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Entrevista

Edilson Osorio: Una startup brasileña en Estonia

Un emprendedor de São Paulo lleva su empresa al país báltico y se convierte en un referente en gobernanza digital

Experto en seguridad informática, infraestructura y blockchain, Osorio ya lleva 25 años trabajando en el área

Colección personal

En 2015, cuando creó una startup enfocada en la gobernanza digital y la autenticación de información, el científico de la computación Edilson Osorio, de 45 años, no tenía en sus planes que poco tiempo después trasladaría su negocio a Estonia, una de las antiguas repúblicas soviéticas ubicada a orillas del mar Báltico, en el norte de Europa. Ese país, del tamaño del estado brasileño de Espírito Santo y con 1,3 millones de habitantes, es uno de los sitios más avanzados del mundo en materia de gobernanza digital, el uso de tecnologías de información y comunicación (TIC) por gobiernos, empresas y organizaciones en general para agilizar los procesos y facilitarle la vida a la gente.

Con base en tecnologías de última generación, como blockchain o cadena de bloques de datos y criptografía, su empresa, OriginalMy, desarrolló una serie de herramientas digitales para comprobar la autenticidad de documentos, personas, datos y registros en general. “Hace seis años, la plataforma que ideamos era muy avanzada y poco comprendida en Brasil”, explica Osorio.

La sede de la firma se trasladó a Tallin, la capital del país báltico mencionado, en 2018, pero mantiene una fuerte presencia en Brasil, de donde proviene gran parte de su facturación. La startup también tiene clientes en Europa, Asia y África, e incluso ha representado a Estonia en eventos internacionales, entre ellos los World Summit Awards, un sistema de premios organizado por las Naciones Unidas para estimular las innovaciones digitales de alto impacto para el desarrollo social.

Edilson Osorio le concedió esta entrevista a Pesquisa FAPESP desde Tallin, a través de una plataforma de videoconferencia. A continuación, puede leerse la transcripción de sus tramos más sustanciales.

¿A qué se dedica específicamente OriginalMy?
Somos una startup enfocada en la gobernanza digital y la autenticación de informaciones. La misión de la empresa consiste en comprobar la autenticidad de documentos, contratos, personas, registros y datos en general utilizando tecnologías de vanguardia como la criptografía y el blockchain. Nuestra plataforma fue concebida para combatir la burocracia de la firma en papel, la falsificación de documentación y las noticias falsas. Esta tecnología solo existe gracias a las cadenas de bloques, una especie de libro de registro digital, donde se almacenan los datos en forma descentralizada por cada uno de los agentes de la transacción en cuestión. El blockchain confiere inmutabilidad a los registros realizados y proporciona absoluta transparencia a los procesos [lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 278]. La información registrada no puede alterarse, o en realidad, para definirlo con mayor exactitud, es muy difícil que se la pueda alterar. El proceso es transparente y esto puede comprobarlo cualquier persona.

¿Qué se gana con las herramientas que ustedes ofrecen?
Las empresas, los gobiernos, las organizaciones y la sociedad en general se benefician a partir de la transparencia de los procesos, la reducción de los costos y la disponibilidad de poder verificar la autenticidad de documentos, firmas y personas en cualquier momento. En muchos casos, nuestra plataforma sustituye el trabajo que hoy en día, en Brasil, realizan las notarías, pero en otros no, ya que hay cosas que están estipuladas por ley que solo pueden realizarse en una oficina notarial. Estas instituciones forman parte de la cultura del brasileño y cumplen un rol social importante, al probar fehacientemente que las cosas existen. Pero nuestro modelo notarial es anticuado, si bien que ahora se lo está modernizando, al adoptar la digitalización. Nosotros ofrecemos una tecnología de autenticación de documentos y reconocimiento de firmas y personas que en algunos casos puede reemplazar a la notaría.

