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Medicina de precisión para todos

La información genómica sobre la población brasileña puede democratizar el acceso a tratamientos personalizados y bajar los costos de la atención de la salud en el país

Luiz Braga

La salud de precisión es fruto de los proyectos en cuyo marco se secuenció el genoma humano, y no es un lujo. Al contrario: hace posible formular un diagnóstico más certero de algunas enfermedades y una planificación mejor y más segura de la medicación. Esto es bueno para el sistema sanitario, que deja de desperdiciar recursos en procedimientos ineficaces, y también para los pacientes, que reciben el tratamiento que mejor les funciona, con menos efectos colaterales. Sin embargo, Brasil padece una escasez de aquellos parámetros biológicos que permitirían saber qué variantes genéticas causan enfermedades en el país. Esto se debe a que las secuenciaciones que sirven de referencia internacional se obtuvieron en su mayoría a partir de personas de ascendencia europea del hemisferio norte.

El enfoque en la diversidad local y regional no es localismo. Aunque la mayor parte del genoma es similar entre personas diferentes, ciertas alteraciones puntuales pueden marcar una gran diferencia en el funcionamiento de genes que, cuando son defectuosos, causan enfermedades. Por lo tanto, es fundamental entender la composición genética de la población brasileña: de ahí surge el interés del Departamento de Ciencia y Tecnología (Decit) del Ministerio de Salud nacional en crear el Programa Nacional de Genómica y Salud de Precisión – Genomas Brasil. Además del ADN de Brasil, el mismo abarca otros proyectos, entre ellos el Genomas SUS –una referencia a las siglas del Sistema Único de Salud, la red nacional de salud pública–, que articula a varias universidades con miras a evaluar el impacto de la genómica en la salud.

El proyecto, que se puso en marcha en abril de 2024, prevé terminar en noviembre la secuenciación de 21.000 genomas completos de brasileños. En el transcurso de tres años, el objetivo es llegar a 80.000 genomas, tomando el recaudo de realizar un muestreo de ancestralidades muy diverso. A su vez, la FAPESP anunció que emitió una convocatoria a la presentación propuestas para financiar la secuenciación de otras 15.000 muestras. La idea es seleccionar proyectos más pequeños de investigadores que actualmente no participan en Genomas SUS. “Será una contrapartida de la Fundación para el proyecto nacional”, explica el médico Leandro Machado Colli, de la Facultad de Medicina de Ribeirão Preto de la Universidad de São Paulo (FMRP-USP), coordinador del proyecto. “Las muestras podrán extraerse en cualquier lugar de Brasil, siempre que los investigadores estén radicados en São Paulo”.

Luiz Braga

Tal como Machado Colli lo explica, la estrategia actual del proyecto Genomas SUS radica en utilizar la tecnología denominada short reads, que consiste en leer el genoma a partir de fragmentos cortos de 150 pares de bases, un método cuyo costo es más viable. Con secuenciaciones más completas para garantizar el contexto, los beneficios son muy buenos. “De las 21.000 muestras con las que contamos, analizaremos 200 con la tecnología long reads para tener una referencia más precisa”, dice el investigador. En este caso se trata de fragmentos más grandes, que llegan a contener cientos de miles de pares de bases. En esta contextualización de los genes relacionados con enfermedades, es fundamental conocer la ascendencia de cada fragmento del ADN del paciente. “Podemos saber qué permite decir ese fragmento de material genético, en esa localización geográfica, sobre la salud de la persona”. Esto se debe a que, con las secuenciaciones, incluso las menos precisas, es posible saber en qué parte de cada cromosoma se encuentran las variantes alteradas y, de este modo, posiblemente asociarlas a la propensión a contraer enfermedades relacionadas con ellas.

Para asegurar la representación de la diversidad nacida del mestizaje, Genomas SUS cuenta con nueve centros de anclaje distribuidos por todo el país: dos de ellos en São Paulo y los demás en Río de Janeiro, Minas Gerais, Paraná, Pernambuco y Pará. “La población brasileña tiene una gran representatividad de pueblos que se mestizaron durante su proceso de formación, entre ellos indígenas y de ascendencia africana”, dice la genetista Ândrea Ribeiro-dos-Santos, coordinadora del único centro del país ubicado en la región norte, con sede en la Universidad Federal de Pará y en funcionamiento desde septiembre de 2024. “En la región amazónica, las mujeres indígenas a menudo eran recibidas en el seno de las comunidades habitantes de palenques o quilombolas, pues ellas conocían los secretos y los modos de vida de la selva”, ejemplifica, con base en los resultados de las investigaciones de su grupo que detectaron esta asimetría sexual en la contribución genética.

