Una hierba aromática de amplio uso culinario y en la medicina natural podría sumarse al arsenal empleado para combatir al mosquito Aedes aegypti, transmisor de enfermedades como el dengue, el zika y el chikunguña. La solución concebida en la Facultad de Ingeniería de los Alimentos de la Universidad de Campinas (FEA-Unicamp) tiene como principio activo el aceite esencial de tomillo (Thymus vulgaris), conocido por su efecto larvicida. La tecnología está protegida por una patente, cuya licencia fue adquirida por la empresa Zöld Brasil, con sede en Santana do Parnaíba (São Paulo), especializada en el control de plagas urbanas y vectores de enfermedades.
En pruebas de laboratorio y de campo, realizadas con el apoyo de la Universidad Federal de Sergipe (UFS) y la alcaldía de Adamantina (São Paulo), el producto eliminó el 100 % de las larvas del mosquito en un lapso de 48 horas, según informa la ingeniera química Ana Sílvia Prata, quien dirigió el estudio. El desarrollo del larvicida, destinado a tratar pequeños focos domiciliarios de cría del mosquito, tales como botellas, neumáticos en desuso, plásticos y macetas, contó con el apoyo de la FAPESP. En 2019 se publicó un artículo sobre el tema en la revista Industrial Crops and Products.
“La novedad principal es el transportador ‒en este caso, la matriz de almidón desarrollada para encapsular y liberar gradualmente el aceite esencial de tomillo‒, y no el principio activo en sí”, explica Prata. “Según consta en la literatura sobre el tema, varios aceites esenciales y extractos naturales poseen acción larvicida. La cuestión radica en cómo obtener la eficiencia deseada sobre el terreno”.
Según la investigadora, muchos aceites esenciales no son eficaces porque son poco hidrosolubles y porque contienen moléculas de baja masa molecular, lo que les confiere una alta volatilidad. “Esto dificulta su aplicación en un medio acuoso, donde se desarrollan las larvas. La volatilidad disminuye aún más su eficacia”.
La solución fue crear una envoltura para el aceite de tomillo utilizando partículas biodegradables de almidón de maíz. Con forma de un grano de cinco milímetros de diámetro, el larvicida encapsulado tiene una vida útil estimada superior a cuatro años y se comporta como el huevo del Aedes, que resiste hasta dos años en estado seco. Cuando entra en contacto con el agua, se inicia el proceso de eclosión de la larva, que tarda unos tres días.

Pharmattila / Wikimedia CommonsLa hierba aromáticaPharmattila / Wikimedia Commons
“La partícula fue diseñada para hundirse en el agua y liberar el aceite lentamente. Al cabo de tres días, la concentración es suficiente para matar a las larvas”, dice Prata. Una vez que el larvicida se coloca en el recipiente, solamente se libera una parte del aceite encapsulado en el mismo, principalmente debido al límite de solubilidad en agua del compuesto. Una vez que el agua se evapora, la partícula puede reutilizarse hasta en cinco oportunidades, ya que es resistente a los ciclos de lluvia y sequía.
“La liberación gradual del principio activo, el timol, prolonga su efecto, lo que lo hace interesante, al igual que la estabilidad de la formulación”, analiza el biólogo Cláudio von Zuben, de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), campus de Rio Claro, quien no formó parte del estudio, pero ha participado en el desarrollo de otros larvicidas contra el Aedes aegypti. “Una de sus limitaciones radica en que sirve para utilizarlo solamente en pequeños focos. Pero, por otra parte, estos son los más importantes en los ámbitos domésticos”.
La empresa paulista licenciataria Zöld tiene previsto lanzar el producto a principios de 2026. “Estamos realizando las pruebas de laboratorio y poniéndonos al día con la documentación exigida por Anvisa [Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria] para que los principios activos utilizados en la fórmula se encuadren como desinfectantes o insecticidas; actualmente se los considera compuestos aromatizantes o desinfectantes”, señala César Xavier, director de la empresa.
Este artículo salió publicado con el título “Tomillo contra el Aedes” en la edición impresa n° 355 de septiembre de 2025.
Proyecto
Investigación de la producción de transportadores biodegradables para larvicidas naturales contra el Aedes aegypti (no 16/09824-4); Modalidad Ayuda de Investigación – Regular; Investigadora responsable Ana Sílvia Prata (Unicamp); Inversión R$ 118.593,88.
Artículo científico
MAIA, J. D. et al. Improved activity of thyme essential oil (Thymus vulgaris) against Aedes aegypti larvae using a biodegradable controlled release system. Industrial Crops and Products. v. 136, p. 110-20. sep. 2019.
