
Andreas Weith / Wikimedia CommonsEl deshielo del Ártico ha facilitado contactos inesperados entre animalesAndreas Weith / Wikimedia Commons
El aumento de las temperaturas en el Ártico ha puesto en contacto a especies antes distantes y ha elevado el riesgo de padecer infecciones para la fauna silvestre. Investigadores de la Universidad de Colorado, el Servicio Geológico y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos detectaron que los anticuerpos contra los patógenos microbianos y virales han llegado a cuadruplicarse en los osos polares (Ursus maritimus). Esta conclusión se basa en la comparación de muestras de 115 hembras adultas tomadas entre 1987 y 1994 y otras de 232 osos adultos o jóvenes recolectadas entre 2008 y 2018 en el mar de Chukotka, situado entre Rusia y Alaska. Entre los patógenos hallados con mayor frecuencia se hallaba el virus del moquillo o distemper (CDV), causante de una enfermedad respiratoria grave popularmente (el 67 % de las muestras), y el protozoo Neospora caninum (el 64 %), que puede causar parálisis de la mandíbula y flacidez muscular. También hay indicios de contacto con el protozoo Toxoplasma gondii, causante de alteraciones neurológicas (PLOS ONE, 23 de octubre).
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