“¿Por qué las víctimas recibían un escarabajo antes de morir? ¿Cómo se lo descubre al asesino? ¿Quién será el héroe? Así es la cosa, che. Qué suerte poder leer este libro ahora, ¿no?” Con argots de los años 1970 y ropas en estilo hippie, un personaje ilustrado interactuaba con los lectores en la contratapa de los libros de mayor éxito de editorial Ática en aquel momento. Esa figura encarnaba tanto la intuición como el saber teórico del editor Jiro Takahashi, ideador de la serie Vaga-lume [que en portugués quiere decir luciérnaga], que vendía al menos 120.000 ejemplares cada vez que publicaba un título. “Era el año 1973, y él tenía tan solo 26 años, pero sabía detectar demandas y aplicar al trabajo de edición el conocimiento literario fruto de su experiencia como profesor”, dice Thiago Mio Salla, docente del Departamento de Edición de la Escuela de Comunicación y Artes de la Universidad de São Paulo (ECA-USP).
Mio Salla suscribe junto a la investigadora independiente Ana Claudia Almeida el libro Jiro Takahashi, publicado conjuntamente este año por las editoriales Com-Arte y Edusp. Dicha obra forma parte de la colección Editando o Editor, y contiene el relato em primera persona de Takahashi, quien trabaja en el segmento editorial brasileño desde hace casi 60 años. “El conocimiento de su trayectoria contribuye para entender las complejidades del mercado de libros en Brasil”, afirma Mio Salla. Nacido en 1947 en la ciudad de Duartina (São Paulo), Takahashi se mudó a la capital paulista en la década de 1960 y empezó a trabajar en el sector en 1966, como mecanógrafo de la recién fundada editorial Ática, empresa a la que ayudó a transformarse en un gigante editorial. A lo largo de su trayectoria pasó por otras grandes editoriales del mercado nacional, tales como Nova Fronteira, Rocco y Global. Asimismo, se aventuró como editor al fundar la editorial Estação Liberdade en 1990, junto a Maria Antônia Lobo. Seis años después, Takahashi se desvinculó de la firma, que sigue en actividad en los días actuales con otros socios. “Pero, como dice en el libro en su relato, si algún día se lo recuerda por algo que concretó, seguramente lo será por su trabajo en Ática”, comenta Mio Salla.
Según Takahashi, la serie Vaga-lume nació en el contexto de la Ley nº 5.692, de 1971, que instituyó una reforma educativa en Brasil durante la dictadura militar (1964-1985). De acuerdo con esa norma legislativa, los docentes deberían darles prioridad a los libros de literatura escritos por autores brasileños. Además, el gymnasium (o ginásio en Brasil, la actual enseñanza fundamental II) se volvió obligatorio en las escuelas públicas. El editor seguía de cerca ese movimiento, pues aparte de trabajar en Ática, se convirtió en profesor de lengua portuguesa en el Servicio Nacional de Aprendizaje Industrial (Senai) en 1970. “Los alumnos también empezaron a pedir otras lecturas. No se sentían estimulados al leer libros tales como Iracema [1865] o A moreninha [1844] y fueron descubriendo otros autores; así salía de escena Cazuza [1938], de Viriato Correia [1884-1967]. En 1969 descubrieron O gênio do crime, de João Carlos Marinho [1935-2019], que hizo furor. Los docentes mayoritariamente no aconsejaban ese libro porque podría no ser políticamente correcto. Y quizá precisamente por eso, a la chiquillería le gustaba. Eso hizo que se encendiera una luz entre nosotros, en Ática”, recuerda en el libro.
La série Vaga-lume hizo su estreno en el año 1973 con el libro A ilha perdida, de Maria José Dupré (1898-1984). En aquellos albores, Takahashi sondeó a otros escritores para que tomaran parte en la serie, sugiriéndoles adaptaciones en sus textos en caso de ser necesarias. El caso más paradigmático es el del libro O escaravelho do diabo, publicado al año siguiente. Escrito por Lúcia Machado de Almeida (1910-2005), se trata de una novela policial que había sido publicada en fascículos en la revista O Cruzeiro, en los años 1950. En el texto original, los personajes usaban el pretérito pluscuamperfecto simple del portugués en sus dichos, como cantara y andara, es decir, “había cantado” y “había andado”. A pedido de Takahashi, la autora aceptó adoptar un lenguaje más coloquial para la época. “Para mí, ser editor es eso: si no se conversa con el autor y con los lectores, no se perfecciona nuestro trabajo”, justifica Takahashi.
En 1978, Takahashi hizo lugar a una sugerencia del escritor Affonso Romano de Sant’Anna (1937-2025) y creó otro éxito editorial: la serie Para Gostar de Ler. Pensada para estudiantes de la enseñanza fundamental, esa antología reunió de entrada crónicas de cuatro autores cuyos trabajos ya se publicaban en los libros didácticos de textos: Carlos Drummond de Andrade (1902-1987), Fernando Sabino (1923-2004), Paulo Mendes Campos (1922-1991) y Rubem Braga (1913-1990). Durante el primer semestre de lanzamiento, se vendieron 200.000 ejemplares de esa serie.