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Al igual que el centro de la región nordeste, el de la Amazonia aún no cuenta con un equipo de secuenciación, razón por la cual debe enviar las moléculas de ADN extraídas para que se las analice en otros centros. Por ahora, ya se han secuenciado 1.800 muestras, la mayoría del estado de Pará. Pero esto ha de cambiar con la inclusión de otros estados de la región. “Hace dos semanas estuvimos en una misión sanitaria en el estado de Amapá, donde extrajimos muestras en el marco de un trabajo conjunto con las secretarías de Salud del estado y del municipio, y también con la Universidad Federal de Amapá”. Se están negociando acuerdos con instituciones de los estados de Amazonas y Acre, con especial atención a las cuestiones éticas obligatorias que deben cumplirse. Los retos en esta región son considerables: la llegada a ciertas comunidades tradicionales puede comprender viajes en avión y en coche, seguidos de días a bordo de un barco. Pero es precisamente en estos rincones donde se encuentra una riqueza única del territorio brasileño: la diversidad genética y cultural de su población humana.

Ribeiro-dos-Santos pone de relieve la importancia que reviste para el Sistema Único de Salud (SUS) comprender las variantes genéticas regionales y raras a los efectos de implementar protocolos de tratamientos para enfermedades tales como la diabetes y el cáncer. En general, no es tan solamente un gen el que está por detrás de estas afecciones, sino una infinidad de sendas que pueden causar disfunciones en la replicación de las células o en el metabolismo, lo que conduce al cáncer o, en el segundo caso, a la diabetes, y cualquier pieza alterada puede desencadenar la enfermedad. Una medicación eficaz es aquella que actúa sobre el foco del problema. “Sin este conocimiento específico, la persona puede morirse como resultado del tratamiento, o bien podría ser que el mismo no surta ningún efecto.”

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“Es importante saber cómo aplicar la genómica para comprender las desigualdades sociales y arribar a un mejor diagnóstico de las enfermedades genéticas complejas”, añade el biólogo Eduardo Tarazona, de la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), coordinador del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ancestralidad Genómica, Enfermedades y Bioinformática en Brasil (INCT-AncesGen) y uno de los investigadores que se encuentran al frente del Genomas SUS. “Cuanto menos europea es una persona, menos saben la ciencia y la genética sobre sus enfermedades.”

Un ejemplo de ello es el trabajo internacional –que contó con la participación de Machado Colli– que mapeó áreas del genoma vinculadas a la susceptibilidad al cáncer renal, publicado en 2024 en la revista científica Nature Genetics. “En las etapas anteriores del estudio no se incluyeron muestras brasileñas, por temor a que el mestizaje redujera el poder de análisis de la asociación”, afirma el médico. Pero sucedió lo contrario: al incluir en los análisis una cohorte brasileña, apareció una variante genética hasta entonces desconocida, presente en las personas afrodescendientes.

Cuando el genetista estadounidense Francis Collins, a la sazón director de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de su país, dictó una conferencia en la sede de la FAPESP en 2014, la médica genetista Iscia Lopes-Cendes, de la Universidad de Campinas (Unicamp), le pidió su opinión sobre la concreción de un proyecto genómico poblacional en Brasil. Collins lo consideró innecesario, ya que la diversidad genética humana ya se encontraría bien caracterizada. “Estaba completamente equivocado: los estadounidenses no entienden que las demás poblaciones latinas no son iguales a la mexicana”, bromea la investigadora, quien no quedó convencida con la respuesta. En 2015, fundó la plataforma BIPMed (Iniciativa Brasileña en Medicina de Precisión, por sus siglas en inglés). “Se trata de la primera base de datos genómicos de América Latina”, dice.

