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Geografía

La erosión reconfigura las desembocaduras de los ríos del nordeste brasileño

Luciano Queiroz / Getty ImagesEl delta del Parnaíba gana arena en algunos tramos y la pierde en otrosLuciano Queiroz / Getty Images

Con su forma de delta y varios canales que desaguan en el mar, las desembocaduras de tres ríos del nordeste brasileño están atravesando importantes transformaciones, según los análisis de las imágenes de satélite captadas entre 1984 y 2021 y los registros de las variaciones de pluviosidad. En dicho período, el delta del río São Francisco, en el límite entre los estados de Sergipe y Alagoas, sufrió una severa erosión, con pérdidas de 15 a 50 metros (m) por año. El delta del Jequitinhonha, en el estado de Bahía, registró una erosión menor, de 10 m por año, pero aun así con una pérdida de 990 m a lo largo de sus 5,5 kilómetros (km) de extensión. Por el contrario, el delta del Parnaíba, entre los estados de Maranhão y Piauí, acumuló sedimentos (el 34 % de su superficie), en un proceso denominado progradación, que lo llevó a ganar 500 m a lo largo de un tramo de 9 km del litoral, mientras que la erosión fue menor (un 23 %), con pérdidas de hasta 15 m por año, al tiempo que un 43 % de su litoral se mantuvo estable. Investigadores de la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN), quienes llevaron a cabo los análisis, atribuyeron la acumulación de sedimentos en el Parnaíba a las actividades humanas y a los picos de precipitaciones registrados entre 1991 y 2005, y las pérdidas en el Jequitinhonha y el São Francisco a las represas de Itapebi y Xingó, respectivamente, situadas cerca de la desembocadura de los ríos. La erosión puede acarrear la destrucción de viviendas, faros y comunidades asentadas cerca del mar, además de una merma en la cantidad de nutrientes aportados a los ríos (Ocean & Coastal Management, febrero).

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