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Memoria

Cámaras en el quirófano

El fotógrafo y cineasta Benedito Duarte produjo alrededor de 500 documentales sobre las actividades e investigaciones médicas en São Paulo

Fotografía de Duarte de una cirugía en el Hospital de Clínicas, em 1949

Colección Iconográfica de la Secretaría de Cultura de São Paulo/ Reproducción: B. J. Duarte - Cazador de Imágenes

Las innovaciones quirúrgicas desarrolladas en las universidades paulistas sirvieron para que la cardiología brasileña ganara estatus internacional a mediados del siglo XX. Una de esas tecnologías, la máquina de circulación extracorpórea, fabricada en 1958 por los médicos Adib Jatene (1929-2014) y Domingo Braile, se tornó usual en las cirugías a “corazón abierto”, tal como se denomina al procedimiento en cual se abre el tórax del paciente para reparar al corazón por dentro (lea en Pesquisa FAPESP, ediciones nº 154 y 176). Ese dispositivo se utilizó en el caso del primer trasplante cardíaco efectuado en América Latina, que realizó en 1968 el cardiólogo Euryclides de Jesus Zerbini (1912-1993) en el Hospital de Clínicas de la Universidad de São Paulo (USP). Ese y otros avances de la investigación médica en el país fueron registrados durante décadas por las lentes del fotógrafo y cineasta paulista Benedito Junqueira Duarte (1910-1995), autor de aproximadamente 500 documentales que retratan el período de efervescencia científica en las facultades de medicina y laboratorios farmacéuticos instalados fundamentalmente en São Paulo. “Posiblemente él fue el primer documentalista científico dedicado a los temas de la salud y la medicina en el país”, dice la historiadora Márcia Regina Barros da Silva, docente del Departamento de Historia de la USP y estudiosa de la obra de Duarte.

Según la investigadora, las habilidades del documentalista detrás de las cámaras despiertan el interés de la comunidad médica en una instancia decisiva. “Era necesario mostrar a la medicina como una actividad experimental”, dice Barros da Silva, al explicar que la creación de nuevas carreras formativas dependía de la comprobación de que la práctica médica empleaba conocimiento científico. Esa preocupación se hace explícita en el cortometraje intitulado Uma escola de médicos, que Duarte produjo en 1963 para celebrar los 30 años de la fundación de la Escuela Paulista de Medicina, actualmente ligada a la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp). “A pesar del título, no hay ninguna imagen de médicos atendiendo o de pacientes, ni siquiera escenas internas del hospital”, dice Barros da Silva. “Lo que se ve en gran parte de la película son experimentos, instalaciones de laboratorio y equipos para investigación”, relata la historiadora, que el año pasado publicó un artículo sobre el filme en la Revista Brasileira de História da Ciência.

Colección Iconográfica de la Secretaría de Cultura de São Paulo/ Reproducción: B. J. Duarte - Cazador de Imágenes Construcción de la Av. 9 de Julio y túneles en São Paulo (1939): un registro del crecimiento de la ciudadColección Iconográfica de la Secretaría de Cultura de São Paulo/ Reproducción: B. J. Duarte - Cazador de Imágenes

Con el asesoramiento técnico de Jatene, la filmografía de Duarte incluye una extensa lista de títulos especializados, tales como Marcapasso implantável, Revascularização do infarte y Válvula cardíaca artificial. Se trata de una producción pensada para los alumnos de la carrera de medicina y para uso médico en cursos, seminarios y congresos, con la intención de difundir en el país las técnicas desarrolladas por los centros paulistas. “Duarte colaboró en la difusión de logros médicos y resultados de investigaciones que hasta entonces estaban fuera del cuadro de posibilidades de atención a la salud en Brasil”, dice Barros da Silva. El contenido técnico no era obstáculo para realizar experimentaciones estéticas. La primera escena de Uma escola de médicos, por ejemplo, muestra una toma aérea amplia del complejo de la Escuela Paulista de Medicina. En su autobiografía, publicada en 1982, el documentalista escribe que su trabajo consistía en tornar artístico “aquello que para algunos debería estar restricto solamente a lo científico”. Duarte siguió filmando hasta poco antes de su muerte, en la década de 1990.

