
IUCNAmanita viscidolutea, una especie vulnerable del litoral brasileñoIUCN
La diversidad de los hongos, utilizados en la producción de alimentos y responsables de la descomposición de plantas y animales muertos, está descendiendo. De las 155.000 especies identificadas, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) clasificó a 1.300 como amenazadas y a 411 en peligro de desaparición. La expansión de las áreas agrícolas pone en riesgo de extinción a 279 especies. El uso excesivo de fertilizantes se erige como una amenaza para otras 91 especies, entre ellas Hygrocybe intermedia, originaria del Reino Unido. La deforestación puede causar la desaparición de otras 198 especies, como el caballero gigante (Tricholoma colossus), una especie comestible que crece en los bosques de pinos de Finlandia, Suecia y Rusia. Entre las 59 especies brasileñas en diversos grados de amenaza, la IUCN clasifica a cinco de ellas en peligro crítico: Bondarzewia loguerciae, de los bosques de Santa Catarina y Rio Grande do Sul; Wrightoporia araucariae, que crece sobre troncos muertos de Araucaria angustifolia; Parmotrema bifidum, de Mato Grosso; P. pachydermum, de Rio Grande do Sul, y Fomitiporia nubicola, de las zonas más altas del Bosque Atlántico. Anders Dahlberg, de la IUCN, recomienda: “Las prácticas forestales deben tener en cuenta a los hongos, dejando madera muerta y árboles dispersos” (IUCN, 27 de marzo).
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