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Tras una pausa de ocho años, vuelve a hacerse la Encuesta de Innovación del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística

El sondeo adoptará cambios en su metodología, conforme a la ampliación del concepto de innovación

Vitor Rocha

Tras un intervalo de ocho años, Brasil volverá a realizar la Encuesta de Innovación (Pintec, como se la conoce), una investigación trienal sobre el alcance y la intensidad de las actividades de innovación en las empresas brasileñas y la dinámica de las inversiones del sector privado en el área de investigación y desarrollo (I&D). La Pintec venía siendo realizada desde el año 2000 por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) y se convirtió en un marco de referencia para los estudios académicos y las políticas públicas sobre innovación empresarial, pero la serie histórica dejó de actualizarse en 2017. La próxima será la octava edición de la encuesta, que en esta ocasión tomará como base la información correspondiente a los años 2023, 2024 y 2025 proporcionada por decenas de miles de industrias y empresas de servicios con al menos 10 empleados. Está previsto que la recopilación de datos comience en mayo del año que viene y la publicación de los resultados finales está programada para 2027.

El cuestionario, aún en fase de validación, incorporará novedades metodológicas, como la inclusión de nuevos tipos de actividades de innovación. Las ediciones anteriores de la Pintec contabilizaban la denominada innovación de productos, que consiste en el lanzamiento de nuevos bienes o servicios al mercado o a la cartera de la empresa, y la innovación de procesos, definida como la implementación de tecnologías o métodos de producción. En cambio, la nueva metodología amplía este alcance y, a la hora de evaluar los esfuerzos de las empresas y sus gastos en I&D, ahora tiene en cuenta las “innovaciones en los procesos de negocios”, añadiendo dos nuevas categorías a las de los procesos tecnológicos. Una de ellas es la innovación en marketing, vinculada a la implementación de mejoras o nuevas técnicas de comercialización y promoción de productos y servicios. La otra es la innovación organizativa, que se refiere a la aplicación de nuevas ideas y métodos de trabajo capaces de mejorar la eficiencia en la gestión y la competitividad de las empresas, que se ven reflejadas en sus resultados financieros.

Esta ampliación tendría el atributo de aumentar la tasa general de innovación, es decir, el porcentaje de empresas consideradas innovadoras en el país. En la edición de 2017, el índice fue de un 33,6 % sobre un total de 116.962 empresas brasileñas privadas y públicas encuestadas vinculadas a los sectores industrial, de servicios específicos y de electricidad y gas. Según la encuesta, este porcentaje de las compañías había incorporado algún tipo de innovación en sus productos o procesos.

El paréntesis de la Pintec tuvo que ver principalmente con limitaciones presupuestarias. Las primeras ediciones de la encuesta contaron con aportes de la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), agencia vinculada al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MCTI), pero la de 2017 dependió exclusivamente de los recursos propios del IBGE, compitiendo con las decenas de otros estudios que elabora el personal técnico del organismo. El envejecimiento de los conceptos y los métodos también influyó para discontinuarla. En 2018, el Manual de Oslo, la principal fuente de directrices para la recopilación y el uso de los datos sobre las actividades innovadoras de las industrias, sufrió modificaciones, como la incorporación, por ejemplo, de las innovaciones de marketing y organizativas.

Para adaptar la investigación que tendría que haberse realizado en 2020 a los cambios conceptuales y hacerla comparable a los datos internacionales, era necesario remodelar su cuestionario, lo que, junto con la necesidad de realizar ajustes operativos en el recabado de datos se consideró inviable en un contexto de severas restricciones presupuestarias, explica la economista Fernanda Vilhena, de la Coordinación de Estadísticas Estructurales y Temáticas en Empresas del IBGE, una de las responsables a cargo de la Pintec. “No había fondos ni personal como para llevar a cabo la investigación en ese momento, implementando las reformulaciones necesarias, pero nunca hemos renunciado a la Pintec”, dice. “Afortunadamente, hemos conseguido reconstruir los mecanismos institucionales para elaborarla”.

