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MEMORIA

TV 100 años: de las válvulas al televisor inteligente

La televisión enfrenta la competencia de internet y pugna por mantener su relevancia

Una tienda de venta de televisores en la ciudad de Kilmarnock, Escocia, en 1955

Hulton Archive / Getty Images

El 10 de junio de este año, a los 94 años, falleció el comendador Affonso Brandão Hennel, quien durante varias décadas dirigió la empresa Sociedade Eletro Mercantil Paulista, más conocida por sus siglas: Semp. La compañía, fundada en la ciudad de São Paulo en 1942, en el barrio de Barra Funda, fue la primera firma que fabricó un televisor en Brasil, en 1951. En 1972 produjo el primer televisor en color nacional, comercializado a partir de 1977 bajo la marca Semp-Toshiba, merced a un convenio con la empresa japonesa que caducó en 2016.

Los televisores inteligentes que salen de las fábricas bajo la actual denominación Semp TCL, debido a la fusión con la multinacional china TCL Corporation, llevan la impronta de una trayectoria de continua evolución tecnológica, pálpitos frustrados y una competencia creciente, que comenzó hace 100 años. En 1924, utilizando una caja de cartón, lentes de faros de bicicleta, agujas de coser y tijeras, el ingeniero escocés John Logie Baird (1888-1946), construyó un aparato capaz de enviar una figura estática ‒la silueta de una cruz de Malta‒ desde un transmisor electromecánico hasta un receptor situado a unos metros de distancia. Fue la primera transmisión televisiva de la historia.

Internet archive | Memoria de la propagandaLa primera revista de televisión, de 1928, una publicidad de la década de 1960 del televisor Invictus, una de las primeras marcas fabricadas en Brasil, y una edición de 1964 de la revista Monitor de Rádio e Televisão, publicada entre 1947 y 1982Internet archive | Memoria de la propaganda

Dos años más tarde, en una demostración ante los miembros de la Royal Institution, Baird transmitió una figura humana en movimiento desde una sala a otra de su laboratorio en Londres: una pequeña imagen en blanco y negro, trémula y fragmentada, sobre una pantalla de 8 centímetros (cm) por 6 cm. El logotipo del nuevo producto era ambicioso: un globo terráqueo con un ojo en el centro y la frase “The eye of the world” (El ojo del mundo).

En 1927, Baird envió una señal de televisión a una distancia de 653 kilómetros, desde Londres (Inglaterra), hasta Glasgow (Escocia). En 1928, llevó a cabo la primera transmisión televisiva transcontinental, de Londres a Nueva York. Y aquel mismo año, la primera transmisión en color, que fue descrita de la siguiente manera por la revista científica Nature, en su edición del 18 de agosto: “Delfines y claveles aparecieron con sus colores naturales y una cesta de fresas mostraba las frutas rojas con mucha claridad”. El informe de Nature también vaticinaba: “[…] estamos seguros de que [la TV] pasará a formar parte de nuestra vida cotidiana. En lugar de limitarse a escuchar a un experto describir el desarrollo de una regata o de un partido de fútbol, las nuevas generaciones podrán verlos también por televisión”.

La respuesta del público no fue tan efusiva como la de los científicos. Un memorándum fechado el 1º de octubre de 1928 de British Broadcasting Corporation (BBC), la emisora pública del Reino Unido, señala que el televisor electromecánico de Baird, por entonces en fase de prueba, solo permitía movimientos muy lentos, ya que cualquier ademán a velocidad normal producía una imagen borrosa. Y la expresión de los espectadores que salían de asistir al espectáculo, “no traslucía ni entusiasmo ni interés”. Lo que sin duda se justificaba dada la escasa calidad de la imagen: mientras que las TV actuales pueden tener más de 1.000 líneas de resolución, la TV de Baird solamente tenía 30.

