Con 13 centímetros (cm) de largo y un plumaje multicolor, que varía del anaranjado amarillento al turquesa azulado, la tangará arcoíris (Tangara seledon) difícilmente pueda sobrevivir en una gran ciudad. En general, los árboles urbanos no producen los frutos silvestres de los que se alimenta y su coloración vistosa sobresale en medio del paisaje ceniciento, llamando la atención de depredadores tales como perros, gatos y seres humanos, según un estudio publicado en junio en la revista científica Global Change Biology. Las aves que más proliferan en las metrópolis son voraces y de colores monótonos, como el zorzal colorado (Turdus rufiventris), de 25 cm de largo, vientre de color herrumbre y dorso pardo grisáceo. Su dieta es variada e incluye insectos, lombrices, frutas cultivadas y restos de comida.
“Cuanto más avanzada sea la urbanización, más homogénea será la comunidad aviar”, señala el biólogo Lucas Ferreira do Nascimento, becario de investigación posdoctoral en la Universidad de São Paulo (USP) y autor principal del artículo. Según su explicación, las aves multicolores obtienen sus pigmentos de los frutos silvestres ricos en carotenoides, que les dan a sus plumas esos colores vibrantes que van del amarillo al rojo, o al consumir pequeños animales que se alimentan de plantas con esa sustancia. “Los flamencos rosados africanos [Phoenicopterus roseus] se alimentan de crustáceos que contienen el pigmento rojo”, ilustra. “En cautiverio, si comen solamente pienso, se vuelven blancos”.

Mathias Pires / UNICAMPTangará militar (Tangara cyanocephala): los colores son una desventaja en la jungla de cementoMathias Pires / UNICAMP
Los pájaros constituyen el grupo más numeroso entre las aves, los paseriformes, que representan más de la mitad de las especies. Ferreira do Nascimento reunió datos de diversas fuentes sobre la coloración, el tamaño del cuerpo y la dieta, recabó información sobre la distribución geográfica en el portal de ciencia ciudadana eBird, una base de datos con información de todo el país proporcionada por observadores de aves, y localizó las especies en los mapas de la iniciativa MapBiomas. Con base en ello, elaboró un muestreo del país completo, discriminando entre áreas urbanas, rurales y de vegetación natural, y mapeó la distribución de los pájaros según el ambiente. Quedaron fuera las aves pertenecientes a otros grupos, como la paloma bravía o doméstica (Columba livia) y el carpintero copete amarillo (Celeus flavescens).
“Es un trabajo amplio, que analiza comunidades de pájaros de diversos tipos, en lugar de hacer un seguimiento sobre una única especie, que es lo más habitual al estudiar a las aves urbanas”, comenta la bióloga Erika Hingst-Zaher, directora del Museo Biológico del Instituto Butantan, quien no participó en el estudio. “Sería interesante complementar el trabajo con datos de colecciones de museos y verificar cómo cambia la fauna aviar en el transcurso de las décadas”, sugiere. Según ella, algunas instituciones de São Paulo conservan muestras recogidas en los barrios de la ciudad que datan de más de un siglo.

Mathias Pires / UNICAMPTangará común, con tan solo dos colores llamativosMathias Pires / UNICAMP
Ferreira do Nascimento quedó sorprendido al identificar jilgueros dorados (Sicalis flaveola) viviendo en las ciudades. Según el biólogo, los machos, de un vistoso amarillo que atrae a las hembras de coloración más discreta, necesitan gastar energía buscando alimentos para conservar ese color llamativo. Para las aves que deben lidiar con el difícil entorno de las ciudades, cabía esperar que este desgaste dificultara su supervivencia.
“Pueden encontrarse incluso pájaros más vistosos en las grandes ciudades, pero por lo general son de dos o tres colores”, dice Hingst-Zaher, quien cita como ejemplo al tangará garganta negra o tangará común (Euphonia chlorotica), de 10 cm de largo, lomo entre negro y azulado y vientre amarillo, y el cardenal común (Poroaria coronata), de 18 cm de largo, cabeza de color rojo intenso, vientre blanco y alas grisáceas.
La bióloga y su equipo están estudiando a las golondrinas purpúreas (Progne subis), de unos 20 cm de largo, que emigran desde Norteamérica en septiembre y permanecen hasta mayo en Sudamérica, donde se reúnen en colonias dormitorios de hasta miles de estas aves en áreas rurales y urbanas. La especialista comenta que, si bien son admiradas por su coloración negra con brillos de un azul iridiscente y su vuelo matinal en bandadas que pueden congregar miles de ejemplares, resultan molestas a causa de sus excrementos y el bullicio que generan. Tan es así que las alcaldías de ciudades como Campinas y Ribeirão Preto decidieron eliminar sus nidos y entonces desaparecieron. “Hemos constatado que estas aves están contaminadas con mercurio y, probablemente a eso se deba el declive de sus poblaciones en América del Norte, informa Hingst-Zaher.

Leonardo Breder / USPEl discreto zorzal colorado, aves más adaptadas al ambiente urbanoLeonardo Breder / USP
“Una fauna urbana variada y colorida proporciona contacto con la naturaleza y una experiencia estética placentera”, afirma Ferreira do Nascimento. Según él, la belleza de las aves puede incitar a la gente a implicarse en la conservación de la naturaleza y en la puesta en valor de los espacios verdes. “La implantación de un mayor número de árboles frutales silvestres podría atraer a las aves más coloridas y hacer que el ambiente sea más atractivo”, sugiere el investigador.
“Saque la vista del teléfono móvil y mire hacia lo alto de los edificios de las grandes ciudades. Tal vez pueda identificar al halcón peregrino (Falco peregrinus), el ave más veloz del mundo”, recomienda Hingst-Zaher, quien también es la organizadora de Avistar, un encuentro anual de observación de aves en São Paulo. Con 50 cm de longitud, el halcón peregrino, un ave migratoria que pasa algunos meses del año en Brasil, se lanza en picado a velocidades de hasta 320 kilómetros por hora y mata palomas y otras aves en pleno vuelo. “Estas aves suelen vivir en las cumbres de los desfiladeros de América del Norte y otras regiones del planeta, pero hoy en día también se posan en lo alto de los edificios o en las salientes que les proporcionan los equipos de aire acondicionado, desde donde parten a la caza de sus presas”, describe la bióloga.
Este artículo salió publicado con el título “Colores urbanos” en la edición impresa n° 354 de agosto de 2025.
Proyectos
1. ¿De qué manera pueden moldear la coloración del plumaje de las aves las interacciones entre las aves frugívoras y las plantas? (nº 20/09286-8); Modalidad Beca doctoral; Investigador responsable Paulo Roberto Guimarães Junior (USP); Becario Lucas Ferreira do Nascimento; Inversión R$ 101.515,75.
2. La urbanización como potencial filtro ambiental de la coloración del plumaje de las aves paseriformes (nº 22/04217-3); Modalidad Beca en el exterior; Investigador responsable Paulo Roberto Guimarães Junior (USP); Becario Lucas Ferreira do Nascimento; Inversión R$ 162.677,95.
Artículos científicos
NASCIMENTO, L. F. et al. Urbanization filters megacolorful, small-bodied, and diet-specialist species in tropical bird assemblages. Global Change Biology. v. 31, n. 6, e70263. 11 jun. 2025.