Vitor Rocha

 

Según el secretario ejecutivo del MCTI, Luis Fernandes, la reanudación de la Pintec será esencial para orientar las inversiones públicas en innovación. “La falta de información más detallada sobre inversiones, investigación, desarrollo e innovación en Brasil es trágica para las políticas públicas”, dijo, al anunciar el regreso de la encuesta. Fernandes fue uno de los artífices de la articulación para resucitar la Pintec, buscando nuevas formas de financiarla. Esta vez no dependerá del presupuesto del IBGE. Se realizará con recursos procedentes del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (FNDCT), puestos a disposición por la Finep, y contará con el apoyo de becarios del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq).

Los ocho años de pausa privaron al país de indicadores detallados sobre sus actividades de innovación. “Lamentablemente, el gobierno dejó de preocuparse por registrar información sobre inversiones que son cada vez más importantes para impulsar la competitividad de las empresas y del país”, deplora el economista João Carlos Ferraz, del Instituto de Economía de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ). Ferraz explica que las inversiones en innovación y sus resultados no son fáciles de medir y que el desarrollo de una metodología capaz de registrarlas ha movilizado a los expertos en el tema durante los últimos 60 años. “Sin los datos de la Pintec, la capacidad del gobierno de crear y supervisar políticas para la innovación basadas en evidencias se ha visto comprometida”.

El hiato no llegó a constituir un apagón estadística completo porque durante ese intervalo el IBGE se embarcó en una iniciativa que generó un conjunto de indicadores básicos sobre innovación. Con financiación de la Agencia Brasileña de Desarrollo Industrial (ABDI) y el apoyo académico de investigadores de la UFRJ, el instituto comenzó a realizar en 2022 una encuesta denominada Pintec Semestral. Su alcance, empero, era mucho más limitado: se basó en la aplicación de un formulario de 20 preguntas a unas 10.000 empresas industriales con más de 100 empleados. En cambio, en la Pintec tradicional, se recopilan datos de tres años consecutivos mediante la aplicación de un cuestionario con más de 40 preguntas a un conjunto de más de 100.000 empresas con 10 o más empleados, incluyendo las de servicios seleccionados y energía, además de las industriales.

La Pintec Semestral no es capaz de dimensionar la cantidad de empresas innovadoras del país ‒las startups con menos de 100 empleados, por ejemplo, quedan afuera‒ ni la intensidad de la innovación que practican, pero sus datos son útiles para estimar la inversión en I&D en las empresas, ya que la mayor parte de los gastos se concentran justamente en las industrias con más de 100 empleados investigadas. Una de las ventajas principales consiste en que la información recabada se divulga rápidamente, tres meses después de finalizar la recolección de datos. A pesar de la referencia al período semestral presente en su nombre, solo produce datos generales sobre innovación una vez al año, ya que la encuesta del semestre siguiente aborda temas específicos, como el uso de tecnologías digitales avanzadas y la adopción de prácticas de cuidado del medio ambiente por parte de las empresas.

Según la Pintec Semestral, en 2023, la tasa de innovación de las industrias extractivas y manufactureras con 100 o más trabajadores empleados en Brasil fue del 64,6 %, por debajo de la registrada en 2022 (un 68,1 %) y 2021 (un 70,5 %). El mejor desempeño se observó en las fábricas de maquinarias y equipos y en las de productos químicos, con una tasa de innovación cercana al 88 %, y el peor, en la fabricación de productos de madera (un 31,2 %). Los resultados de la sexta edición de la Pintec Semestral, relativa a la adopción de tecnologías digitales avanzadas, se darán a conocer en el mes de septiembre. También en el segundo semestre, se recabarán los datos de la séptima edición, sobre las actividades de innovación en 2024. Después de esto, la modalidad hará un paréntesis para que los técnicos del IBGE puedan dedicarse por completo a la Pintec Trienal hasta 2027.