Hulter-Deutsch Collection / Corbis vía Getty ImagesEn 1925, Baird ajusta el transmisor de un televisor rudimentario inventado por élHulter-Deutsch Collection / Corbis vía Getty Images

Dos décadas después, aunque la calidad técnica había mejorado bastante, la televisión aún enfrentaba cierta resistencia. En 1946, el productor cinematográfico estadounidense Darryl Francis Zanuck (1902-1979), fundador del estudio de cine 20th Century Fox, habría dicho: “La televisión no logrará mantenerse en el mercado más de seis meses. La gente se cansará pronto de estar mirando una caja de madera cada noche”. No podía estar más equivocado. Luego de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el desarrollo económico de Estados Unidos transformó al televisor en un bien de consumo accesible e indispensable, con un lugar destacado asegurado en las salas de estar de las familias estadounidenses.

La televisión llegó a Brasil en 1950. La emisora pionera fue TV Tupi de São Paulo, inaugurada el 18 de septiembre por el periodista y empresario Assis Chateaubriand (1892-1968). Ese día, tan solo había 200 receptores de televisión que el propio Chateaubriand había importado con premura desde Estados Unidos cuando se dio cuenta de que no habría nadie que pudiera ver el estreno, relata el escritor Fernando Morais en su libro Chatô: O rei do Brasil [Chateaubriand, el rey de Brasil] (editorial Companhia das Letras, 1994). En la actualidad, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) estima que 71,5 millones de hogares brasileños, lo que equivale casi a un 80 % de un total de 90,7 millones, cuentan con televisores, que pueden recibir la señal de 583 emisoras y 13.692 repetidoras.

Una síntesis de conocimientos
El vocablo televisión comenzó a utilizarse alrededor de dos décadas antes de que el invento fuera presentado al mundo. Se dice que habría sido creado por el científico ruso Constantin Perskyi (1854-1906), a partir de la fusión de los términos tele (lejos, en griego) y videre (ver, en latín). Lo utilizó por primera vez en el Congreso Internacional de Electricidad de Francia, una de las actividades que se desarrollaron en la Exposición Universal de París, en 1900, cuando presentó una tesis sobre la posibilidad de transmitir imágenes a distancia basándose en las propiedades fotoeléctricas del selenio (la capacidad de convertir la luz en electricidad), demostradas 27 años antes por el ingeniero electricista inglés Willoughby Smith (1828-1891).

“La televisión es el resultado de una suma de conocimientos y experimentos en diferentes campos del conocimiento, tales como la mecánica, la electricidad y la ingeniería, y nació de investigaciones que llevaron a cabo cientos de personas”, subraya el ingeniero electricista Marcelo Zuffo, de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (Poli-USP) y coordinador del Centro Interdisciplinario en Tecnologías Interactivas de la USP (Citi-USP). Dos avances científicos fueron importantes para este desarrollo: el disco de Nipkow y, principalmente, el tubo de rayos catódicos.

Science MuseumThe Televisor, diseñado por Baird, el primer aparato receptor de televisión, comercializado en Europa en la década de 1930Science Museum

El invento del alemán Paul Nipkow (1860-1940) era la pieza clave del aparato electromecánico de Baird. El disco giratorio con orificios para captar las imágenes se basaba en una característica del ojo humano llamada persistencia de la visión. “La imagen que el ojo capta permanece fijada en la retina por microsegundos”, explica Zuffo. “Cuando el disco se hacía girar rápidamente, las imágenes captadas eran percibidas como si estuviesen en movimiento”. Fue a partir del disco de Nipkow que Baird construyó su televisor pionero.

Los discos giratorios de la televisión electromecánica pronto serían superados por la tecnología de la televisión electrónica analógica, que utilizaba el tubo de rayos catódicos inventado en 1897 por el físico alemán Karl Ferdinand Braun (1850-1918). El tubo de rayos catódicos, con el formato de un decantador de vino acostado, convertía la señal eléctrica en imágenes.