Archivo de Jorge Zahar | ReproducciónLas portadas de algunos de los libros publicados por Zahar Editores y, en la foto, a partir de la izquierda, Jorge Zahar y su hermano Ernesto (ambos de blanco) con el vendedor Newton Feitosa, entre los anaqueles de la librería Ler, en la década de 1940Archivo de Jorge Zahar | Reproducción
La colección Nosso Tempo, ideada también por el editor, se destinaba a los estudiantes de la enseñanza media y universitarios. El primer lanzamiento fue O pirotécnico Zacarias, en 1974, de Murilo Rubião (1916-1991), autor que le habían recomendado a Takahashi tres docentes de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas (FFLCH) de la USP: los críticos literarios Antonio Candido (1918-2017), Davi Arrigucci Jr. y el entonces maestrando Jorge Schwartz, quien abordó en su tesina la obra del escritor de Minas Gerais. Al nombre de Rubião se le sumaron otros como el de Clarice Lispector (1920-1977), quien publicó A legião estrangeira (1977) dentro de esa colección.
En agosto, Takahashi estuvo en la FFLCH-USP con ocasión del evento Centenario de Marcos Rey – El Legado de la Série Vaga-lume. Rey (1925-1999), importante figura de la literatura infantil y juvenil brasileña, se hizo amigo de Takahashi. “Guardo en mi archivo personal una cantidad considerable de correspondencias suyas”, comenta el editor en el libro. Pero muchos documentos que pertenecían al archivo de Ática se perdieron tras la venta de la editorial, en 1999. Ni siquiera el editor Paulo Verano, quien relanzó la serie Vaga-lume en 2014 en Ática Scipione, pudo hallar ese material.
Precisamente debido a la escasa cantidad de registros de la historia del libro en Brasil, resulta sorprendente depararse con el voluminoso archivo de Jorge Zahar (1920-1998), quien en 1956, junto a sus hermanos Ernesto y Lucien, fundó Zahar Editores en Río de Janeiro. Hay allí 2.771 piezas, tales como cartas, catálogos y dictámenes de originales. Al saber que en 2020 esa colección había sido donada por la familia del editor al Centro de Investigación y Documentación de Historia Contemporánea de Brasil de la Fundación Getulio Vargas (FGV CPDOC), con sede en la capital fluminense, el periodista Marco Aurélio Fiochi, egresado de la ECA-USP, decidió investigar ese acervo.
En su investigación doctoral, cuya tesis defendió en 2025 en la FGV CPDOC, Fiochi se sumergió en la correspondencia que el editor intercambió con personalidades tales como el sociólogo y expresidente Fernando Henrique Cardoso y el filólogo Antônio Houaiss (1915-1999). El análisis de ese material salió publicado en el libro intitulado Os papéis do editor – Conversas sobre livros e amizade nas cartas do arquivo de Jorge Zahar (edición independiente, 2025). “Zahar copiaba sus propias cartas antes de enviarlas y las guardaba en su editorial”, comenta Fiochi en referencia a esos documentos que van desde los años 1950 hasta la muerte del editor, en 1998.
Según el investigador, Zahar también era cuidadoso al almacenar los comunicados de la editorial, como el informe de la publicación del Manual de sociologia de Jay Rumney (1905-1957) y Joseph Maier (1911-2002), docentes de la Universidade Rutgers, en Estados Unidos. Publicado en el año 1957, fue el primer libro de la casa. En ese documento, Zahar daba a conocer la misión de la editorial de publicar traducciones de obras universitarias con rigor metodológico y un lenguaje que estuviera al alcance de los lectores no especializados. Para lograr ese objetivo, el editor se reservaba el derecho de alterar los títulos originales. “Creaba títulos con palabras tales como ‘manual’ y ‘diccionario’, a los efectos de hacer hincapié en que se trataba de obras de interés general”, explica Fiochi.

ReproducciónEn sentido horario, obras de las colecciones História Geral da Civilização Brasileira, Corpo e Alma do Brasil e Saber Atual, publicadas por DifelReproducción
La capacidad de Zahar para entender lo que querían leer los intelectuales provenía de su experiencia como librero. Empezó en ello importando libros en 1940 y, posteriormente, en 1946, se convirtió en propietario junto a sus hermanos de la librería Ler. Ubicado cerca de la Facultad Nacional de Filosofía (que dio origen al actual Instituto de Filosofía y Ciencias Sociales de la Universidad Federal de Río de Janeiro), en el centro carioca, ese local atraía al público universitario. “En aquella época, los libros de ciencias sociales en general se importaban. Se empezó a traducirlos y a publicarlos en el país en mayor volumen a partir de la década de 1950, durante el gobierno de Juscelino Kubitschek (1902-1976), quien incentivó el desarrollo de la industria en general en Brasil. La creación de Zahar se ubica en ese marco de modernización”, comenta el investigador.
