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Artes visuales

Imagen revelada

Distintos estudios demuestran que las mujeres han cumplido un rol activo en la historia de la fotografía latinoamericana, pero casi no han tenido reconocimiento

Una fotografía tomada en São Paulo, circa 1942, muestra a Hildegard Rosenthal trabajando en el ampliador

Autorretrato Hildegard Rosenthal / Instituto Moreira Salles

Las mujeres tuvieron una participación activa en la producción y en el mercado fotográfico latinoamericano desde el siglo XIX, aunque raramente han obtenido reconocimiento por dicha contribución. Así lo afirman las investigadoras Helouise Costa y Erika Zerwes, organizadoras libro recientemente publicado Mulheres fotógrafas/mulheres fotografadas – Fotografia e gênero na América Latina (editorial Intermeios). La obra, que contiene textos en portugués, español e inglés, recopila 29 artículos escritos por académicos de países tales como Brasil, Chile, México y Alemania. “La idea es que este conjunto de textos interdisciplinarios sirva para comprender mejor el papel que cumplieron las mujeres en la conformación de un campo profesional y artístico de la fotografía, y también como una representación fotográfica de lo femenino en América Latina”, explica Costa, docente y curadora del Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de São Paulo (MAC-USP).

El libro es el resultado de un seminario con el mismo título que se llevó a cabo en 2017 en la institución. El evento, a su vez, fue una derivación de la investigación posdoctoral desarrollada por Zerwes, bajo la supervisión de Costa. Ambas iniciativas contaron con el apoyo de la FAPESP. “Más que sencillamente dar a conocer a fotógrafas desconocidas o aspectos singulares de sus biografías, nuestro objetivo fue cuestionar los motivos que han llevado a las mujeres a tener menos visibilidad en los relatos hegemónicos de la historia de la fotografía y reflexionar sobre cómo han sido retratadas”, señala Zerwes, quien actualmente pasa una temporada de estudios en el Centro Alemán de Historia del Arte en París.

Por eso la alusión al género. “Mucha gente piensa que los estudios de género solo se refieren a las mujeres, pero es posible estudiar el género desde la perspectiva de los varones o de la comunidad LGBTQ+”, recuerda Costa. “La meta es entender, por ejemplo, de qué forma el género creó o no oportunidades para que determinado grupo realizara su trabajo y fuera reconocido por ello”. Zerwes coincide: “En nuestro caso, los estudios de las cuestiones de género pueden ilustrar las relaciones de poder que han sostenido el circuito profesional y artístico de la fotografía en diversos momentos históricos”, explica.

Abucheada por ser mujer
Según se relata en el libro, la presencia de la mujer en la fotografía del siglo XIX y comienzos del siglo XX estuvo vinculada, más que nada, a las actividades manuales tras los bastidores de los emprendimientos familiares y de los estudios comerciales. Esto era así tanto en los países europeos como en Estados Unidos y en América Latina. “Las mujeres, cuyo acceso a las academias de arte era vetado, buscaban dedicarse a actividades alternativas en las que pudieran ejercer una labor creativa”, escriben Costa y Zerwes en el prólogo de la obra. “En el campo de la fotografía, se las valoraba  debido a una supuesta habilidad manual inherente, que elevaba su cotización para los trabajos de laboratorio, así como para el retoque y coloreado de las copias”.

En el libro, Costa es la autora del artículo “En el límite de la invisibilidad. Las fotógrafas brasileñas durante la primera mitad del siglo XX”. Una de las cuatro profesionales cuyas trayectorias analiza la investigadora es la carioca Mary Zilda Grassia Sereno (1909-1998), quien actuó en la prensa brasileña entre los años 1940 y 1970. “Trabajó en varias editoriales, pero lo que más le gustaba era fotografiar el fútbol”, relata Costa. “Entre otros méritos, fue la única fotógrafa designada para cubrir la Copa del Mundo de 1950. Al ingresar al campo de juego del estadio Maracaná, fue estruendosamente abucheada por el mero hecho de ser una mujer”.

Según Costa, aún hay pocos estudios de fuste que hayan relacionado la fotografía y el género en todo el mundo. En Brasil, el interés por el tema se intensificó hace unos 10 años. El avance de las investigaciones está revelando los pormenores de la trayectoria de personalidades como la alemana Fanny Paul Volk (c. 1867-1948), que emigró a Curitiba (Paraná) junto a su familia a finales del siglo XIX. En 1881, comenzó a trabajar en la trastienda de un estudio fotográfico de su coterráneo Hermann Adolpho Volk, con quien luego contraería matrimonio cinco años más tarde. “Junto a su madre, Anna, quien también trabajaba en el estudio, aprendió pronto a tomar fotografías, relata Giovana Simão, autora de la tesis doctoral titulada “Fanny Paul Volk. Pionera de la fotografía de estudio en Curitiba”, que defendió en la carrera de sociología de la Universidad Federal de Paraná (UFPR).