¿Por qué decidió trasladar la startup a Estonia?
Fundamentalmente, por cuestiones relacionadas con la regulación. Cuando fundé OriginalMy, nuestra plataforma de autenticación era muy avanzada y estaba escasamente difundida en Brasil. Nadie entendía bien qué era el blockchain y había una confusión entre este término y las criptomonedas, algo que tampoco estaba muy claro en ese entonces. Esto generó problemas y mucha resistencia por parte de algunas instituciones públicas y organismos reguladores. Hubo intentos de bloqueo del funcionamiento de la empresa. Recibimos amenazas y se hizo muy difícil captar recursos para hacer que la empresa crezca. La situación llegó a tal punto que ya no era posible mantener el negocio en el país. Nuestros abogados nos aconsejaron irnos al exterior. Buscamos otras jurisdicciones en todo el mundo que comprendieran mejor la tecnología y no la vieran como algo ilegal. En esa búsqueda apareció Estonia, que ya disponía de una regulación sobre blockchain y criptomonedas. Además, es una nación donde la gobernanza digital se encuentra sumamente avanzada: el 99 % de los servicios públicos es digital, el voto inclusive. La opción de radicarnos en Estonia fue un paso natural. Desde entonces, estamos instalados en un hub tecnológico llamado Lift99, en el barrio de Telliskivi, próximo al centro de Tallin.

¿Cómo fue mudarse a Estonia?
Todo empezó con mi inscripción, a comienzos de 2018, en el programa e-residency, que le permite a cualquier extranjero abrir un negocio en Estonia. No te da derecho a vivir acá. Obtienes una identidad digital, abres la empresa, pero la gestionas a distancia. Meses después, participé en otro programa del gobierno denominado Startup Visa, que permite instalar la empresa físicamente en el país. Fuimos una de las primeras startups aprobadas por ese programa. No tuve ninguna dificultad para montar OriginalMy acá. Nada de burocracia y los costos operativos son bajísimos. Las cuestiones regulatorias también son claras; la gente entiende lo que hacemos. Además, estoy más cerca del mercado europeo. Puedo hacer negocios fácilmente con clientes de cualquier país del continente. Hay otra ventaja: el gobierno le presta un gran apoyo a la empresa. Si deseo conversar con un desarrollador para mejorar cualquier herramienta, el gobierno me presenta a un experto en uno o dos días. Estar aquí es estratégico para poder perfeccionar las herramientas de OriginalMy.

No tuve ninguna dificultad para instalar OriginalMy en Estonia. La burocracia fue nula y el costo operativo es mínimo

¿Qué tal fue su adaptación al país?
Al principio era raro, porque los estonios son muy cerrados, principalmente por razones históricas. Ellos sufrieron mucho en el período en que el país fue anexado a la Unión Soviética: Estonia hace solo 30 años que es independiente. Pero son gente cerrada hasta que uno se los gana. Te das cuenta que te has hecho amigo de un estonio cuando te da un abrazo. Es un pueblo cordial y educado. Otra característica destacable del país es el frío intenso. Pero no tuve dificultades para adaptarme. Prefiero un millón de veces el frío antes que el calor de Brasil. Resulta perfecto para trabajar, ya que en cualquier lugar cerrado se mantiene una temperatura agradable todo el tiempo.

¿Cómo es la vida en Estonia?
Es un país sumamente seguro. Regreso de la oficina a mi hogar a las 3 de la madrugada, con la computadora portátil en la mochila, y no se me cruza por la cabeza que haya peligro. Tengo una calidad de vida muy superior a la que tenía antes. Afortunadamente, en diciembre pude traer aquí a mi esposa, Miriam, cofundadora de OriginalMy, luego de casi dos años viviendo solo. Mi última visita a Brasil fue en 2019. Una peculiaridad de Estonia es la ingente presencia de la comunidad rusa. Hay escuelas en las que el primer idioma es el ruso y barrios enteros habitados por disidentes rusos que se quedaron en el país tras la independencia, donde se habla principalmente en ruso.

