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Salud

Un veneno que pega

Una enzima sustituye a la sutura tradicional sin dejar cicatrices

VenenoMiguel BoyayanDel veneno de serpientes tales como la yarará y la cascabel, compuesto por una compleja mezcla de enzimas, toxinas y aminoácidos con diversas actividades biológicas, investigadores brasileños obtuvieron un adhesivo quirúrgico probado con éxito en aplicaciones tales como pegado de piel, nervios, encías y en la cicatrización de úlceras venosas, entre otras. Este pegamento se basa en el mismo principio natural de coagulación de la sangre. “Luego de un corte en la piel el sangrado se detiene porque el fibrinógeno, una proteína que participa en la coagulación de la sangre, se rompe en moléculas de fibrina, la principal componente de los coágulos sanguíneos, conformando una red adhesiva”, explica el profesor Benedito Barraviera, del Departamento de Enfermedades Tropicales de la Facultad de Medicina de la Universidad Estadual Paulista (Unesp) con sede en Botucatú, y director del Centro de Estudios de Venenos y Animales Ponzoñosos (Cevap), vinculado a dicha universidad.

El adhesivo quirúrgico desarrollado en el Cevap contiene tanto el fibrinógeno extraído de la sangre de búfalos, que presentó mejores resultados comparativamente con el de otros animales estudiados, como la enzima trombina-símil aislada del veneno de la cascabel, que presenta actividad coagulante. En el mercado existen productos comerciales que mimetizan la coagulación de la sangre humana, pero son compuestos de fibrinógeno humano y trombina bovina. “Estos productos son eficientes, pero como el fibrinógeno es extraído de la sangre humana, puede estar contaminado con diversos virus, tales como el de la hepatitis”, expresa Barraviera. “Debido a estos riesgos, la Food and Drug Administration, la agencia estadounidense que regula fármacos y alimentos no hace uso actualmente de ese pegamento quirúrgico en territorio de Estados Unidos”, resalta.

La sustitución de la trombina vacuna por la de la serpiente de cascabel, demostró en los test que es una elección altamente eficaz para la cicatrización de tejidos. Ello se debe a la manera en que las moléculas de giroxina, la enzima de donde se obtuvo la trombina, se asocian con el fibrinógeno animal para formar una red polimérica con actividad coagulante. Entre las utilizaciones indicadas para el pegamento se hallan principalmente, órganos sólidos tales como la piel, nervios, hígado y corazón. “En las arterías, empero, debe utilizárselo con sumo cuidado, porque los componentes utilizados pueden obstruirlas”, subraya el investigador. La preparación del adhesivo, que está constituido por unas pocas gotas de la trombina de la serpiente y el fibrinógeno de los búfalos, se realiza solamente en el momento de la aplicación. “Ambos componentes se colocan en una jeringa con doble abertura y sólo se mezclan en el momento de su aplicación”, dice Barraviera. Si fueran mezclados antes, al producir efecto inmediatamente se inutilizaría el producto.

Pegado de nervios
Desde 1989 los investigadores del Cevap se dedican al estudio de un nuevo sellador de fibrina a base de veneno de serpientes del género Bothrops, del cual forman parte las yararás y del Crotalus, tales como la cascabel. El primero en abocarse al desarrollo de un adhesivo que no transmitiese enfermedades infecciosas fue el profesor Fausto Viterbo, quien trabajaba en una línea investigativa sobre pegado de nervios. Actualmente el proyecto incluye  a varios colaboradores de la propia Unesp y de instituciones tales como la Facultad de Ciencias Farmacéuticas y de Medicina de Ribeirão Preto, de la Universidad de São Paulo y el Instituto de Genética y Bioquímica de la Universidad Federal de Uberlândia. Los test realizados muestran que la cola derivada del veneno de serpientes, que ya cuenta con un pedido de depósito de patente efectuado, resulta en una cicatrización perfecta, estéticamente mejor que la sutura convencional.

“En los casos de injertos de piel luego de la extirpación de tumores, no quedó ningún resquicio de la cicatriz”, informa Barraviera. Él se refiere a una investigación realizada con 25 pacientes por parte del profesor Hamilton Ometo Stolf, del Departamento de Dermatología de la Facultad de Medicina de Botucatu, de la Unesp, quien estudió la extirpación de tumores de piel localizados en la nariz con posterior injerto, en su tesis doctoral defendida en 1999. En su lugar se colocó una porción de piel retirada del surco nasolabial (la región que se encuentra entre la porción inferior de la nariz y la parte superior de la boca). En otro estudio, conducido por la enfermera Márcia Gatti, como parte de su tesis doctoral presentada éste año en el marco del Programa de Enfermedades Tropicales de la Facultad de Medicina de Botucatú, bajo dirección de la profesora Silvia Regina Sartori Barraviera, fueron evaluados 22 pacientes con úlceras venosas, originadas por disfunciones del sistema circulatorio en los miembros inferiores. La mitad de ellos siguió el tratamiento convencional, que consiste en un vendaje impregnado con óxido de zinc, denominado bota de Unna, colocado en la pierna como protección. La otra mitad recibió en primer lugar la aplicación de pegamento de fibrina derivada del veneno de serpiente en las heridas y, posteriormente, el mismo vendaje de protección. “Los pacientes en los que se utilizó el pegamento y la bota presentaron una cicatrización mucho más rápida”, dice Barraviera.

Los excelentes resultados obtenidos en esos casos y en cirugías de encías llevaron a otros grupos a interesarse por el nuevo adhesivo quirúrgico para aplicaciones aún no testeadas, tales como el uso en células madre y en neurocirugía. Pero para que esos grupos puedan ser atendidos, es menester primero montar un laboratorio semi-industrial con capacidad para producir  mayor cantidad de fibrinógeno y trombina de serpiente para investigaciones. La síntesis en gran cantidad de la molécula derivada del veneno, suficiente para el empleo comercial, requiere estudios complementarios referentes a su estructura molecular. Ésa es una de las etapas en las que los investigadores se encuentran trabajando mientras que estudian varios venenos de diferentes serpientes, con el objetivo de hallar otras enzimas que exhiban mejor rendimiento que los obtenidos hasta ahora. “Es posible que algún veneno cuente con un porcentaje mayor de trombina-símil que los estudiados y testeados hasta hoy”, dice el investigador. Él recuerda que, además de funcionar como soldadura biológica, el compuesto no debe ser tóxico. Los planes contemplan cumplir todas las etapas hasta lograr la fabricación y comercialización del adhesivo quirúrgico brasileño con el apoyo de una fundación, en los moldes por ejemplo de la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz).

 

El Proyecto
Aislamiento de serino-proteasas coagulantes de los venenos de Bothrops neuwiedi pauloensis y Crotalus durissus terrificus: caracterización funcional y estructural (nº 07/05159-7)Modalidad Apoyo regular al Proyecto de Investigación; Coordinador Benedito Barraviera – Unesp;
Inversión R$ 173.168,94 (FAPESP)

Artículos científicos
THOMAZINI-SANTOS, I.A. et al. Surgical adhesives. Journal of Venomous Animals and Toxins. v. 7, n. 2, p.159-171, 2001.
BARBOSA, M.D. et al. Fibrin adhesive derived from snake venom in periodontal surgery. Journal of  Periodontology. v. 78, n. 10, p. 2.026-2.031, Octubre de 2007.

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