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recursos humanos

El encuentro de dos mundos

Se discuten en workshops los caminos a seguir para ampliar la participación de los físicos en el esfuerzo de innovación de las empresas

Texas InstrumentsUnidad de Texas Instruments, empresa estadounidense que fue premiada por desarrollar tecnologías con el apoyo de los físicosTexas Instruments

En un contexto en el que la limitación de los recursos humanos calificados amenaza comprometer la recuperación de la economía, la Sociedad Brasileña de Física (SBF) se moviliza para corregir un problema del mercado laboral brasileño: la escasa participación de los físicos en las empresas. Según datos de la SBF, Brasil disponía en 2007 de 8 mil físicos, de los cuales 3 mil cuentan con doctorado. Pero tan sólo un 2% de estos doctores están empleados en empresas. La abrumadora mayoría trabaja en universidades, centros de investigación y escuelas de enseñanza primaria y media, aunque el conocimiento científico del que disponen podría ayudar a las empresas con los desafíos de la innovación. En Estados Unidos, la American Physics Society y el American Institute of Physics premian cada año las investigaciones en física que devengan en desarrollo de nuevas tecnologías realizadas por centros de investigación y desarrollo de empresas. En los últimos años, los galardonados pertenecían a compañías tales como Texas Instruments, General Electric, IBM Research, Lucent Technologies y Xerox.

En asociación con el Centro de Gestión y Estudios Estratégicos (CGEE) y patrocinada por la Financiadora de Estudios y Proyectos (Finep), la SBF ya promovió dos workshops en los cuales convocó a investigadores, representantes del gobierno y de grandes y pequeñas empresas para definir los problemas que dificultan la relación entre físicos y empresas y, obviamente, encontrar caminos. “Lo inadecuado de la calificación profesional es un obstáculo a la hora de innovar. Y constituye una oportunidad para los físicos, dado que poseen extensos conocimientos científicos, aprenden rápido, se interesan por problemas complejos y trabajan con visión de conjunto”, declara Eduardo Couto e Silva, físico del CGEE y coordinador de los workshops, que proporcionarán un informe final con propuestas para nuevas estrategias. Según el presidente de la SBF, Celso Pinto de Melo, la intención es contribuir a una formulación de políticas de ciencia y tecnología que estimulen la innovación a partir del conocimiento generado en Brasil y agregar valor a los productos fabricados localmente. “Brasil se encamina a ser la quinta economía mundial. Nuestro desafío consiste en comprender cómo la física puede contribuir a ello y qué hacer para que la ciencia brasileña, y la física en particular, ocupen una posición equivalente”, afirma.

Los workshops, realizados en 2011 y en el mes de febrero pasado, ya han producido un retrato de la percepción de las empresas al respecto de los físicos (y viceversa) que será de utilidad para la confluencia de ambas partes. Los representantes de las empresas dijeron apreciar, basándose en la experiencia que han tenido con físicos, la curiosidad y la inquietud de esos profesionales, capaces de utilizar un exhaustivo conocimiento científico para la solución de problemas, y elogiaron su capacidad para el aprendizaje de nuevas técnicas. Pero también describen dificultades para trabajar con los físicos. La principal está relacionada con su poca preparación para desempeñarse en un ambiente corporativo. “Hubo una queja recurrente al respecto de que la formación de los físicos en el país se encuentra esencialmente volcada hacia la carrera científica, por lo cual a menudo son vistos como dispersos y poco experimentados en proyectos”, menciona Couto e Silva.

Una conclusión preliminar de los workshops reside en que la comunidad de los físicos brasileños percibe solamente sus áreas particulares como eslabones con las industrias y todavía no logra entrever lo que son las demandas del mundo productivo y del desarrollo tecnológico. Otra queja de las empresas es la de que los mejores físicos del país siguen anteponiendo la carrera en los centros públicos de investigación, por ende, suelen no encontrarse disponibles para trabajar en el sector privado. “La industria también reclama a los físicos más calificados”, dijo en uno de los workshops Jarbas Caiado de Castro, de Opto Eletrônica, una empresa fundada en 1985 por investigadores del Instituto de Física de la Universidad de São Paulo (USP) con sede en São Carlos, que desarrolló, entre otros proyectos, una cámara para la tercera generación del Satélite Sino-Brasileño de Recursos Terrestres (Cbers-3), que probablemente será lanzado este año (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 162).

Los físicos, a su vez, se encuentran interesados en ampliar su presencia en las empresas, pero mantienen cierta cautela. Consideran importante promover cambios en el plan de estudios de las carreras de física, incentivando la interdisciplinariedad en áreas estratégicas y fortaleciendo campos con mayor potencial de innovación. La exposición de los estudiantes a las necesidades y desafíos del sector empresarial también sería algo relevante. Sin embargo, los físicos resisten a la idea de crear una carrera excesivamente volcada hacia las necesidades de las empresas. “Temen formar profesionales sin bases sólidas, sin la esencia de la formación global del físico”, afirma Couto e Silva. Los investigadores también reclaman a las empresas mayor inversión en investigación y desarrollo, lo que aumentaría la demanda de físicos, y la constatación es que aún faltan actualmente en Brasil proyectos que dependan del conocimiento de la física o de la actuación de los físicos. También reclaman por la falta de reglamentación de la profesión, que hace que los físicos sean contratados en vacantes técnicas, con remuneración y responsabilidades inferiores a los puestos ocupados por los ingenieros. Según la opinión de Couto e Silva, hay espacio para avanzar, aunque los cambios no ocurrirán rápidamente.

Según el presidente de la SBF, el acercamiento más notorio entre científicos y empresas ocurre en la explotación del petróleo. Pero hay un potencial de participación en áreas tales como tecnología de la información, desarrollo de fármacos, biotecnología, energía nuclear y en la industria aeroespacial. “La base industrial del sector de defensa requiere una mayor cantidad de físicos”, dice el vicealmirante Carlos Afonso Pierantoni Gambôa, vicepresidente ejecutivo de la Asociación de Industrias de Materiales de Defensa y Seguridad (Abimde), refiriéndose al desafío de reestructurar la industria brasileña de defensa. “El conocimiento en física resulta esencial para los proyectos innovadores de nuestras empresas. Tomemos como ejemplo el caso de los ingenieros egresados del Instituto Tecnológico de Aeronáutica. La mayoría ingresa a trabajar en Embraer o son captados por buenas oportunidades en el mercado financiero. Para las empresas menores del sector, escasea la mano de obra calificada”, asegura.

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