Alexandre Affonso/Revista Pesquisa FAPESP

La experiencia de la investigación simplificada fue importante para probar los cambios que se aplicarán en el estudio trienal, como la forma de recolectar los datos. En las ediciones anteriores de la Pintec Trienal, el cuestionario era completado por los técnicos del IBGE, lo que hacía que fuera muy lento responder a todas las incógnitas de un cuestionario extenso. En la próxima edición, los datos serán completados por las propias empresas y los técnicos deberán encargarse de verificar la consistencia de la información suministrada. Este formato repetirá la estrategia exitosa de la Pintec Semestral, que obtuvo, en promedio, más de un 90 % de respuestas de las empresas contactadas.

“Para que el rellenado del cuestionario de la Pintec fuera más fluido sin menoscabar la calidad de la investigación, fue necesario reestructurarlo por completo”, explica el economista Flavio Peixoto, director de la investigación trienal. A su juicio, la cantidad de preguntas ‒alrededor de 40‒ no debe modificarse, pero la forma de responderlas se simplificará para facilitar que las empresas las respondan por sí mismas. Mientras que los ítems de 2017 podían desglosarse en más de 300 variables, dependiendo de las respuestas que proporcionaban las empresas, en la nueva encuesta el total de variables no superará las 100. La Pintec incorporará temas nuevos, como el uso que hacen las empresas de las grandes bases de datos y temas relacionados con la propiedad intelectual.

“Echábamos mucho de menos a la Pintec y su regreso es una excelente noticia”, dice la economista Sandra Hollanda, gerente de Planificación, Estudios e Indicadores de la FAPESP. Para que su equipo pudiera calcular los indicadores de I&D del estado de São Paulo, explica, la pausa de la Pintec Trienal supuso un trabajo muy laborioso, ya que la investigación semestral no aporta datos representativos de las unidades que componen la federación brasileña. La solución fue solicitarle al IBGE un extracto especial de información sobre las empresas de São Paulo que respondieron tanto la Pintec Trienal de 2017 como la Pintec Semestral de 2022, con el propósito de utilizarlas como parámetro. “Al analizar este grupo de empresas, logramos hacerlos una idea de cómo ha evolucionado el gasto en I&D y, así, pudimos realizar estimaciones más amplias”, dice.

El análisis de la información de la encuesta semestral también le permitió al MCTI realizar inferencias al respecto de los gastos en I&D de las empresas brasileñas y actualizar las estimaciones de los Indicadores Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación de 2025, publicados en junio. Con base en los datos más recientes, en 2023 Brasil invirtió un 1,19 % del Producto Interno Bruto (PIB) en actividades de I&D: el sector privado respondió por la mitad de las inversiones, mientras que el gobierno y las instituciones de educación superior respondieron por la otra mitad. Esta proporción se ha estabilizado en estos niveles desde 2020, luego de un momento desfavorable para las empresas durante la crisis económica de la década pasada: el peor desempeño se registró en 2017, cuando el sector privado contribuyó con el 38,9 % de los gastos nacionales en I&D.

Pese a la recuperación que exhibe en la década en curso, la participación del sector empresarial brasileño sigue siendo modesta si se la compara con las economías más innovadoras: en Estados Unidos, por ejemplo, la parte del gasto correspondiente a las empresas alcanza el 73 % de las inversiones en I&D. Ferraz, de la UFRJ, quien participó en la elaboración del diseño y el análisis de las ediciones semestrales de la Pintec, hace hincapié en la estabilidad de los indicadores brasileños. “Independientemente del ciclo económico del país, la estabilidad de las inversiones en innovación es sorprendente, pase lo que pase”, sostiene. Esta estabilidad puede tener dos lecturas, según el investigador. Desde un punto de vista positivo, muestra que el actual nivel de inversión, superior al de los vecinos latinoamericanos, está consolidado y es poco susceptible a interferencias. Por el lado negativo, se nota que está lejos del de los países más innovadores, lo que es una mala noticia para la competitividad nacional: “Somos un país que le da moderada importancia a la innovación, en medio de una carrera mundial cada vez más vertiginosa”.

Este artículo salió publicado con el título “Laguna estadística” en la edición impresa n° 355 de septiembre de 2025.

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