“Tenemos un proyecto conjunto con Angola que es Genomas Angola (Genan), en cuyo marco ya hemos recolectado 750 muestras”, añade Lopes-Cendes, quien dirige a una estudiante doctoral angoleña en este proyecto. La experta espera hallar variantes genéticas aún no descritas, lo que tendrá potencialmente una utilidad práctica para ambos países, vinculados ancestralmente como consecuencia del flujo de personas esclavizadas traídas a Brasil durante el período colonial.

“Si hay un lugar en donde es posible tener una salud de precisión al alcance de todos, ese lugar es Brasil”, sostiene. “Tenemos el SUS”. Ella refuta la idea de que esta tecnología solamente estaría al servicio de los países y de las personas ricas. Al contrario: según sostiene, la misma puede erigirse como una herramienta importante para la medicina preventiva. “La salud personalizada permite arribar a tratamientos más eficientes, con las dosis adecuadas destinadas a las personas adecuadas, con menos efectos adversos y con menores costos.”

Lopes-Cendes y la genetista Thais de Oliveira, quien cumple una pasantía posdoctoral en su laboratorio, publicaron en enero un comentario en la revista Annual Reviews of Genomics and Human Genetics en donde hacen hincapié en la importancia de las bases de datos públicas que recopilen información genómica sobre las poblaciones latinoamericanas. El genetista argentino Rolando González-José, investigador del Centro Nacional Patagónico (Cenpat) y coordinador del Programa de Referencia y Biobanco Genómico de la Población Argentina (PoblAr), coincide. “Es importante que los gobiernos lleguen a acuerdos para conectar las bases genómicas de la región”, sugirió por correo electrónico a Pesquisa FAPESP. Al igual que Machado Colli, González-José sostiene que la secuenciación con tecnología short reads aporta beneficios y optimiza los presupuestos disponibles.

Luiz Braga

El proyecto ADN de Brasil, que forma parte del Programa Genomas Brasil, apunta a contribuir a la salud de precisión elaborando un retrato detallado de la variación genética brasileña. La industria farmacéutica también podrá beneficiarse de estos avances. La genetista Lygia da Veiga Pereira, de la USP y fundadora del proyecto, aprovechó en 2021 los conocimientos adquiridos en el transcurso de su trayectoria académica para crear una startup llamada gen-t, ahora financiada por el Programa de Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (Pipe) de la FAPESP. “Estamos construyendo una infraestructura de datos sobre salud, estilos de vida y multiómicas con 200.000 genomas que la industria podrá emplear para acelerar la búsqueda de nuevos fármacos”, explica.

Puede llegar a erigirse como un buen complemento con miras a la implementación de posibles nuevas estrategias en el ámbito del SUS. “Recién estamos asomándonos a la comprensión del impacto de la genómica en la salud de la población”, afirma Machado Colli.

Proyectos
1.
Susceptibilidad genética al cáncer renal (nº 20/10960-5); Modalidad Joven Investigador; Investigador responsable Leandro Machado Colli (USP); Inversión R$ 5.170.035,66.
2. Evaluación proteogenómica de pacientes con cáncer renal en tratamiento con inmunoterapia (nº 23/01274-9); Modalidad Ayuda de Investigación ‒ Regular; Investigador responsable Leandro Machado Colli (USP); Inversión R$ 190.526,40.
3. Instituto Brasileño de Neurociencia y Neurotecnología – Brainn (nº 13/07559-3); Modalidad Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepid); Investigador responsable Fernando Cendes (Unicamp); Inversión R$ 53.958.474,98.
4. Desarrollo e implementación de módulos de data-mining para la detección de blancos farmacológicos en la plataforma gen-t de genómica de la población brasileña (nº 23/11678-0); Modalidad Investigación Innovadora en Pequeñas Empresas (Pipe); Investigadora responsable Kelly Nunes (Divegen Gestão e Tratamento de Dados Ltda.); Inversión R$ 1.071.458,60.

Artículos científicos
PURDUE, M. P. et al. Multi-ancestry genome-wide association study of kidney cancer identifies 63 susceptibility regions. Nature Genetics. v. 56, p. 809-18. mayo 2024.
LOPES-CENDES, I. y OLIVEIRA, T. C. de. Inequalities and Inclusion in Genomics Applied to Healthcare: A latin american perspective. Annual Reviews of Genomics and Human Genetics. v. 26, n. 2, p. 1-6. 20 ene. 2025.

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