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Buenas prácticas

The Lancet reconoce fragilidades en su proceso de revisión

La revista científica The Lancet anunció cambios en su proceso de evaluación de artículos para evitar divulgar papers basados en la interpretación de grandes conjuntos de datos que no puedan auditarse. Con las nuevas normas, el periódico busca corregir fallas en su proceso de revisión que se tornaron evidentes con la publicación, en el mes de mayo, de un paper que tuvo gran repercusión porque determinó que la hidroxicloroquina era ineficaz contra la infección por el nuevo coronavirus y podía generar problemas cardíacos. En junio, el artículo debió ser retractado cuando se comprobó que sus datos primarios tenían un origen tan dudoso que ni siquiera era posible saber si existían.

El estudio se basaba en las historias clínicas atribuidas a 96 mil pacientes con test positivos para el virus Sars-CoV-2 atendidos en 671 hospitales de diversos países entre diciembre de 2019 y abril de 2020. La recolección y el análisis de las informaciones las había realizado Surgisphere Corp, una pequeña empresa con sede en Chicago (EE. UU.). Enseguida se detectaron incongruencias en los datos, tales como un número exagerado de pacientes en regiones aún con poca incidencia de covid-19, además de dudas acerca de la capacidad de la empresa para obtener informaciones provistas por hospitales de todo el mundo. Ante el requerimiento de que mostrara los datos, la empresa se rehusó a revelarlos aduciendo que eran secretos. Eso hizo inviable la confirmación de los resultados y condujo a la retractación (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 293).

La revista comenzará a exigir que más de un autor de un artículo científico haya accedido a los datos en los cuales se basa el estudio pudiendo chequearlos, y los nombres de los autores que realizaron tal verificación deberán informárseles a los editores. En el escándalo de Surgisphere, solo el dueño de la empresa, Sapan Desai quien también firmaba el artículo, había accedido a los datos primarios. Los demás coautores, entre ellos el cirujano cardiovascular Mandeep Mehra, investigador de la Universidad Harvard, declararon que nunca tuvieron acceso a los datos brutos y confiaron en el análisis que había realizado Surgisphere.

Los autores de todos los artículos de la revista deberán informar cuáles datos serán compartidos y los criterios para acceder a ellos. Hasta ahora, eso solo se exigía para los resultados de ensayos clínicos, pero no para los estudios con análisis de bases de datos diversas, como fue el caso del artículo anulado. Por último, se redoblará la atención en la evaluación de los estudios de ese tipo. Los artículos basados en grandes conjuntos de datos de pacientes solo se aceptarán para su publicación después de que al menos uno de los revisores analice y comente los puntos fuertes y la vulnerabilidad de las informaciones. También serán invitados a opinar expertos en estadística e informática, principalmente en lo referente a la integridad y al uso ético de las informaciones.

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