Si bien al principio la editorial se dedicó a las traducciones, a partir de finales de la década de 1960 les abrió espacio a autores brasileños. Uno de los títulos publicados por la casa durante ese período fue el primer libro de la economista Maria da Conceição Tavares (1930-2024), intitulado Da substituição de importações ao capitalismo financeiro (1972). Zahar solía decir que “un editor es su catálogo” y velaba por la coherencia de sus elecciones. “Las cartas del archivo muestran su red de sociabilidad con gente del mundo académico. Ese intercambio le ayudó a erigir un vasto repertorio de estudios para las universidades en Brasil”, constata Fiochi.
Según la historiadora Fabiana Marchetti, la editorial no estaba sola en aquel momento. “Además de Zahar, Civilização Brasileira, inaugurada em 1929 en Río de Janeiro, si bien que cobró expresión a finales de la década 1950, de la mano de Ênio Silveira [1925-1996], y Difel, de la capital paulista, dirigida por el ingeniero francés Paul Monteil [1907-1973], publicaron obras de referencia que ayudaron a formar generaciones de intelectuales”, comenta la investigadora, quien defendió en 2023 la tesis doctoral intitulada “Livraria Francesa y Difel. La economía del libro, la sociabilidad literaria y el pensamiento universitario en São Paulo (1947-1982)” en la FFLCH-USP. Ese trabajo, que contó con el apoyo de la FAPESP, fue el ganador, en la categoría Historia, del Premio Capes 2024, organizado por la Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Nivel Superior de Brasil.
En dicha investigación, Marchetti recupera la trayectoria de dos empresas fundadas por Monteil en São Paulo. A una de ellas, Livraria Francesa, la abrió en sociedad con su esposa, Juliette Monteil (1908-1997), en 1947, en el centro de la ciudad. Dos años después, el establecimiento quedó radicado en la calle Barão de Itapetininga, también en el centro paulistano, y en él se comercializaban libros de autores franceses, especialmente de las áreas de humanidades y de enseñanza de la lengua. En 1951, Monteil abrió la editorial Difel, acrónimo de “difusión europea de libros”. “La intención inicial consistía en publicar traducciones de obras francesas provenientes de Portugal, como representante de la editorial Bertrand en Brasil. Esa iniciativa, que se puso en marcha con la sociedad entre el matrimonio Monteil y los libreros franceses Marcel Didier y Georges Lucas, contaba con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia”, informa Marchetti. “Pero en poco tiempo, Monteil dio comienzo a un programa de publicaciones que aunaba las traducciones a cargo de brasileños y la selección de textos de académicos nacionales para erigir el catálogo de la editorial”.
Entre las colecciones de Difel figuran Corpo e Alma do Brasil, de 1957, e História Geral da Civilização Brasileira, lanzada en 1960. La primera, creada para darle espacio a la creciente producción académica de São Paulo, contó con la coordinación de Fernando Henrique Cardoso a partir de 1960. En tanto, la otra, dirigida durante sus años iniciales por el historiador Sérgio Buarque de Holanda (1902-1982), se inspiraba en la colección francesa Histoire Génerale des Civilisations, publicada por la editorial Presses Universitaires de France (PUF). “Corpo e Alma do Brasil hizo que Difel se volviese conocida por sus publicaciones que representaban a los sectores de oposición a la dictadura militar”, sostiene la historiadora.
Al investigar en los archivos del Departamento de Orden y Política Social (Dops), Marchetti ubicó el prontuario del editor, quien militó en la red clandestina del Partido Comunista en los años 1940 y se mantuvo cerca de la agrupación en las décadas siguientes. “Monteil tuvo que esconderse durante un tiempo luego del golpe militar de 1964, pero la línea de publicaciones de Difel sostuvo la coherencia hasta su muerte en 1973”, afirma la historiadora. Tres años después, la editorial fue vendida a Civilização Brasileira, que a su vez pasó a manos de editorial Record en 1982. Livraria Francesa permaneció durante 70 años en la misma dirección. En 2021 se mudó a un local menor en el barrio de Moema. En la actualidad mantiene sus actividades solamente en modo online.
Este artículo salió publicado con el título “Caminos de papel” en la edición impresa n° 356 de Octubre de 2025.
Proyecto
Paul Monteil y la editorial Difel. La edición y la difusión del pensamiento universitario brasileño (1947-1982) (nº 17/20206-3); Modalidad Beca doctoral; Investigadora responsable Marisa Midore Deaecto (USP); Becaria Fabiana Marchetti; Inversión R$ 158.979,77.
Libros
FIOCHI, Marco Aurélio. Os papéis do editor: Conversas sobre livros e amizade nas cartas do arquivo de Jorge Zahar. Río de Janeiro: edición independiente, 2025.
SALLA, T. M. y ALMEIDA, A. C. Editando o editor: Jiro Takahashi. São Paulo: Com-Arte Editora Laboratório / Edusp, 2025.
