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Trayectorias

Ni estudiante ni docente

El posdoctorado constituye una oportunidad para que investigadores adquieran experiencia profesional

Carreiras_Scan1258NegreirosBuena parte del trabajo que llevan a cabo los grandes grupos de investigación quizá no avanzarían si no fuera por los investigadores posdoctores. Éstos coordinan tareas en el laboratorio, escriben artículos científicos y codirigen a alumnos de grado, maestría y doctorado, aparte de ayudar al investigador principal, su supervisor, a concebir y ejecutar nuevas líneas de investigación. No por casualidad, los posdoctores, a ejemplo de lo que sucede en Estados Unidos y en algunos países de Europa, están convirtiéndose elementos claves dentro de los equipos de investigación en Brasil. En 2009, la cantidad total de becas de posdoctorado en el país concedidas por la FAPESP era de 15.275. En 2014, ese número trepó a 23.249.

La pasantía remunerada de posdoctorado constituye una posibilidad atractiva para un novel doctor aún sin vínculo laboral. La Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior (Capes) ofrece el Programa de Apoyo a Proyectos Institucionales con la Participación de Noveles Doctores (Prodoc) y el Programa Nacional de Posdoctorado (PNPD). El tiempo de duración de las becas varía de dos a tres años. La FAPESP concede beca por dos años, renovables por uno o hasta dos años, en caso de que el investigador esté vinculado a una ayuda concedida en modalidades tales como Proyectos Temáticos y Jóvenes Investigadores. Los valores van de alrededor de cuatro mil reales mensuales, en el caso de la Capes, a seis mil reales en el de la FAPESP, que también paga una reserva técnica del 15% del valor de la beca.

El posdoctorado se ha afirmado como una etapa determinante en la vida profesional de investigadores que entienden que el mercado de trabajo académico se ha vuelto sumamente competitivo. “En el posdoctorado, los investigadores pueden perfeccionar sus habilidades científicas e intelectuales, adquiriendo experiencia que más tarde les dará autonomía para establecer y gestiona su propio laboratorio, obtener financiación para sus proyectos de investigación o conseguir un cargo dentro de la universidad”, explica Elson Longo, coordinador del Laboratorio Interdisciplinario de Electroquímica y Cerámica de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), con sede en la localidad de Araraquara.

El pasante de posdoctorado suele contar con la posibilidad de investigar en el exterior, donde entra en contacto con otros grupos, amplía sus perspectivas y experimenta la rutina de trabajo en centros de investigación con equipos a veces mayores, más experimentados y con estilos y recursos distintos. “La interacción con grupos internacionales resulta importante para que el investigador obtenga independencia intelectual”, indica Marcos Buckeridge, del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo (IB-USP).

La industria también valora a profesionales con posdoctorado cuando tienen formación sólida, conocimiento teórico y son capaces de aunar los intereses del mercado con los de la universidad. “Es fundamental que el investigador establezca y amplíe sus relaciones en empresas e institutos de investigación públicos y privados durante el posdoctorado”, comenta Marcelo Knobel, del Instituto de Física Gleb Wataghin de la Universidad de Campinas (Unicamp). Una estrategia para ello consiste en intentar entrar en proyectos financiados por agencias de fomento y empresas privadas. Alineando sus investigaciones a las necesidades de la empresa, aumentan las posibilidades de contratación.

El biólogo Mateus Lopes, egresado de la USP, inició un posdoctorado para concluir el proyecto que había empezado en el doctorado. Durante ese período, orientó su investigación y su capacidad hacia el área administrativa. Actualmente es responsable del área de innovación en biotecnología de Braskem, del sector químico y petroquímico. “Es importante salir de la zona de confort y arriesgarse en ambientes fuera de la esfera académica”, dice.

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