Se sabe que las vacunas evitan que las personas sanas se enfermen gravemente cuando se infectan con el coronavirus Sars-CoV-2, tal como se lo comprobó durante la pandemia de covid-19. Pero esto no es lo único. Evidencias recientes indican que los inmunógenos también protegen contra la forma grave de la enfermedad, disminuyendo el riesgo de hospitalización y muerte, en personas con errores de inmunidad innatos, alteraciones genéticas que impiden el funcionamiento adecuado del sistema de defensa, anteriormente llamadas inmunodeficiencias primarias. Una nueva constatación de que las vacunas realmente benefician a las personas con errores de inmunidad innatos la dieron a conocer en marzo de este año investigadores de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) en un artículo publicado en la revista Frontiers in Immunology.
En dicho trabajo, coordinado por la infectóloga pediátrica Maria Isabel de Moraes-Pinto y la inmunóloga Carolina Sanchez Aranda, el estudiante de medicina y doctorando Vitor Gabriel Lopes da Silva realizó un seguimiento durante dos años de 55 personas con diferentes tipos de errores de inmunidad innatos para ver cómo respondían a la vacunación contra el covid-19. Los individuos, de entre 13 y 61 años de edad, fueron inmunizados con un esquema primario compuesto por tres dosis de la vacuna, seguido de otras dos dosis de refuerzo. El desempeño del sistema inmunológico de estas personas se comparó con la respuesta inmunitaria de 60 participantes sanos dentro de un rango de edades similares, cada uno de ellos tratado con cuatro dosis de la vacuna contra el Sars-CoV-2 (dos iniciales y dos de refuerzo). Estudios anteriores, realizados con vacunas contra otras enfermedades, sugerían que las personas con el sistema inmunitario comprometido deben recibir una dosis adicional para garantizar una protección adecuada.
Lopes da Silva participó en un programa especial de investigación de la Unifesp denominado MD-PhD, que permite a los estudiantes de medicina ingresar al doctorado antes terminar de cursar la carrera, y se valió de dos estrategias para evaluar el desempeño del sistema inmunitario de los participantes con la vacunación. Luego de la aplicación de cada dosis de la vacuna, empleando una técnica llamada microarray multiplex, microarreglo múltiple, midió la cantidad de anticuerpos producidos contra segmentos específicos del virus, lo que se conoce como respuesta humoral. Mediante otra prueba, el joven investigador evaluó la respuesta celular: calculó la producción de células de defensa (en particular, los linfocitos T) y la capacidad de éstas para reconocer el virus y actuar sobre las células infectadas por él. Hasta la fecha, según los autores, este ha sido el estudio que ha evaluado la respuesta humoral y celular de las personas con inmunodeficiencia al mayor número de variantes (cinco) del Sars-CoV-2 hasta un mes después de la aplicación de un esquema de vacunación con cinco dosis.

Léo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESPUn equipo de salud prepara la vacuna contra el Sars-CoV-2, aplicada a partir de mayo de 2021 a personas con errores innatos de la inmunidadLéo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESP
A grande rasgos, los participantes con errores de inmunidad innatos, luego de haber sido vacunados, producían menos anticuerpos que las personas sanas inmunizadas. En particular, sus organismos sintetizaban menos anticuerpos neutralizantes, que son los que impiden al virus invadir las células e instalar la infección en el organismo. Este resultado en cierto modo era previsible, ya que siete de las ocho inmunodeficiencias analizadas en el estudio estaban asociadas a fallas en la producción de anticuerpos o en el funcionamiento de las células que los sintetizan, los linfocitos B, razón por la cual 48 de los 55 participantes con problemas de inmunidad congénitos eran tratados con terapia de reposición de anticuerpos. En cambio, la respuesta inmunitaria mediada por los linfocitos T fue similar para ambos grupos. Los linfocitos T constituyen un conjunto de células de defensa muy diverso: existen variedades que actúan directamente destruyendo a las células infectadas; otras transmiten al resto de las células inmunitarias la orden de destruirlas, y algunas más inducen a los linfocitos B a producir anticuerpos.
“Suele suponerse que los pacientes con inmunodeficiencia no responderán a las vacunas”, dice Lopes da Silva. “Nuestro estudio muestra que aunque produzcan pocos anticuerpos, estas personas pueden desarrollar una buena respuesta celular, lo que probablemente ayude a evitar las formas graves de la enfermedad”, explica el investigador, autor principal del artículo publicado en Frontiers in Immunology.
“Cuando vemos los datos del estudio, queda claro que la respuesta celular en estos pacientes puede, en cierta medida, compensar la deficiencia en la producción de anticuerpos”, añade Moraes-Pinto, coordinadora del estudio y directora de doctorado de Lopes da Silva. “Esto es importante porque incluso los propios profesionales de la salud a menudo subestiman el papel de la respuesta celular”, completa.
