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Geología

Las piedras en el camino

Los minerales encontrados por primera vez en Brasil ya suman 54

TATIANA DIAS MENEZES“¡Nació! — Daniel Atencio escribió un e-mail con ese título el día 2 de noviembre de 2010 para comunicar, tal como él explicó inmediatamente, “el nacimiento de mi décimo segunda hija, carlosbarbosaita, quien vino a acompañar a la chernikovita, coutinhoita, lindbergita, matioliita, menezesita, ruifrancoita, footemineita, guimarãesita, bendadaita, brumadoita y manganoeudialita”. Atencio, docente del Instituto de Geociencias de la Universidad de São Paulo (USP), había acabado de recibir un mensaje de la Asociación Mineralógica Internacional aprobando su pedido de registro del nuevo mineral, el 54º hallado por primera vez en Brasil y sin registros en ningún otro país. Nuevas especies de minerales, denominadas minerales base, aparecen agregadas a minerales de valor comercial, las gemas, tales como el topacio y la turmalina por ejemplo, comunes en Minas Gerais. Sin embargo, sólo dos gemas, el crisoberilo y la brasilianita, fueron registradas por primera vez en el país.

Los nuevos minerales exhiben composiciones químicas u ordenamientos atómicos inusitados, en principio, sin aplicaciones comerciales. Se los encuentra a menudo en rocas ígneas conocidas con el nombre de pegmatitas, formadas en las últimas etapas de la cristalización del magma en el interior de la Tierra. De las primeras etapas de enfriamiento de un magma, resultan rocas y minerales de mayor simpleza y homogeneidad. A medida que el magma se cristaliza, los elementos químicos más raros forman una especie de sopa residual. En una segunda etapa, ese líquido residual se solidifica y origina las pegmatitas, generalmente ricas en fosfatos. En Brasil, una de las zonas más ricas en pegmatitas — y, por lo tanto, en nuevas especies de minerales — es el este de Minas Gerais. En Divino das Laranjeiras, uno de los municipios de esa región, se encontraron cuatro, incluida la atencioita, un mineral pardo caracterizado por el ruso Nikita Chukanov, y la brasilianita, una gema de cristales amarillento-verdosos. De la vecina Galileia surgieron 10 nuevos minerales.

Desde diciembre de 2006, cuando se encontró en una cantera contigua a un campo de fútbol del municipio de Jaguaraçu, en el este de Minas Gerais, la carlosbarbosaíta realizó un recorrido que demuestra que encontrar nuevas especies de minerales requiere una combinación de paciencia, amistad y gran cooperación entre expertos no académicos y académicos. Luiz Menezes, ingeniero de minas, coleccionista y comerciante de minerales que recolectó lo que le pareció ser un nuevo mineral, realizó los primeros análisis en un microscopio electrónico de la Universidad Federal de Minas Gerais. Al no poder seguir adelante, envió su muestra a la USP. Atencio la examinó con rayos X, confirmando que se trataba de una nueva especie de mineral, pero tampoco logró avanzar: los cristales de 50 x 10 x 5 milésimas de milímetro eran demasiado minúsculos, lo que dificultaba el análisis. Por la misma razón, durante cuatro años, investigadores de la USP de São Carlos, de Canadá, de Rusia y de Estados Unidos que convergieron en su estudio avanzaron poco, hasta que, en abril de 2009, Mark Cooper, de la Universidad de Manitoba, Canadá, consiguió un equipo de rayos X que finalmente completó los análisis, dilucidando la estructura atómica del mineral, cuyos cristales forman largas agujas ricas en óxido de uranio y niobio.

A pedido de Menezes, Atencio escogió un nombre para el nuevo mineral, como homenaje a Carlos do Prado Barbosa, ingeniero químico y coleccionista de minerales fallecido en 2003 que participó en la identificación de la bahianita, reconocida como nuevo mineral en 1978, y de la minasgeraisita, en 1986. También se homenajea a geólogos vivos, aunque como los biólogos, no pueden poner su propio nombre en especies nuevas que descubran.

La menezesita, un mineral rico en bario, circonio y magnesio, obtuvo ese nombre en reconocimiento al trabajo de Menezes, quien reside en Belo Horizonte y siempre les envía cosas interesantes a los geólogos. Reconocida en 2005 y publicada en 2008, la menezesita exhibe una estructura atómica similar a la de un compuesto que se había sintetizado en 2002 para combatir el virus causante del Sida.