Los televisores de tubo ‒que los estudiosos denominan TV 1.0‒ dominaron el mercado mundial durante décadas. Otro avance fue la televisión en color, desarrollada en 1960, que no llegó a Brasil sino hasta la década siguiente.

visions4netjournalPublicidad de un tubo de rayos catódicos en 1953visions4netjournal

El siguiente salto tecnológico, la TV 2.0, sería el paso del sistema analógico al digital, que convierte la señal en secuencias de números binarios. Los primeros estudios para la implementación de la TV digital en Brasil comenzaron el mismo año en que comenzó a operar en Estados Unidos, en 1998. “Empezamos realizando pruebas comparativas entre los sistemas estadounidense, europeo y japonés de la TV digital”, recuerda el ingeniero electricista Cristiano Akamine, de la Universidad Presbiteriana Mackenzie.

En 2004, la institución albergó la primera reunión para oficializar la conformación de una gran red de cooperación científica con miras a dar forma al Sistema Brasileño de TV Digital (SBTVD), que movilizó a 1.200 investigadores brasileños (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 120). “El 29 de junio de 2006, el gobierno federal publicó el Decreto nº 5.820, instituyendo el Sistema Brasileño de TV Digital, basado en las recomendaciones de la academia brasileña”, se congratula Akamine.

La televisión digital debutó en Brasil en 2007 y el cese de las transmisiones analógicas en todo el país estaba previsto para finales de 2024, pero en diciembre de 2023, el Ministerio de Comunicaciones prorrogó el plazo hasta junio de 2025. Mientras tanto, los investigadores reunidos en el Foro Brasileño del Sistema de TV Digital Terrestre ya están estudiando introducir innovaciones en la televisión digital. La llamada TV 3.0 (su denominación comercial es DTV+) promete una mejor calidad de video y audio que la actual sumando nuevas prestaciones como la personalización de los contenidos, incluso en la TV abierta. “Los números de los canales de televisión serán reemplazados por aplicaciones de las emisoras de televisión abierta. Los televidentes podrán navegar como lo hacen en una plataforma de streaming. La televisión se parecerá cada vez más a un teléfono inteligente”, predice Akamine. En 2011 llegaron los smart TV, que se diferencian de los digitales por contar con acceso a internet y a aplicaciones.

Un espacio de debate
Las innovaciones tecnológicas han ido a la par de la forma de hacer y de ver televisión. La cinta de video o videotape [VT], una invención realizada en Estados Unidos en 1956 y adoptada en Brasil en 1959, introdujo la primera gran modificación. Mientras que los primeros programas eran adaptaciones de los éxitos radiales y teatrales, presentados necesariamente en vivo, la cinta de video hizo posible las grabaciones fuera de los estudios y el surgimiento de nuevas experiencias narrativas en la ficción televisiva.

Archives New ZealandUna prueba de televisión en color en la estación de transmisión Mount Kaukau (Nueva Zelanda) en 1970Archives New Zealand

“La posibilidad de rodar escenas en exteriores permitió a los guionistas introducir en las telenovelas distintos lugares y referencias que los telespectadores podían reconocer”, comenta la socióloga Maria Immacolata Vassallo de Lopes, de la Escuela de Comunicación y Artes de la USP (ECA-USP) y coordinadora del Centro de Estudios de la Telenovela (CETVN).

A partir de 1965, las transmisiones vía satélite contribuyeron a consolidar a la televisión como el principal medio de comunicación masivo del país. “La televisión se convirtió en uno de los principales agentes de transformación cultural y política en Brasil. Posee llegada a todas las clases sociales, promueve debates e incluso tiene incidencia en el calendario de los grandes eventos deportivos y culturales en función de su grilla de programación”, ilustra Gilberto Alexandre Sobrinho, del Instituto de Artes de la Universidad de Campinas (Unicamp).

Para el historiador Eduardo Victorio Morettin, también de la ECA-USP, la televisión es una fuente histórica privilegiada. Con el apoyo de la FAPESP, Morettin está elaborando un catálogo del archivo periodístico de TV Tupi, que se conserva en la Cinemateca Brasileña: “Estamos haciendo un mapeo de los reportajes televisivos que son de interés para su digitalización. En un año ya hemos catalogado 4.000 noticias.”