Más adelante, en 1904, Volk decidió regresar en soledad a Alemania. Pero antes le cedió el estudio a su exmujer, quien se convirtió en la fotógrafa principal y administradora del emprendimiento, frecuentado por la aristocracia local. “Ella creó una red de corresponsales en Brasil y en Alemania, importaba equipos desde allí y puso anuncios de ofertas de empleo en publicaciones de Berlín”, prosigue Simão, docente de la Escuela de Música y Bellas Artes de la Universidad Estadual de Paraná (Unespar). “También hizo fotos fuera del estudio, incluso de hombres, una osadía para la época”. Así continuó hasta 1918, cuando con alrededor de 50 años, Volk vendió el negocio y se dedicó completamente a sus nietos. “Esa salida de la escena contribuyó a su borradura en la historia de la fotografía brasileña”, dice la investigadora.

Casa da Memória – Fundação Cultural de Curitiba Retrato de Angelo Casagrande y su hijo Elviro, tomado en Curitiba por Fanny VolkCasa da Memória – Fundação Cultural de Curitiba

La falta de archivos
Zerwes recuerda que entre 1910 y 1930 surgió en Europa, y sobre todo en Alemania, la figura de la “mujer moderna”, impulsada por el acceso de las mujeres a la esfera pública y al mercado laboral. Dicha imagen, publicitada en el exterior por la prensa de la época, fue particularmente significativa para la historia de la fotografía latinoamericana. “Este fue un rasgo cultural distintivo de la Alemania de la República de Weimar (1919-1933), desde donde vinieron o por donde pasaron muchas de las fotógrafas que se radicaron en América Latina durante la década de 1930, a la par que el oficio de la fotografía fue muy buscado por esas mujeres, ya que era uno de los pocos abiertos a la participación femenina en aquel período”, explica la investigadora.

Entre ellas figuran Alice Brill (1920-2013) e Hildegard Rosenthal (1913-1990), quienes arribaron a Brasil en la década de 1930. “Más allá de la arquitectura y de escenas urbanas del área central de São Paulo en los años 1940 y 1950, ellas fotografiaron a los transeúntes, personajes anónimos de distintas clases sociales”, relata la investigadora Yara Schreiber Dines, autora del libro intitulado Hildegard Rosenthal e Alice Brill, fotógrafas de além-mar – Cosmopolitismo e modernidad nos olhares sobre São Paulo (Intermeios, 2020). En el libro, resultado de la investigación posdoctoral que llevó a cabo en la Escuela de Comunicación y Artes (ECA) de la USP, Schreiber Dines, quien es miembro del Grupo de Antropología Contemporánea (Gepac) de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de Araraquara, también analiza ensayos fotográficos de ficción publicados por Rosenthal a comienzos de la década de 1940. El primero contiene una serie de autorretratos, mientras que el otro, al que la investigadora bautizó Alter ego, incluye a una modelo transitando por el centro de la ciudad de São Paulo. “En ambas series, busca instalar la imagen de una mujer moderna e independiente”, analiza.

Según Kátia Hallak Lombardi, docente de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Federal de São João del-Rei (UFSJ), las fotógrafas empezaron a cobrar visibilidad en el ámbito nacional a partir de la segunda mitad del siglo XX, a ejemplo de brasileñas tales como Nair Benedicto y Rosa Gauditano. Y también es el caso de Claudia Andujar, una suiza nacionalizada brasileña que se radicó en el país en 1955 y hoy en día se la reconoce no solo por su labor fotográfica, sino también por su lucha a favor de los yanomamis (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 276). “Ella tomó muchas imágenes del cuerpo femenino, especialmente de mujeres indígenas, pero no las retrató desde una perspectiva idealizada ni estereotipada. Lo que podemos ver son registros de mujeres integradas a la sencillez de lo cotidiano”, dice la investigadora, autora de uno de los artículos del libro compilado por Costa y Zerwes.

La obra de Andujar puede verse en libros y en espacios como el Instituto Inhotim, en Minas Gerais, que alberga una galería con más de 400 imágenes. “Andujar constituye una excepción. La falta de archivos es un escollo para los investigadores interesados en estudiar la trayectoria de las fotógrafas de Brasil”, dice Lombardi. Según expresa Helouise Costa, muchos de estos archivos fueron perdiéndose a lo largo del tiempo. “Algunos fueron destruidos por las propias fotógrafas o por sus familias, que no percibían el valor de lo que se había producido”, dice. “A falta de imágenes que ayudaran a entender la trayectoria de estas fotógrafas, los investigadores fueron volcándose al contexto histórico y sociológico”.

