
Phelipe Janning / Agência Fapesp 3 NPS / Neal Herbert / Wikimedia CommonsAhora son menos los wapitis que comen las hojas y ramas de los árbolesPhelipe Janning / Agência Fapesp 3 NPS / Neal Herbert / Wikimedia Commons
La población de lobos grises (Canis lupus) aumentó y los álamos temblones (Populus tremuloides) volvieron a crecer en el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos. Ambos hechos están relacionados. Víctimas de la caza, los lobos grises desaparecieron de esa región en la década de 1930. En ausencia de estos depredadores, las poblaciones de wapitis (Cervus canadensis) crecieron libremente. En su pico poblacional, el parque albergaba 18.000 wapitis, que devoraban las hojas y las ramas de árboles como el álamo. En la década de 1990 no se encontraron nuevos álamos. En 1995, los lobos grises fueron reintroducidos para controlar la población de esos cérvidos y el panorama empezó a cambiar. La población de wapitis se redujo a unos 2.000 individuos. En 87 plantaciones de álamos examinadas en 2020 y 2021, un grupo de la Universidad del Estado de Oregón (OSU) constató que, por primera vez, la densidad de ejemplares de álamos de más de 2 metros de altura había aumentado más de 152 veces entre 1998 y 2021. “Los álamos son una especie clave para la biodiversidad”, dijo Luke Painter, de la OSU, al sitio web Live Science. “Su copa es más abierta que la de las coníferas, y la luz que se filtra crea un hábitat propicio para el crecimiento de una gran diversidad de plantas”. Los álamos aún no se encuentran fuera de peligro a causa de otra especie herbívora, los bisontes (Bison bison), que para los lobos constituyen presas más difíciles de cazar (Forest Ecology and Management, 23 de julio).
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