¿Ha representado a Estonia en foros internacionales en el área del blockchain?
Así es, he participado en eventos en Letonia, Dinamarca, Lituania y Emiratos Árabes Unidos. En octubre de 2020 fuimos elegidos como la mejor startup de ciberseguridad en el marco de un evento global de inversiones en Dubái. Ese mismo mes, OriginalMy fue elegida como la mejor y la más innovadora solución digital de Estonia y representó al país en el World Summit Awards, una iniciativa de las Naciones Unidas que reconoce a las soluciones digitales de alto impacto para el desarrollo social. He forjado una estrecha relación con expertos del gobierno en el ámbito del blockchain y, cuando ellos necesitan enviar a un profesional en representación de Estonia, a menudo me invitan. Hace poco, el gobierno, más precisamente la organización Startup Estonia, me convocó para liderar la comunidad de talentos globales del país. Mi función es recopilar las dificultades que afrontan los emprendedores extranjeros para que el gobierno pueda mejorar el ambiente de innovación y atraer a más gente talentosa hacia acá.

¿Cómo está compuesta la cartera de clientes de OriginalMy?
Incluso habiendo trasladado la sede de la empresa a Estonia, Brasil todavía representa una gran parte de nuestra facturación. Tenemos unos 15.000 clientes activos en el país que utilizan nuestra plataforma y otros 7.000 que usan nuestra solución de identidad digital, uno de los productos que creamos. Pero nos estamos internacionalizando y contamos con clientes en varios países. En China, prestamos servicios a una empresa de energía cuyo nombre no puedo revelar, que hace negocios en Brasil con una compañía del mismo sector. Validamos la identidad de ambos socios. Con nuestra herramienta de firma digital, OMyPass, han firmado de manera segura acuerdos por decenas de millones de dólares. También tenemos un acuerdo en ciernes con algunos abogados en Portugal que están interesados en nuestra herramienta de preservación de pruebas electrónicas [que conserva el contenido de un correo electrónico, de una página en internet, una publicación en una red social o una conversación entablada a través de una aplicación de mensajería]. También existe una fundación en Ghana, llamada E-Governance and Internet Governance Foundation for Africa. Estoy impartiendo workshops e introduciendo la gobernanza digital en ese país. Todo el trabajo se hace a distancia.

¿La empresa todavía conserva alguna estructura en Brasil?
Sí, la sede está en Tallin, pero tenemos una oficina en São Paulo, a cargo de una persona de mi confianza. Tenemos un departamento comercial, uno de soporte, otro de marketing y un equipo de desarrolladores. Mantenemos reuniones diarias por videoconferencia. Acá en Estonia solía tener empleados, pero debido a la pandemia tuve que prescindir de ellos. En cuanto tengamos más clientes en Europa vamos a montar un nuevo núcleo para prestar servicios en el continente. A causa de las diferencias culturales entre los países me di cuenta que es necesario adaptar nuestro sistema a cada lugar, mediante una especie de regionalización de la plataforma. Además de adaptarnos al idioma propio de cada país, estamos atentos a adecuarlo a las leyes locales.

Los estonios son muy cerrados, hasta que se los conquista. Te das cuenta de que te has hecho amigo de ellos cuando te da un abrazo

¿La plataforma incluye soluciones para el proceso electoral?
Así es. Creamos el OMyVote, que es una plataforma de votación que permite realizar elecciones totalmente en línea, de manera segura, encriptada y secreta. La presentamos a finales de 2020 al Tribunal Superior Electoral. Se trata de una herramienta para que la gente pueda votar en forma digital y a distancia desde un teléfono móvil, una computadora o una tableta, manteniendo el secreto y la inviolabilidad del voto. Posee capas de seguridad que evitan fraudes y permiten que el proceso sea completamente auditable. Está adaptada a lo que algunos países, como es el caso de Estonia, ya vienen haciendo desde hace tiempo. Aquí la gente puede votar en la modalidad remota desde su computadora, durante algunos días; después, un fin de semana, se abre la posibilidad del voto presencial para quienes no votaron digitalmente. En las últimas elecciones, creo que el 60 % de los votos provino del modo digital.