“No hay manera de ocuparse de los fotógrafos o de su producción fotográfica si no se tiene acceso a sus publicaciones o a los debates plasmados en las páginas impresas alusivas a sus trabajos”, argumenta Eduardo Augusto Costa, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la USP. Experto en archivos y colecciones, él identifica unos 1.300 libros y catálogos de fotografía publicados por Brasil en el transcurso del siglo XX. El propósito es la creación de una biblioteca pública dedicada a ese tema. Según él, si bien se han publicado libros de fotógrafas, tales como, por ejemplo, de la carioca Claudia Jaguaribe y de la inglesa naturalizada brasileña Maureen Bisilliat, así como de historiadoras de la fotografía tales como Solange Ferraz de Lima y Vânia Carneiro de Carvalho, el lugar reservado a la producción femenina sigue siendo restringido en el país. “Y parte de la historia que se conoce es resultado de lo que ha sido editado, publicado y difundido”, verifica.

Según el profesor de la FAU, el mercado editorial vinculado a la fotografía se afianzó en Brasil a partir de la década de 1970, gracias a la Fundación Nacional de Artes (Funarte), un organismo creado en 1975 y vinculado a lo que por entonces era el Ministerio de Educación y Cultura (MEC). “El núcleo de fotografía de la Funarte, estructurado en torno de la galería de la fundación, que se consolidaría de manera más organizada por medio del Instituto Nacional de Fotografía de la Funarte, fue responsable de la edición de más de 50 publicaciones entre las décadas de 1970 y 1980. Entre ellas había tres catálogos sobre el lugar de las fotógrafas en la escena brasileña, algo inusual para la época”, informa el especialista, también autor del artículo que forma parte del libro organizado por Costa y Zerwes. Para él, el trabajo de la Funarte pone de manifiesto la importancia de las políticas públicas dedicadas a la cultura. “Muchas de estas iniciativas centradas en la fotografía en el ámbito de la Funarte se deben a la participación de las mujeres que trabajaban en la institución en aquel momento, entre ellas, Elizabeth Carvalho y Solange Zúñiga”.

Galería Vermelho Un registro captado por la lente de Claudia Andujar: Susi y Mariazinha Korihana thëri bañándose en un igapó, en Roraima. La imagen forma parte de la serie A floresta [La selva], de 1974Galería Vermelho

Sin créditos
El propósito del proyecto denominado Antropologia, fotografia e patrimônio material no Brasil: Uma perspectiva de gênero, desarrollado por el grupo de investigación Géneros, Imágenes y Políticas de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (GIP-UFRGS), consiste en rescatar el desempeño de las mujeres en la fotografía etnográfica. “Muchas de esas mujeres que realizaron trabajos de campo junto a sus maridos, sobre todo durante la primera mitad del siglo XX, eran vistas como meras asistentes de investigación, como fue el caso, por ejemplo, de la etnóloga y museóloga Berta Gleiser [1924-1997], que estaba casada con el también antropólogo Darcy Ribeiro [1922-1997]. Y esa función no siempre tenía reconocimiento en la autoría de los trabajos, principalmente en lo que respecta a la producción de las imágenes”, señala la antropóloga Fabiene Gama, quien coordinó la investigación.

En colaboración con las antropólogas Barbara Copque, de la Universidad del Estado de Río de Janeiro (Uerj), y Fernanda Rechenberg, de la Universidad Federal de Alagoas (Ufal), Gama también está elaborando un dosier sobre género e imagen cuya publicación está prevista para este mismo año en la revista Iluminuras, de la UFRGS. “La propuesta de debate no solo incluye la fotografía, sino también el cine y la ilustración”, dice Rechenberg, quien dirige el Grupo de Estudio Imágenes y Feminismos (GIF) de las Ufal, que forma parte del proyecto de investigación sobre la escena fotográfica en la capital del estado de Alagoas. “Una de las actividades que formaron parte de la investigación fue la elaboración de un registro de las fotógrafas que trabajaron en Maceió a partir de la década de 1990. Otro frente se centró en los colectivos fotográficos integrados por las mujeres jóvenes que han ido surgiendo en la ciudad en los últimos años”, explica Rechenberg. Pretendemos entender por qué esas profesionales han tenido y aún tienen menor proyección que los varones y de qué manera los marcadores de clase social y raza profundizan esa asimetría de género”, concluye.

Proyecto
Las nociones de humanismo en la fotografía documental de las décadas de 1930 a 1950 (n° 14/14565-2); Modalidad Beca posdoctoral; Investigadora responsable Helouise Lima Costa (USP); Becaria Erika Cazzonatto Zerwes; Inversión R$ 272.255,55

Libros
COSTA, H. y ZERWES, E. (comp.). Mulheres fotógrafas/mulheres fotografadas: Fotografia e gênero na América Latina. São Paulo: Intermeios, 2021.
DINES, Y. S. Hildegard Rosenthal y Alice Brill, fotógrafas de além-mar: Cosmopolitismo e modernidade nos olhares sobre São Paulo. São Paulo: Intermeios, 2020.

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