La luz de los minerales
La coutinhoíta, un mineral amarillo como el azufre, que es un silicato de uranio y torio, que Atencio y Paulo Anselmo Matioli, geógrafo egresado de la Universidad Católica de Santos, trajeron de Galileia, en Minas Gerais, es otro ejemplo de gratitud hacia los pioneros; en este caso, con José Moacyr Vianna Coutinho, docente de la USP quien, a finales de los años 1950, a su regreso de la Universidad de Berkeley, Estados Unidos, esparció por Brasil el uso de la microscopía polarizante, que indica el desvío de la luz y, a partir de ahí, las estructuras atómicas, facilitando la identificación de minerales en Brasil. Como resultado de ello, participó en la caracterización de nueve de los 16 nuevos minerales brasileños identificados en los últimos ocho años, incluyendo la carlosbarbosaita. “Ayudo siempre que puedo”, dice Coutinho, con 86 años, todavía asiduo en su oficina en el Instituto de Geociencias de la USP.

“Coutinho, además de tener una percepción fantástica en el microscopio, posee una inmensa habilidad para graficar cristales y orientaciones ópticas de los minerales”, expresa Atencio, mostrando las ilustraciones del artículo de 1999 en el cual ellos y otros colegas describieron la hainita, de Poços de Caldas, en el límite de Minas Gerais con São Paulo. En otro rincón de un estante de metal están las muestras de pedernal que Atencio recolectó a sus 10 años de edad de una construcción cercana a su casa en São Bernardo do Campo, durante un episodio que le hizo elegir más tarde la carrera de geólogo.

Dos por año
Muchos nuevos minerales son solamente encontrados en un determinado lugar, pero un mineral rojizo con uno de los nombres más difíciles de pronunciar, la tupersuatsiaita, ya había sido identificado en Groenlandia y en Namibia antes de 2005, cuando Atencio, Coutinho y Silvio Vlach, también de la USP, informaron que lo habían hallado en Poço de Caldas. A menudo, la descripción oficial de una nueva especie de mineral concilia descubrimientos paralelos. Este es el caso el de la bendadaita, un mineral de cristales verdosos alargados encontrado en Portugal, Brasil, Chile, Marruecos e Italia, que geólogos de siete países — Austria, Alemania, Francia, Rusia, Australia, Brasil y Estados Unidos — presentaron en junio de 2010 en la revista Mineralogical Magazine.

“A menudo resulta más fácil colaborar con investigadores de Rusia o de Alemania que con los locales”, dice Atencio. Según él, la razón principal es la escasez de expertos en la identificación de minerales. Son menos de 10 en Brasil, mientras que Italia cuenta con alrededor 200 y Rusia, bastante más. De cualquier como, la cantidad de nuevos tipos de minerales identificados originariamente en Brasil está creciendo. Hasta 1959 había en el país tan sólo 19 tipos de minerales considerados válidos, la mayoría descrita solamente por extranjeros. Entre 1959 y 2000, la comisión de nuevos minerales de la Asociación Mineralógica Internacional reconoció 18 especies nuevas, con un promedio de 0,43 anual, y en los últimos ocho años, otras 16, subiendo el promedio a dos por año. Según Atencio, Brasil se encuentra entre los países en donde actualmente se descubren más nuevos minerales, casi siempre cerca de Estados Unidos. Rusia es el país en donde se descubre mayor cantidad de nuevos minerales.

Pero no es sólo por falta de especialistas que los descubrimientos no proliferan. En las canteras, un procedimiento común es el tratamiento de las gemas, con valor comercial, con un baño de ácido, para remover las impurezas, que incluyen a las posibles novedades. Los interesados en nuevos minerales a veces logran llegar antes de que ocurra el baño ácido. Otro problema consiste en la transformación del espacio. Atencio comenta que en 1991 descubrió junto a Reiner Neumann, el primer estudiante que dirigió, Antonio Silva e Yvonne Mascarenhas, sus colaboradores del Instituto de Física de São Carlos de la USP desde los años 1980, minerales raros de uranio, hallados en Perus, en el municipio de São Paulo. “Debería poseer mucho más”, dice él, “pero el Rodoanel [nota del tr.: carretera de circunvalación] tapó todo”.

El proyecto
Minerales nuevos de Brasil: caracterización cristaloquímica y síntesis (nº 2009/09125-5); Modalidad Línea  Regular de Apoyo al Proyecto de Investigación; Coordinador Daniel Atencio — IG/USP; Inversión R$ 79.750,75

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