de grado en Brasil. Según datos del Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas (Inep), pedagogía, derecho y administración fueron las carreras con mayor cantidad de graduados en el país entre 2000 y 2023.

Alexandre Affonso / Revista Pesquisa FAPESP

“También observo allí un efecto de la pandemia. A los investigadores del área de humanidades les resultó más fácil trabajar solos y no se vieron afectados por el cierre de los laboratorios durante la etapa de aislamiento”, recuerda. La comparación de los datos del DGP de 2016 y 2023, que incluyen el período de la emergencia sanitaria, muestra una pérdida de impulso más acentuada en las áreas más perjudicadas por la suspensión de las actividades presenciales en las universidades, como en el caso de las ciencias biológicas, cuya participación con respecto al total cayó en siete años del 9,7 % al 8,2 %, y en las ciencias agrarias, del 8,9 % al 7,8 %.

El economista Tulio Chiarini, investigador del Ipea y autor principal de la nota técnica, dice que es necesario investigar las razones de estos cambios, pero sugiere algunas hipótesis. “Los investigadores de las áreas de las ciencias duras y de la vida estaban habituados a organizarse formalmente en grupos de investigación debido a la dinámica de colaboración de estas áreas. Sin embargo, esto no era tan común en el campo de las humanidades, donde la investigación suele caracterizarse por enfoques más individuales. En los últimos años, la exigencia de las agencias de financiación de que los investigadores estén registrados en grupos de investigación para poder participar en algunos llamados a la presentación de propuestas puede haber impulsado la institucionalización de los grupos en el área de humanidades”, explica. “Otra de las cuestiones radica en que, por lo general, las investigaciones de humanidades no requieren de grandes infraestructuras o equipos de alto valor para poder llevarse a cabo”.

La diversidad de la investigación
Otro análisis de la diversidad de la actividad científica brasileña surgió de un estudio publicado en diciembre en la revista Scientometrics sobre la variedad de temas e intereses de investigación de las universidades brasileñas. Investigadores de la Universidad de São Paulo (USP) y de la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC) analizaron la producción de artículos científicos de las 200 instituciones del país con mayor volumen de publicaciones entre 2000 y 2007, con base en datos de la Plataforma Lattes.

El estudio reveló que las grandes universidades públicas se caracterizan por tener carteras de investigación más amplias: la USP, la Universidad de Campinas (Unicamp) y las universidades federales de Rio Grande do Sul (UFRGS), Minas Gerais (UFMG) y Río de Janeiro (UFRJ) encabezaron la clasificación en lo que respecta a la diversidad a lo largo del período, dividido en seis trienios. “Pese a las fluctuaciones, el análisis apunta un crecimiento continuo de la diversidad de la cartera de investigación de las universidades brasileñas”, destaca el científico de la computación Luciano Digiampietri, de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades (EACH) de la USP, uno de los autores del artículo. La cartera de investigación agrupa las áreas científicas en que una universidad realiza sus publicaciones.

El economista Geziel Fernández, en cuya tesis doctoral defendida en 2022 en la UFSC se basó el artículo, subraya que la diversidad de la investigación hecha en las universidades es fundamental para el desarrollo económico de las naciones. “A los países desarrollados se los denomina ‘economías del conocimiento’ por su capacidad de innovar, integrar diversas disciplinas y promover avances tecnológicos, científicos y culturales”, dice.

El estudio calculó el “índice de diversidad”, un indicador medido con la ayuda de un software gratuito desarrollado por investigadores de las universidades de Wuhan, en China, y Ámsterdam, en Países Bajos, que considera distintos componentes, así como la cantidad de áreas en que se publicaron los artículos. La métrica tiene en cuenta cómo están relacionadas o no estas disciplinas y el equilibrio en la distribución de las publicaciones entre áreas utilizando el Índice de Gini. Originalmente utilizado para medir la desigualdad de ingresos, en este contexto dicho índice evalúa el grado de concentración o dispersión de las publicaciones entre las distintas áreas de investigación científica, señalando si la distribución es equilibrada o si se da prioridad a determinadas disciplinas. “El índice de diversidad es una métrica compleja. Una institución no solo es más diversa cuando ha publicado en mayor cantidad de áreas, sino también cuando tiene una buena distribución entre ellas”, explica el estadístico Esteban Tuesta, de la EACH-USP, otro de los autores del artículo.

Cuanto más alto es el índice, que parte de cero y no tiene un valor tope definido, más diversa es una institución. Según el trabajo, la USP encabezaba la clasificación entre las instituciones brasileñas con un índice que llegó a 85,8 puntos en el último trienio evaluado, de 2015 a 2017. La institución publicó artículos científicos en 448 de las 554 subáreas contempladas. Según el análisis del grupo brasileño, entre las pocas subdisciplinas en que la USP no registraba publicaciones entre 2015 y 2017 se encontraban historia del arte, diseño y producción de chips, migración étnica, aviación militar y poesía.

En el listado de las universidades brasileñas más diversas, la que escaló más posiciones fue la UFRGS, que pasó del 5º puesto en el trienio 2000-2002 al viceliderazgo en el período 2015-2017, cuando alcanzó un índice de diversidad de 70 puntos (véase la infografía).

Alexandre Affonso / Revista Pesquisa FAPESP

En el artículo publicado en Scientometrics se hacía referencia a una fuerte correlación entre el índice de diversidad y la cantidad de programas de posgrado de las universidades evaluadas. El número de programas de maestría y doctorado en el país, que en 2000 era de 1.434, aumentó a 4.347 en 2017. “La elevada diversidad de la investigación científica realizada en las grandes universidades públicas y su correlación con el posgrado es algo que ya imaginábamos, porque estos programas representan el 90 % de la producción científica del país”, dice Sérgio Salles-Filho, coordinador del Laboratorio de Estudios sobre la Organización de la Investigación y la Innovación (Lab-Geopi) de la Unicamp, quien no participó en el estudio. “Esta investigación cuantifica esta impresión y pone indicadores donde antes no los había”.

El índice de diversidad de las universidades brasileñas muestra una desigualdad muy marcada entre las que ocuparon las primeras 24 posiciones en el trienio 2015-2017: la diferencia entre la USP que lidera y la última clasificada, la Universidad Federal de Pará (UFPA), es de 62,2 puntos. “La cantidad de instituciones altamente diversificadas en Brasil es pequeña en comparación con China, y las universidades chinas presentan índices más uniformes que los nuestros”, dice Fernández. “Aun así, las instituciones brasileñas más diversificadas se ubican en un nivel comparable al de las principales universidades chinas”, añade.

Este artículo salió publicado con el título “Realidad ampliada” en la edición impresa n° 348 de febrero de 2025.

Artículos científicos
CHIARINI, T. et al. Revelando tendências: Análise dos resultados do censo dos grupos de pesquisa de 2023. Ipea. ago. 2024 (Diset: Nota técnica, 136).
TUESTA, G. F. et. al. The diversity and (dis-)similarity of Brazilian universities’ research portfolios. Scientometrics. dic. 2024.
ZHANG, L. y LEYDESDORFF, L. The scientometric measurement of interdisciplinarity and diversity in the research portfolios of Chinese Universities. Journal of Data and Information Science. v. 6, n. 4. jun. 2021.

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