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Trayectorias

Retorno al campo

A los 73 años, luego de retomar sus estudios, un profesor de ingeniería mecánica jubilado se gradúa en agronomía

Savariz en medio de su plantación de yerba mate, en Erechim

Archivo personal

Tras haber pasado más de dos décadas dando clases en la Universidade de Passo Fundo (UPF), en Brasil, el profesor jubilado Danilo José Savariz resolvió darle un rumbo nuevo a su vida. En 2016, a sus 68 años, comenzó a asistir a las clases de la carrera de agronomía en la misma institución en la que se desempeñó como docente, hasta concluir la carrera y recibirse, a finales de 2020.

“Era un viejo anhelo, ya había cursado un año y medio de la carrera de agronomía, pero acabé abandonándola para poder concluir la carrera en ingeniería mecánica”, recuerda Savariz, sorprendido con el recibimiento que experimentó en su regreso reciente a la universidad. “Pregunté si a mi edad todavía podía estudiar y me dijeron que sí. Me recibieron muy bien”, dice el agrónomo recientemente graduado, quien también acumula 35 años de trabajo como ingeniero mecánico en la Compañía Estadual de Energía Eléctrica de Rio Grande do Sul (Ceee). Fue a través de los conocimientos adquiridos con su nueva formación que empezó a comprender ciertos asuntos de su pasado, viviendo en una zona rural del estado de Rio Grande do Sul.

Nacido en el seno de una familia de pequeños agricultores de la ciudad de Catuipe (Rio Grande do Sul), Savariz se acuerda de las dificultades que sus padres tuvieron que afrontar en sus cultivos. Primogénito de nueve hermanos, de niño vio cómo una helada destruyó por completo una plantación de trigo. “La mayoría de los productores de la zona no poseían conocimientos técnicos sobre los cultivos, lo que condujo a muchos de ellos a la quiebra”, recuerda Savariz, quien en la década de 1960 pudo ver cómo la biodiversidad de la región iba dando paso al monocultivo de soja. “Nuestra propiedad se hallaba cerca del monte. Con el paso del tiempo, los árboles fueron siendo talados, lo que acentuó mi percepción de que la vida en el campo era sufrida”. Él vislumbró en los estudios una oportunidad para intentar cambiar su realidad y la de su familia.

En 1967 ingresó en un curso profesional de construcción de máquinas y motores. Durante las clases se aficionó a las materias técnicas. “Como sacaba buenas notas, obtuve una beca de estudios que por entonces ofrecía la Ceee, hoy en día privatizada. Cuando concluí el curso, pasé directamente a trabajar para ellos”. En la empresa, se especializó en máquinas para la producción de energía en las centrales termoeléctricas de diésel y en las hidroeléctricas, lo que lo llevó a estudiar la carrera de ingeniería mecánica, graduándose en la UPF en 1984. Tres años más tarde se convirtió en profesor de esa misma institución.

Propietario de parcelas de tierra adquiridas entre 1973 y 2012 en el municipio de Erechim (Rio Grande do Sul), donde albergó a su familia con la intención de ayudar a sus hermanos con los estudios, inició una pequeña plantación de yerba mate. Los conocimientos que obtuvo en la carrera de agronomía resultaron fundamentales para poder mantener la plantación, que en la actualidad ya suma 140.000 árboles. “Estas plantas son muy sensibles y dependen de procesos específicos de abono, preparación del suelo, cultivo y cosecha”, explica. La producción es de 22.000 arrobas [unidad de masa variable que en Brasil corresponde a 15 kilogramos] cada 18 meses. “Se trata de una cosecha pequeña, trato de hacer todo respetando el medio ambiente”. Para administrar la plantación de 8 hectáreas en forma sostenible, Savariz conservó la vegetación original. “Voy dejando que el monte emerja y, al mismo tiempo, planto la yerba mate en el medio. Es algo digno de ver”, dice orgulloso.

En cuanto a la experiencia de graduarse a los 73 años, dice que no tuvo ninguna dificultad en la convivencia con sus compañeros de comisión ni con los docentes. “La agronomía es una ciencia hermosa y me ha ayudado a entender muchas cosas de mi pasado en el campo. Ha sido la mejor etapa de mi vida para estudiar esta carrera”, concluye.

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