En enero de 2023, el Museo Mütter, en Estados Unidos, consagrado a la historia de la medicina, presentó el proyecto Postmortem, para debatir sobre la mejor forma de exponer los restos mortales humanos de su propia colección, que incluye cráneos, gemelos siameses y un corazón dilatado, generalmente adquiridos sin consentimiento y expuestos sin precisar la identidad de los pacientes. Como parte de esta revaluación, el museo eliminó 400 videos de su canal de YouTube y una exposición digital disponible en su sitio web. Dos años después, la institución anunció que, en adelante, los restos mortales en exposición deberían consignar su historia y procedencia en lugar de ser expuestos anónimamente. El proyecto Postmortem estipuló las condiciones en que las imágenes y videos de la colección de restos mortales humanos podrán utilizarse con fines científicos, educativos o expositivos. El canal de YouTube volverá a estar disponible bajo estas nuevas directrices. Los cambios ya han comenzado: un intestino gigante de un hombre, anteriormente identificado solamente con las iniciales JW, ahora contiene información sobre la historia de vida de su donante, Joseph Williams. El museo, creado en 1863 a partir de la colección personal del cirujano Thomas Mütter (1811-1859), acumula 35.000 piezas en su colección, que incluye instrumental médico y recibe unos 130.000 visitantes por año (AFP y Museo Mütter, 28 de agosto).
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