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Financiación

Colaboración de Australia con el ESO

El gobierno australiano destinará 19,2 millones de dólares de su presupuesto del año próximo para que su comunidad de astrofísicos pueda realizar investigación conjunta y disponer de acceso a algunos de los instrumentos del Observatorio Europeo Austral (ESO, por sus siglas en inglés), un consorcio integrado por 16 países miembros –entre los cuales figura Brasil– que administra un conjunto de grandes telescopios en tres ciudades de Chile. La colaboración también contempla que Australia realizará aportes anuales al ESO por 9 millones de dólares a partir de 2018 y hasta 2028. Para entonces, el país decidirá si se convertirá en miembro pleno del consorcio. El mes pasado, el ESO colocó la piedra fundamental del Extremely Large Telescope (ELT). El ELT, que contará con un espejo de 39 metros (m) de diámetro, será el mayor telescopio óptico del mundo. El inicio de operaciones está previsto para 2024. El acceso a las instalaciones del ESO, que también opera el mayor radiotelescopio terrestre –el Alma–, era un anhelo de los astrofísicos australianos desde hace ya cierto tiempo. Con todo, según la nota divulgada por el sitio web del gobierno australiano, la cooperación no contempla el acceso al Alma ni al ELT. “La participación de Australia en cooperaciones multinacionales, como es el caso del convenio con el ESO, brindará impulso a nuestras capacidades científicas e industriales”, le dijo al portal de Astronomy Australia Ltd., el astrofísico estadounidense Brian Schmidt, premio Nobel de Física en 2011 y vicerrector de la Universidad Nacional de Australia. Además de esta nueva colaboración, Australia también participa en otros dos grandes proyectos internacionales: el Giant Magellan Telescope (GMT), un supertelescopio óptico de 24,5 m de diámetro que se está construyendo en Chile (al cual tendrán acceso los científicos de São Paulo), y el radiotelescopio Ska, que comenzará a construirse en 2018.

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