Quad Videotape GroupDetalle de la cinta de video que le permitía al operador editar tramos de las películasQuad Videotape Group

La colección catalogada revelará de qué manera la TV retrató temas tales como el movimiento por la amnistía, el golpe de 1964, las protestas estudiantiles y el movimiento de mayo de 1968 en Francia. “Nuestra intención es demostrar cómo contribuyeron esos noticieros a la construcción de una sociedad configurada desde una perspectiva más conservadora”, dice Morettin.

La televisión ‒y las telenovelas en particular‒ se han transformado en un espacio público de debate de los temas más representativos de la sociedad. “Se trata de un recurso comunicativo que, bien aprovechado, puede contribuir a la inclusión social, a la responsabilidad ambiental y el respeto por la diversidad”, argumenta Vassallo de Lopes.

Sin embargo, en los últimos años, a la importancia de la televisión para la sociedad brasileña le ha surgido una competencia, que proviene de internet y de las plataformas de streaming de video. Los programas de la TV abierta compiten con los contenidos producidos en diversas partes del mundo y el propio televisor encuentra un sustituto en el teléfono móvil. Según datos de la Encuesta Nacional Permanente por Muestreo de Domicilios (Pnad, por sus siglas en portugués) del IBGE en 2022, el 91,5 % de los hogares brasileños cuenta con acceso a internet, y el porcentaje de los mismos adheridos a una suscripción paga de streaming de video asciende al 43,4 % (31,1 millones de hogares). “En muchos países, como en el caso de Estados Unidos, el streaming tiene más espectadores que la televisión abierta. Es cuestión de tiempo: en Brasil va a ocurrir lo mismo”, opina Sobrinho.

Museo Brasileño de Radio y TelevisiónFuzarca y Torresmo, comediantes de la década de 1950 en TV TupiMuseo Brasileño de Radio y Televisión

“Una nueva tecnología nunca anula a la anterior”, discrepa Vassallo de Lopes. A su juicio, el campo de la ficción televisiva está asistiendo a un proceso de influencia mutua, la “serialización” de la novela y la “novelización” de la serie. Mientras que las novelas apuestan por estructuras narrativas más dinámicas, ya existen series cuyos episodios se estrenan capítulo por capítulo, como las novelas.

“En Brasil, la audiencia está disminuyendo, pero la televisión abierta todavía sigue dominando. Es uno de los únicos medios de comunicación que logran llegar masivamente a una población de más de 200 millones de habitantes”, pondera Melina Meimaridis, investigadora del área de la comunicación que realiza una pasantía posdoctoral en la Universidad Federal Fluminense. Y anticipa que la televisión seguirá existiendo en los hogares a la par del teléfono móvil y el monitor de la computadora. “No es uno versus el otro, el espectador no se atará a una única experiencia”.

Este artículo salió publicado con el título “Válvulas, videocintas y TV inteligente” en la edición impresa n° 346 de diciembre de 2024.

Proyecto
Producción audiovisual, historia y preservación. El lugar de los noticieros de cine y de los reportajes televisivos en la construcción de la memoria en Brasil (1946-1974) (nº 22/06032-0); Modalidad Proyecto Temático; Investigador responsable Eduardo Victorio Morettin (USP); Inversión R$ 1.767.131,92.

Artículos científicos
LOPES, M. I. V. de. Telenovela como recurso comunicativo. Matrizes. v. 3, n. 1. 15 dic. 2011.
MEIMARIDIS, M. Revendo a hegemonia da TV brasileira: O streaming de vídeo como força disruptiva na indústria televisiva nacional. Revista Geminis. v. 14, n. 2. 19 oct. 2023.
VERRUMO, M. A. et al. Maria Immacolata Vassallo de Lopes e os 30 anos do Centro de Estudos de Telenovela da USP: Uma jornada narrada pela teleficção. Matrizes. v. 17, n. 1. 30 abr. 2023.

Libros
MORAIS, F. Chatô, o rei do Brasil. São Paulo: Companhia das Letras, 2016.
GOMES, G. O. y LOPES, M. I. (Comp.). Anuário Obitel 2020. O melodrama em tempos de streaming. Porto Alegre: editorial Sulina, 2020.

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