¿Cuándo surgió su interés por la ciberseguridad?
Soy graduado en ciencia de la computación y experto en seguridad informática. Hace 25 años que trabajo en el área. Fui a una escuela técnica en procesamiento de datos y empecé muy joven a desarrollar programas. El primero lo hice cuando tenía 14 ó 15 años, y servía para controlar las entradas y salidas de los autobuses de una empresa de transporte urbano de São Paulo. Más tarde, cuando apareció internet en Brasil, comencé a interesarme por el área de la ciberseguridad. En la facultad, fundé junto a un compañero una de las primeras empresas de este sector, Safe Networks, a finales de la década de 1990. Todavía se encuentra activa, pero yo ya no tengo participación en ella. Y ya nunca me aparté del área.

¿Cómo fue su trayectoria profesional?
Prácticamente solo he trabajado como consultor o tuve mi propia empresa. Durante un tiempo también fui docente en la Unisa [Universidade Santo Amaro], la facultad donde me gradué, en São Paulo. Mis estudios de grado se centraron fundamentalmente en el análisis de riesgos, porque en Brasil, para ser empresario hay que ser muy resiliente y entender bastante de riesgos. También fui instructor de paracaidismo –ahí la conocí a mi esposa–, hice escalada deportiva y practiqué vela. Estos deportes me sirvieron para entender mejor el riesgo, para saber hasta dónde puedo llegar manteniendo diversas variables bajo control y gestionar el caos para evitar una catástrofe.

¿Cómo nació la idea de crear OriginalMy?
La empresa surgió a partir de mi interés por las criptomonedas. No solo a causa de ellas, sino también por la computación distribuida y descentralizada que se utiliza para gestionar el comercio de las criptomonedas, es decir: varias computadoras procesando datos por separado para arribar a un resultado común. Pude ver cómo sucedía eso desde otra perspectiva, a comienzos de la década de 2000, en OZ Technology, una empresa que fundé junto a uno de mis hermanos, Elisson Osorio, que fue contratada por el Instituto Ludwig de Investigaciones sobre el Cáncer para participar en el proyecto Genoma Humano del Cáncer, financiado por la FAPESP. La empresa gestionaba las áreas de tecnología de la información y desarrollo del Ludwig. En aquella ocasión, se creó un sistema de computación distribuida utilizando algunas decenas de computadoras de los científicos de la institución, que lograron una capacidad de procesamiento similar a la de una supercomputadora, Paracell, perteneciente al instituto. Mi hermano creaba las herramientas de trabajo junto a los investigadores y yo me ocupaba de la infraestructura de la red de computación. En 2013, vendí mi participación en la empresa cuando un fondo de capitales decidió invertir dinero en ella.

Dos años después puso en marcha la startup.
Así es. En 2015 hubo por primera vez en el país una tecnología segura para la autenticación de documentos y su consulta y auditoría en un ambiente público y transparente: el blockchain, que fue creado con el propósito de preservar la propiedad intelectual en el ámbito de los derechos de autor. A partir de entonces, la empresa ha venido expandiendo su campo de acción y empezó a ofrecer otras soluciones en el ámbito de la gobernanza digital.

¿Es cierto que un candidato presidencial utilizó la plataforma de OriginalMy?
Eso ocurrió en las elecciones de 2018. El objetivo del candidato, en este caso Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT), era demostrar la autenticidad de su plan de gobierno, que estaba siendo distorsionado en los medios sociales. El documento fue descargado, alterado y compartido en Facebook, WhatsApp y otros canales digitales. El candidato no tenía forma de demostrar cuál era la versión verdadera y cuál la falsa. Al utilizar nuestra herramienta, el documento original fue autenticado con la tecnología blockchain. Esta medida garantizaba que la información era válida e inmutable. Con ello ayudamos a evitar que se produjeran fraudes y a desmentir rumores.

Usted está radicado en Estonia desde 2019. ¿Ya aprendió a hablar el idioma local?
No, no fue necesario. La empresa está instalada en un hub internacional de startups y muchas de ellas están integradas por extranjeros que también se mudaron aquí. Es un ecosistema de innovación pujante. Nadie necesita saber hablar estonio ni ruso, que es la segunda lengua del país. Toda la comunicación se realiza en inglés.

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