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covid-19

Uso limitado

La agencia de control brasileña Anvisa autoriza tres medicamentos para tratar el covid-19, pero son drogas caras y de aplicación específica

El remdesivir impediría la replicación del Sars-CoV-2, pero su uso no se recomienda en pacientes intubados o en aquellos que requieren de ventilación mecánica

Humonia / Getty Images

Entre marzo y mayo de este año, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil autorizó, en carácter de emergencia, los tres primeros medicamentos para uso en pacientes con covid-19. Estos fármacos son el antiviral remdesivir, del laboratorio biofarmacéutico Gilead Sciences, y dos asociaciones de anticuerpos monoclonales: Regen-Cov, de los laboratorios Regeneron y Roche, y el cóctel banlanivimab y etesevimab, de Eli Lilly and Company. Todos tienen un costo alto y su prescripción es bastante limitada y precisa: siempre en pacientes mayores de 12 años y con un peso mayor a 40 kilogramos con riesgo de transformarse en casos graves. No se trata de remedios universales, con capacidad para controlar la pandemia o para emplearlos como tratamiento preventivo del covid-19. El precio de estos medicamentos será definido por la Cámara Reguladora del Mercado de Medicamentos (Cmed) y su uso aún no ha sido incorporado por el Sistema Único de Salud (SUS) u hospitales privados.

El 12 de marzo, se aprobó el primer medicamento, el antiviral remdesivir, que impediría la replicación del virus Sars-CoV-2 en el organismo y disminuiría el tiempo de internación de los pacientes hospitalizados. El fármaco, originalmente creado en 2009 para el tratamiento de otras infecciones, tales como las que causan el virus de la hepatitis C y el virus respiratorio sincicial (VRS), también fue probado para controlar el virus del Ébola, sin que se hayan obtenido en ningún caso grandes resultados. Durante seis meses, la Anvisa estuvo evaluando estudios realizados en el exterior en pacientes con covid-19 que usaron el remdesivir, que ya fue aprobado en países tales como Estados Unidos, Japón e Israel, además de Europa. El empleo de este medicamento fue autorizado en Brasil para personas infectadas con el Sars-CoV-2 que presentan neumonía y precisan oxígeno suplementario. Sin embargo, no puede utilizarse en pacientes intubados o conectados a un respirador mecánico.

“Es un medicamento solamente de uso hospitalario, no estará a la venta en farmacias. Su aplicación es endovenosa y el tratamiento puede extenderse hasta 10 días”, dice Sergio Cimerman, coordinador científico de la Sociedad Brasileña de Infectología y médico del Instituto de Infectología Emílio Ribas, de São Paulo. “Pero los resultados son consistentes”, pondera. Empero, la Organización Mundial de la Salud (OMS), no está convencida de sus beneficios y no avala el uso del remdesivir contra el covid-19. En Estados Unidos, el tratamiento completo con la droga, que normalmente incluye seis dosis, cuesta aproximadamente 3.000 dólares, (unos 16.000 reales).

Los otros dos tratamientos autorizados, que adoptan combinaciones de anticuerpos monoclonales, funcionan de manera similar y su prescripción clínica es prácticamente la misma. El Regen-Cov, también denominado Regn-Cov2 en algunos mercados, está compuesto por los anticuerpos casirivimab e imdevimab, y fue aprobado el 20 de abril, mientras que el 13 de mayo se aprobó el uso combinado de banlanivimab y etesevimab. Ambos tienen como objetivo unirse a la proteína spike del nuevo coronavirus –responsable del ingreso del virus en las células humanas con el objetivo de allanar el camino para que la infección se instale en el organismo– y neutralizar su actividad. Su empleo se recomienda para pacientes con cuadro leve a moderado de covid-19 que no estén internados y no requieran oxígeno ni ventilación mecánica. Los cócteles no estarán a la venta en farmacias. Su uso estará restringido al ámbito hospitalario, donde se los administra por vía endovenosa.

Los fármacos aprobados no son de utilización universal ni poseen capacidad suficiente como para controlar la pandemia

Según la infectóloga Raquel Stucchi, de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Campinas (FCM-Unicamp), el uso de combinaciones de anticuerpos monoclonales puede ser beneficioso en determinadas situaciones. “Deben suministrarse inmediatamente, durante los primeros días, en los casos leves de covid-19 que presentan un mayor riesgo de evolucionar a un cuadro grave”, explica la médica. “Este es el caso de los ancianos y pacientes con comorbilidades, como en el caso de diabéticos, obesos y aquellos que padecen enfermedades crónicas”. Según Cimerman, si bien aún no han sido divulgados los ensayos clínicos de fase III, los resultados preliminares del uso preventivo del Regen-Cov son excelentes. “La reducción de las hospitalizaciones y del número de óbitos es del 70 %”.

Pese a que considera positivo el uso de los anticuerpos monoclonales, la médica de la Unicamp efectúa una advertencia importante. “Algunos trabajos muestran que la eficacia de los anticuerpos monoclonales contra la variante P1 del Sars-CoV-2 [que surgió en Manaos y se propagó por todo Brasil] es menor. Por lo tanto, la duda persiste: ¿Hasta qué punto serán útiles para nosotros estos medicamentos mientras aquí siga circulando la P1?”, plantea Stucchi.

Los anticuerpos monoclonales aprobados por Anvisa pueden evitar que la enfermedad progrese hacia formas graves en el grupo de pacientes a los que están destinados. Pero, al igual que el remdesivir, son muy caros. El costo del tratamiento con estas drogas varía entre 20.000 y 30.000 reales. “No es realista pensar que podrán estar disponibles en toda la red pública. Tal vez lleguen a algunos hospitales específicos”, analiza el médico intensivista Luciano Cesar Pontes de Azevedo, de la Facultad de Medicina de la Universidad de São Paulo (FM-USP) y del Hospital Sírio-Libanês. Él forma parte de un grupo de investigación que lleva adelante estudios en busca de posibles tratamientos contra el covid-19. “Hemos evaluado el uso de la hidroxicloroquina y del antibiótico azitromicina y ninguno funciona”, comenta Pontes de Azevedo. “Ahora estamos probando otras drogas”.

A la fecha, no existen medicamentos que puedan utilizarse para prevenir el covid-19. Los intentos de tratar la enfermedad en los hospitales, que a menudo emplean corticoides para combatir los procesos inflamatorios y anticoagulantes contra la formación de trombos asociados a la infección por el nuevo coronavirus, deben adaptarse a las nuevas variantes del Sars-CoV-2 y a facetas inesperadas de la enfermedad en sí misma que, a veces, afecta en forma sistémica al cuerpo humano. Frente a este panorama, Cimerman recuerda que es esencial intensificar el proceso de inmunización. “La gente debe vacunarse, incluso contra la gripe”, dice el infectólogo. El intervalo recomendado entre la vacuna de la gripe y el del covid-19 es de al menos 15 días.

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