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BUENAS PRÁCTICAS

Cae el consejero científico de Biden por denuncias de acoso

El biólogo y matemático Eric Lander, de 65 años, consejero científico principal de la presidencia de Estados Unidos, presentó su dimisión al cargo en medio de denuncias de acoso moral. Tras dos meses de investigación se determinó que el jefe de la Oficina de Política Científica y Tecnológica (OSTP) de la Casa Blanca mantenía “interacciones irrespetuosas” con su personal, principalmente con los cuadros femeninos. “Lander tomaba represalias contra los miembros del equipo que le planteaban objeciones o cuestionamientos, ofendiéndolos, menospreciándolos, avergonzándolos delante de sus compañeros y burlándose de ellos”, dijo Rachel Wallace, exconsejera general de la OSTP, según consta en el sitio web del periódico Politico. “Varias mujeres llegaron a romper en llanto, traumatizadas, al sentirse vulnerables y aisladas”, informó. Según sus dichos, las represalias culminaban con la inhabilitación y el apartamiento de sus funciones de aquellos que discordaban. Catorce empleados y antiguos empleados de la Oficina describieron episodios similares.

“Me siento desolado por haber causado daños a mis colegas tanto en el pasado como en el presente”, dijo Lander al presentar su renuncia. “Una de mis incumbencias consiste en establecer un marco respetuoso dentro de nuestra comunidad. Queda claro que no estuve a la altura de esa responsabilidad. Me he conducido con mis colegas de la OSTP de una manera irrespetuosa o humillante”, añadió. El biólogo fue uno de los líderes principales del Proyecto Genoma Humano, concluido en 2003. Como docente del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y de la Escuela de Medicina de Harvard, ayudó a fundar y ocupó la presidencia del Broad Institute, una organización de investigación en medicina genómica fruto de una colaboración entre el MIT, la Universidad Harvard y cinco hospitales de la ciudad de Boston.

En 2016, Lander estuvo involucrado en una polémica al criticar a una científica de la Universidad de California que le disputaba una patente al Broad Institute. Minimizó el papel de la investigadora en el marco del desarrollo de la técnica de edición genética CRISPR-Cas9, una herramienta capaz de alterar los genes de cualquier célula viva, con aplicaciones potenciales en la cura de enfermedades y la mejora genética de especies vegetales. La química en cuestión era Jennifer Doudna. En 2020, sus contribuciones fueron reconocidas con el premio Nobel de Química, en un lauro compartido con la francesa Emmanuelle Charpentier. La Universidad de California y el Broad Institute mantienen una disputa legal en los tribunales estadounidenses por la patente y el carácter pionero de la tecnología. El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha sido objeto de cuestionamientos en la prensa por el hecho de no haber apartado a Lander de la dirección de la OSTP durante los dos meses que duró la investigación. Sucede que, en la campaña electoral, el mandatario había prometido una política de “tolerancia cero” frente a los casos de acoso moral dentro de su gobierno.

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