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BUENAS PRÁCTICAS

El estilo de la escritura de artículos de ChatGPT

Un estudio muestra que uno de cada siete papers del área biomédica de 2024 fue redactado con el apoyo de programas de inteligencia artificial

Un estudio publicado en la revista Science Advances estima que uno de cada siete artículos científicos del área biomédica publicados en 2024 fue redactado o editado con la ayuda de programas de inteligencia artificial generativa, como ChatGPT. El grupo liderado por el científico de datos Dmitry Kobak, de la Universidad de Tubinga, en Alemania, analizó más de 15 millones de resúmenes de artículos indexados en la base de datos Pubmed desde 2010 y notó un cambio brusco en el vocabulario utilizado en 2024, inmediatamente después de la aparición de sistemas avanzados de inteligencia artificial que comprenden y generan textos similares a los producidos por las personas.

El estudio revela que el léxico adoptado en los artículos científicos sufre variaciones y transformaciones a lo largo del tiempo. En 2015, se registró un aumento en el uso de la palabra ébola y en 2017 sucedió lo mismo con el término zika, como resultado de la proliferación de brotes de estas enfermedades virales y del consiguiente incremento de la cantidad de estudios al respecto. Durante la pandemia, alrededor de 190 vocablos, en su mayoría sustantivos, entre ellos covid, lockdown y mascarilla, se tornaron más frecuentes en el cuerpo de los artículos científicos. Pero ninguno de estos casos, según los autores, abarcó un conjunto tan grande de términos como el que se observó a partir de 2023. Los estudiosos identificaron 454 palabras que aparecen con mucha mayor frecuencia en los artículos de 2024 ‒tras el lanzamiento de ChatGPT‒ que en cualquier otro año desde 2010 a la fecha. En la mayoría de los casos, se trata de verbos y adjetivos asociados a un determinado estilo de redacción y no tienen relación con el contenido de la investigación. En algunos casos, se trataba de palabras de uso común, tales como “descubrimientos”, “profundización” y “potencial”, pero hay incluso ejemplos de uso de adjetivos hiperbólicos, como “incomparable” e “inestimable”.

En los artículos de investigadores de algunos países como China y Corea del Sur, y de ciertas áreas como la computación y la bioinformática, el uso de estas palabras fue aún más frecuente: hay indicios del uso de programas de inteligencia artificial en uno de cada cinco papers. Kobak y sus colaboradores afirman que el uso excesivo de ciertas palabras permite utilizarlas como marcadores del uso de este tipo de software y algoritmos en la redacción científica. Pero esto quizá no funcione por mucho tiempo, tal como muestra un trabajo publicado en el mes de febrero en el repositorio de preprints ArXiv. El artículo, firmado por Mingmeng Geng, de la École Normale Supérieure de París, y Roberto Trotta, del Imperial College de Londres, demostró que algunos términos reveladores del uso de la inteligencia artificial, como “profundización”, pasaron a utilizarse con menor frecuencia hacia finales de 2024, posiblemente porque los autores solicitaron a los programas que eviten el uso de este tipo de clichés.

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