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Virología

Una celebridad poco conocida

Un equipo del Instituto Adolfo Lutz aísla los primeros ejemplares del virus de la gripe porcina en un paciente brasileño

VirusJONAS KISIELIUS E MARLI UEDA/ALEl equipo de la viróloga Terezinha Maria de Paiva, del Instituto Adolfo Lutz de São Paulo, informó a finales de mayo pasado que aisló los primeros ejemplares del virus de la gripe porcina en un brasileño. El portador es un hombre de 26 años que presentó los síntomas de la gripe después de un viaje a México y fue internado el 24 de abril en el Instituto Emílio Ribas -el caso de ese paciente, que ya recibió el alta y está bien, es el primero confirmado en São Paulo.

El biólogo molecular Claudio Sacchi analizó muestras de secreción de la nariz y de la garganta del paciente y confirmó que las mismas contenían material genético del virus influenza A (H1N1) causante de la llamada gripe porcina. La variedad hallada aquí es la misma que originó este año la epidemia que hasta el 26 de mayo había afectado a 12.900 mil personas en 46 países y causado la muerte de 92. El aumento rápido de la cantidad de casos y la facilidad con que el virus es transmitido entre los seres humanos llevaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a alertar sobre el riesgo de pandemia.

Luego de la identificación, Terezinha obtuvo varias copias del virus después de cultivarlo durante cuatro días en laboratorio, usando células renales de perros. En la sección de microscopía electrónica del Adolfo Lutz, Marli Ueda y Jonas Kisielius identificaron varios ejemplares del virus en la primera observación y se impresionaron con la elevada cantidad de copias que encontraron -en algunas imágenes, aparecían agrupadas como si estuvieran en un nido.

La rápida identificación es una señal de que el H1N1, que infecta sobre todo las vías respiratorias superiores, se reproduce rápidamente en células de mamíferos -lo que puede incluir a los seres humanos. Según Terezinha, no siempre es fácil hacer que el virus se reproduzca en laboratorio y observarlo en el microscopio, toda vez que depende de la cantidad en que se lo encuentra en las células. “En general logramos aislar el virus tan sólo en el 15% de las muestras de pacientes con cuadro gripal que analizamos todos los años”, comenta. “Obtuvimos el H1N1 en la primera observación.”

Por el mundo
El aislamiento del virus es fundamental para conocer en detalle la variedad que circula en el país. Bajo la coordinación de Cecília Simões Santos, el equipo del Lutz planeaba empezar en mayo mismo el secuenciamiento genético del H1N1 brasileño y compararlo con el de otros países. Así será posible saber cuánto el virus se ha diferenciado con relación a otras regiones del mundo y cómo planear una vacuna.

Existen tres tipos conocidos de virus de la influenza: A, B y C. De ellos, el A es el más común y también el causante de las grandes epidemias. Anualmente circulan por el mundo diferentes variedades de influenza A, que se clasifican de acuerdo con dos proteínas que presentan en su superficie -la hemaglutinina, la H de la sigla de letras y números, usada por el virus para adherirse a las células de las vías respiratorias; y la neuraminidasa, la N, que o ayuda a salir de una célula infectada e invadir otra sana.

No es la primera vez que ese virus provoca gripe en seres humanos. En 1918, una variedad de H1N1 originaria de aves causó una epidemia global conocida como gripe española y mató a 60 millones de personas. En las tres últimas décadas, variantes menos letales del virus, que parecen haber sito transmitidas inicialmente de personas a cerdos, volvieron a infectar a seres humanos, ocasionando brotes esporádicos con pocas muertes. Algunas  variantes porcinas fueron halladas incluso en Brasil, donde el virólogo Sueko Takimoto, del Adolfo Lutz, identificó entre 1976 y 1979 casos de gripe causada por el H1N1 entre ancianos de la ciudad de São Paulo.

En Morbidity and Mortality Weekly Report del 21 de mayo, investigadores de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) constataron que personas de más de 60 años conservan alguna inmunidad contra el H1N1. Un tercio de éstas tienen anticuerpos capaces de desactivar el virus -ese índice es inferior al 10% en los adultos más jóvenes. El resultado ayuda a explicar el perfil de la epidemia actual, que afecta más intensamente a los jóvenes, y no a los ancianos, como la gripe común.

La buena noticia es que, por ahora, el virus de la epidemia actual se mostró menos letal que el de las anteriores. Siete personas mueren en cada grupo de mil infectadas por el H1N1. Esa tasa (0,7%) es algo superior a la de la gripe común o estacional, que mata a cinco por grupo de mil (0,5%) -en la epidemia de gripe aviar, ese índice alcanzó al 20%. Relativamente baja, la mortalidad por gripe porcina puede generar un enorme costo en vidas si el virus se propaga más -la gripe estacional, que es menos letal, mata a 500 mil personas al año en el mundo. “Con la cercanía del inverno, la atención por parte de las autoridades internacionales se vuelca al Hemisferio Sur, donde está por comenzar la temporada anual de gripe”, comenta Terezinha.

En Brasil, el Instituto Butantan aguarda que la OMS defina las variedades del virus que deberán componer la vacuna y el nivel de protección que brindará. “Tan pronto como llegue la muestra, el instituto empezará a producir la vacuna contra el H1N1”, afirma el médico Isaias Raw, presidente de la Fundación Instituto Butantan. De 100 mil a un millón de dosis serían suficientes para evitar la propagación de la gripe porcina en el país, en caso de que la epidemia siga avanzando. Inicialmente, estas dosis se destinarían a los principales puntos de entrada en Brasil, tales como los puertos y los aeropuertos. “Cuando detecte un caso”, dice Raw, “se vacunará solamente a las personas que estuvieron en contacto con el enfermo”. Mientras la vacuna no sale, la mejor manera de verse libre del virus es adoptar medidas básicas de higiene, tales como descartar pañuelos usados y mantener las manos limpias, y conservar el ambiente ventilado.

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