Una calculadora de metano (CH4), uno de los más potentes gases de efecto invernadero (GEI), puede ayudar a disminuir las emisiones de la ganadería intensiva, que es el sistema de cría de ganados vacuno y porcino en confinamiento, como así también de aves. Bautizada ABC+Calc, desarrollada por la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) y presentada en agosto, esta herramienta se proyectó para su utilización por parte de los gestores públicos, pero no sirve para la ganadería extensiva, que es el sistema de cría de animales en grandes áreas de pasturas, el predominante en Brasil. El empleo de esta aplicación es sencillo: basta con insertar los datos referentes a la propiedad, tales como la cantidad de animales y el método que se emplea en ella en lo concerniente al manejo de residuos, para obtener una estimación de las emisiones.
En la ganadería intensiva, los desechos almacenados, fundamentalmente excrementos y orina, estimulan el desarrollo de bacterias anaeróbicas, es decir, que operan en condiciones de escasez de oxígeno. Las mismas degradan la materia orgánica y producen CH4, y, en menor proporción, óxido nitroso (N2O), otro GEI. Estos residuos se almacenan generalmente en estercoleros, depósitos a cielo abierto en donde los microorganismos los transforman em biofertilizantes y liberan metano en la atmósfera.
La nueva aplicación, proyectada para estimar también las emisiones de N2O, se diseñó partiendo de estudios internacionales y de datos del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). En su desarrollo, Embrapa trabajó con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (Mapa) de Brasil y el Instituto 17, una organización enfocada en el desarrollo sostenible. La herramienta se encuentra actualmente en fase de implementación, y ya ha sido puesta a prueba en 10 estados brasileños que cuentan con metas de reducción de GEI en el marco del programa ABC+ (Agricultura de Bajo Carbono), una iniciativa del ministerio sectorial para disminuir las emisiones provenientes de la producción agropecuaria.
“Con la aplicación ABC+Calc, es posible fijar metas anuales y recomendar medidas de mitigación de las emisiones”, informa el químico industrial Airton Kunz, de Embrapa Porcinos y Aves, quien coordinó la creación de la aplicación. “Las emisiones de CH4 pueden evitarse mediante la utilización de biodigestores, por ejemplo. Estos son dispositivos capaces de recolectar el biogás, una fuente de energía renovable importante para la generación de energía eléctrica”, remarca Kunz. La quema del metano en los biodigestores produce dióxido de carbono (CO2), cuyo efecto invernadero es de menor intensidad. Una medida más sencilla consiste en efectuar el compostaje de los desechos animales.
Según el agrónomo João Luís Nunes Carvalho, del Centro Nacional de Investigaciones en Energía y Materiales (CNPEM) y del Centro de Estudios del Carbono en la Agricultura Tropical (CCarbon), uno de los Centros de Investigación, Innovación y Difusión (Cepid) que cuentan con el apoyo de la FAPESP, esta calculadora simplifica la gestión del manejo de desechos. “La medición directa de CH4 requiere de aparatos y cálculos complejos”, acota.
Kunz aclara que, si bien la ganadería intensiva responde por tan solo un 5,7 % de las emisiones de CH4, la calculadora sirve como prueba piloto de una nueva versión que determinará las emisiones del ganado criado a campo. Este sistema es el responsable del 30,5 % de las emisiones de CH4, la mayor parte de ellas producto de la expulsión de gases del estómago por la boca de los animales.
La aplicación, financiada por la Coalición por el Clima y el Aire Limpio (CCAC), una iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), no está a disposición de los productores ganaderos, pues su foco lo constituyen los gestores de políticas públicas, que tienen acceso a la información sobre los productores en las bases de datos del gobierno.
“Para los ganaderos, el principal incentivo consiste en preparar sus productos para el incipiente mercado de carbono”, señala Nunes Carvalho. “Si la cadena de producción emite menos GEI, los productos valdrán más”. Según sostiene el agrónomo, el empleo de calculadoras de GEI constituye una tendencia en el sector agropecuario. “Es probable que en algún momento todas las aplicaciones confluyan en una misma herramienta”, vaticina el investigador del CNPEM.
Este artículo salió publicado con el título “Una calculadora para la ganadería” en la edición impresa n° 356 de Octubre de 2025.
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