El efecto más importante que observó el grupo de la Unifesp fue la reducción de las tasas de hospitalización a medida que se iba completando el esquema de vacunación. Antes del inicio de la inmunización, que en Brasil comenzó en mayo de 2021 para las personas con errores de inmunidad congénitos, 9 de los 55 participantes (el 16,3 %) tuvieron covid-19, de los cuales 3 (el 5,4 %) requirieron internación y 6 (el 10,9 %) no. El porcentaje de personas que debieron ser hospitalizadas descendió al 1,8 % luego de la aplicación de la primera dosis, aun cuando la variante ómicron circuló en el país e infectó a casi un 40 % de los participantes. La tasa de internación llegó a cero después de la cuarta dosis. Dentro del grupo de los participantes sanos, ninguno debió ser hospitalizado a lo largo de todo el seguimiento (véase el gráfico abajo). “Estos datos ponen de relieve la importancia de un esquema de vacunación primario con tres dosis para los pacientes con errores de la inmunidad innatos, así como la necesidad de aplicar dosis de refuerzo cada seis meses”, dice Lopes da Silva.
“El estudio de los pacientes con errores de la inmunidad innatos nos permite entender mejor los mecanismos que conducen al desarrollo de la enfermedad e identificar las vías del sistema inmunológico que pueden activarse para combatir al virus”, dice Sanchez Aranda, codirectora de Lopes da Silva en su doctorado.
“El hecho de que los pacientes con deficiencia en la producción de anticuerpos desarrollen una sólida respuesta celular protectora refuerza el papel fundamental de los linfocitos T en la protección contra el covid-19”, dice la bióloga e inmunóloga Cristina Bonorino, de la Universidad Federal de Ciencias de la Salud de Porto Alegre (UFCSPA) y miembro de los comités científico y clínico de la Sociedad Brasileña de Inmunología (SBI), quien no participó en el estudio actual.
Estudios anteriores ya habían indicado que la respuesta celular podía brindar protección contra las formas graves de la dolencia. En un artículo publicado en 2022 en la revista Cell, el grupo del inmunólogo italiano Alessandro Sette, del Instituto de Inmunología de La Jolla, en Estados Unidos, había demostrado que los linfocitos T eran capaces de reconocer variantes del nuevo coronavirus que escapaban a la detección de los anticuerpos inducidos por la vacunación. En el Hospital General de Massachusetts, también en Estados Unidos, el equipo de los médicos John Niles y Gaurav Gaiha constató que la vacunación había reducido casi cinco veces el riesgo de enfermedad grave en un grupo de pacientes con una forma específica de inmunodeficiencia, la inmunodeficiencia común variable [IDCV], incluso en ausencia de producción de anticuerpos contra el Sars-CoV-2, según un artículo publicado en 2023 en la revista Science Translational Medicine. “Los resultados respaldan la vacunación de esta población vulnerable”, escribieron los autores en el artículo.
“Es importante reconocer el mérito del equipo de la Unifesp al reunir esta cohorte diversa de pacientes con errores de inmunidad innatos, lo que supuso todo un reto”, dice el inmunólogo Helder Nakaya, del Instituto Israelita de Enseñanza e Investigación, el brazo de investigaciones del Hospital Israelita Albert Einstein de São Paulo, y de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad de São Paulo (FCF-USP), quien no participó en el trabajo publicado en la revista Frontiers in Immunology. No obstante, Nakaya destaca que los futuros estudios deberían trabajar con un grupo de pacientes más homogéneo en términos de diagnóstico, lo que permitiría comparaciones más precisas con el grupo de control. En su opinión, un avance interesante consistiría en aplicar técnicas de transcriptómica de células individuales al material recabado de estos pacientes para descubrir qué células se están activando y cuáles genes se expresan en ellas como respuesta a la vacunación.
El grupo de la Unifesp ahora proyecta seguir la evolución de la respuesta inmunitaria de los pacientes con errores de la inmunidad innatos a largo plazo e investigar el papel de la terapia de reposición de inmunoglobulinas (anticuerpos) en el rendimiento de las vacunas.
Este artículo salió publicado con el título “Más allá de los anticuerpos” en la edición impresa n° 353 de julio de 2025.
Proyecto
Estudio prospectivo de la respuesta inmunológica humoral y celular tras la inmunización contra el covid-19 en pacientes con errores innatos de la inmunidad (EII) (nº 21/13419-6); Modalidad Ayuda de Investigación ‒ Regular; Investigadora responsable Carolina Sanchez Aranda Lago (Unifesp); Inversión R$ 275.930,85.
Artículos científicos
LOPES DA SILVA, V. G. et al. Enhanced T-cell immunity and lower humoral responses following 5-dose Sars-CoV-2 vaccination in patients with inborn errors of immunity compared with healthy controls. Frontiers in Immunology. 6 mar. 2025.
TARKE, A. et al. Sars-CoV-2 vaccination induces immunological T cell memory able to cross-recognize variants from Alpha to Omicron. Cell. 24 ene. 2022
ZONOZI, R. et al. T cell responses to Sars-CoV-2 infection and vaccination are elevated in B cell deficiency and reduce risk of severe Covid-19. Science Translational Medicine. 29 nov. 2023.
