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Memoria

Minas Gerais contra el cáncer

Un instituto de Belo Horizonte dio inicio a la utilización de la radioterapia para el tratamiento de tumores en Brasil

El médico Borges da Costa (de bigote) y la científica Marie Curie (en el medio), durante su visita al Instituto de Radium de Belo Horizonte, en 1926

Centro de Memoria de la Medicina de la Universidad Federal de Minas Gerais El médico Borges da Costa (de bigote) y la científica Marie Curie (en el medio), durante su visita al Instituto de Radium de Belo Horizonte, en 1926Centro de Memoria de la Medicina de la Universidad Federal de Minas Gerais

En agosto de 1926, tras un largo viaje y proveniente de París, la química polaca Marie Curie desembarcó en Belo Horizonte para dictar una conferencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Minas Gerais, sobre la radioactividad y sus posibles aplicaciones en medicina. En su maleta, la científica ganadora del premio Nobel de Física en 1903, y el de Química en 1911, llevaba dos agujas de radio utilizadas en la irradiación de tumores. Durante su visita aprovechó para conocer el Instituto de Radium de Belo Horizonte, el primer hospital especializado en el uso de la radioterapia contra el cáncer en Brasil, al cual le donó las agujas. Las circunstancias que permitieron su creación cuatro años antes, en septiembre de 1922, surgieron en medio de una atmósfera de cruzada contra la enfermedad ‒sobre todo en Europa, a comienzos del siglo XX‒ que incentivó a médicos brasileños como Eduardo Borges Ribeiro da Costa a expandir sus investigaciones en radioterapia.

Colocación de la piedra fundamental del edificio del instituto, en 1921

Centro de Memoria de la Medicina de la Universidad Federal de Minas Gerais Colocación de la piedra fundamental del edificio del instituto, en 1921Centro de Memoria de la Medicina de la Universidad Federal de Minas Gerais

En 1920, al volver luego de una temporada de estudios en Europa, en donde conoció a la científica y su obra, el médico se deparó con el aumento de la cantidad de casos de cáncer en Minas Gerais. Frente a esta situación, Borges da Costa, un especialista en extirpación de tumores con el bisturí, obtuvo el apoyo del entonces presidente del estado, Arthur da Silva Bernardes, para la construcción del Instituto de Radium. Edificado en los fondos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Belo Horizonte ‒actual Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG)‒, el instituto tenía como objetivo el estudio y las aplicaciones terapéuticas de los rayos X y del radio, el elemento químico identificado por Marie Curie y su marido Pierre en 1898. El manejo de estas tecnologías ‒las cuales además eran recientes‒ era difícil. Con la dosificación correcta, la radiación era eficiente para desintegrar un tumor, pero cualquier error en la misma podría dañar tejidos sanos cercanos.

Fachada del edificio que era sede del hospital

Centro de Memoria de la Medicina de la Universidad Federal de Minas Gerais Fachada del edificio que era sede del hospitalCentro de Memoria de la Medicina de la Universidad Federal de Minas Gerais

En 1924, Belo Horizonte, con una población entonces de 75 mil personas, registró 56 muertes por cáncer, de modo tal que la inauguración del Instituto de Radium, en 1922, representó mucho más que la creación del primer hospital oncológico de Brasil, según la historiadora Ethel Mizrahy Cuperschmid, del Centro de Memoria de la Medicina de la UFMG, quien estudió los primeros años del hospital junto a su colega Maria do Carmo Salazar Martins. “Con agujas radioactivas y otros artefactos, y con sus médicos modernos, el instituto atrajo a enfermos provenientes de todo Brasil”, sostiene. Las historiadoras rescataron fragmentos de la historia y de la rutina del instituto al analizar el libro de registro de pacientes que hallaron en una de sus alas que pasaría por refacciones.

Libro de registro de pacientes

Bruna Carvalho Libro de registro de pacientesBruna Carvalho

Con 199 páginas, algunas bastante desgastadas y otras mordisqueadas por polillas y termitas, el libro contiene los nombres, edades, lugares de nacimiento, diagnósticos, fechas de defunción y detalles de los tratamientos de 1.653 personas diagnosticadas con algún tipo de cáncer entre 1923 y 1935. Durante esos 12 años, 481 personas murieron en el hospital, de las cuales el 45,3% como consecuencia de la enfermedad, según datos encontrados en el documento, actualmente preservado en el Centro de Memoria de la Medicina de la UFMG. El libro registra también a las personas atendidas que encararon largos viajes a partir de sus estados para tratarse en el instituto. Los médicos no contaban con muchas alternativas en esa época: o extirpaban los tumores quirúrgicamente, retirando también una vasta área de tejidos sanos como forma de evitar la reaparición de la enfermedad, o los destruían con radiación. “Era una elección entre el radio caliente y el cuchillo frío”, comentaron las investigadoras en un artículo que detalla sus análisis, publicado en la revista História, Ciência, Saúde — Manguinhos.

El instituto, mantenido con recursos públicos, compraba el radio en Francia, con certificados de dosificación firmados por Marie Curie. El edificio proyectado para erigirse en sede del hospital tenía pasillos y puertas anchas y grandes ventanas, que aumentaban la iluminación y la ventilación de los ambientes. En 1950, a la institución se le puso el nombre de Instituto Borges da Costa, en homenaje a su fundador, fallecido ese año, y en 1964 se le cambio el nombre una vez más: pasó a llamarse entonces Hospital Borges da Costa. El edificio fue restaurado y hoy en día funciona con consultorios externos para pacientes con cáncer. Los tratamientos radioterapéuticos se realizan en otros hospitales de la ciudad.

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