Fotografía y cine
Al documentalista, nacido en la localidad de França, en el interior paulista, le hubiera gustado estudiar medicina, pero las vicisitudes financieras de la familia no se lo permitieron y terminó graduándose en la Facultad de Derecho de São Paulo. Al comienzo de la década 1930 empezó a ganarse la vida como fotógrafo, una profesión que aprendió con un tío suyo portugués durante una temporada en França. De regreso a São Paulo, se desempeñó como fotógrafo en el periódico Diário Nacional hasta que fue contratado para la sección de iconografía del Departamento de Cultura de São Paulo (equivalente a una secretaría municipal), donde trabajó desde 1935 hasta 1964. “A Duarte lo introdujo en la esfera del gobierno municipal Mário de Andrade, que en aquella época era el director del Departamento de Cultura”, dice el sociólogo Afrânio Mendes Catani, quien defendió una tesis de doctorado sobre el cine de Duarte en 1992. Catani, que es jubilado docente de la Facultad de Educación de la USP, destaca cierta afinidad entre Duarte y el escritor modernista. “Ambos tenían aprecio tanto por la profesión médica como por la gestión cultural de São Paulo”.

Colección Iconográfica de la Secretaría de Cultura de São Paulo/ Reproducción: B. J. Duarte - Cazador de Imágenes J.B.Duarte: proximidad con médicos, investigadores y cineastasColección Iconográfica de la Secretaría de Cultura de São Paulo/ Reproducción: B. J. Duarte - Cazador de Imágenes

Fue a partir de 1937, como empleado de la alcaldía paulistana, que Duarte comenzó a filmar sus primeros documentales. Hasta 1954, el tema de la cultura nacional aparecía con frecuencia en su obra, en la cual se destacaban la educación, la salud pública y el espacio urbano. “Las películas muestran, por ejemplo, el trabajo de las educadoras sanitarias y niños en el consultorio médico, como una forma de registrar el proceso de modernización impulsado por el Estado en la primera mitad del siglo XX”, resalta Barros da Silva. En esa etapa, Duarte produjo numerosos documentales por encargo del gobierno municipal, a instancias de las secretarías de Hacienda, Educación y Obras Públicas y del Departamento de Cultura Municipal. Según refiere la investigadora, los filmes realizados a partir del enfoque estatal evidencian el interés de Duarte por afianzar los modelos civilizatorios con el propósito de ganarle al atraso nacional por medio de la educación formal. “Todo eso combinado con las campañas higienistas promovidas en São Paulo en aquél mismo período”.

Duarte contemporizaba con la percepción de Mário de Andrade y otros intelectuales paulistas al respecto de que las actividades deberían ser documentadas, explica Carlos Wendel de Magalhães, director entre 2002 y 2012 de la Cinemateca Brasileira, donde se conserva parte de la colección del cineasta. “Los filmes se exhibían en muestras, escuelas y bibliotecas públicas como material educativo. En simultáneo, se transformaron en una fuente histórica importante para entender el proceso de urbanización de São Paulo, un hecho que acerca a Duarte al cine científico sin quedar circunscripto solamente al género educativo”, dice Magalhães. De hecho, el documentalista fue influenciado por personalidades tales como el francés Jean Painlevé (1902-1989), cuyos filmes sobre biología marina eran de carácter educativo, pero también incluían informaciones de interés científico. “Painlevé hacía una distinción manifiesta entre el filme de investigación y el de popularización de la ciencia, siendo este último el género con el cual más se identificó”, informa Barros da Silva, quien resalta que, en Brasil, los documentales etnográficos producidos por la Comisión Rondón al comienzo del siglo XX hicieron algo similar (lea en Pesquisa FAPESP, edición nº 255).

Filme Escuela de Uma escola de médicos Escenas del filme Uma escola de médicos, de 1963, alusivo a los 30 años de la Escuela Paulista de MedicinaFilme Escuela de Uma escola de médicos

Duarte se acercó cada vez más a los registros científicos y estrechó lazos con médicos e investigadores conocidos en la ciudad. “Pasó a formar parte del mismo grupo compuesto por otros documentalistas que se dedicaron al cine y al cine científico, entre los que se puede citar a Roquette Pinto, Humberto Mauro y Alberto Federmann, quien trabajaba con microfotografías en el Instituto Biológico de São Paulo”, dice la investigadora. A partir de ahí, el documentalista comenzó a ser convocado no solo por universidades, sino también por empresas nacionales y multinacionales que comenzaban a instalar laboratorios de investigación en el país, entre ellas Johnson & Johnson, Roche y Rhodia. “Las compañías abonaban una buena suma para que Duarte produjera filmes institucionales con fines publicitarios y de difusión de investigaciones. Esa fue una manera que él encontró para ganar dinero”, dice Catani. “Su trabajo comenzó a exhibirse en coloquios, congresos científicos, escuelas de medicina y de enfermería y en hospitales de todo el mundo”.

En sus memorias, Duarte reflexionó acerca de los desafíos de producir filmes científicos y de divulgación científica, dificultades que se mantienen y a las que se enfrentan otros documentalistas y youtubers que poseen canales de ciencia en internet. “El objetivo consiste en evitar el ritmo lento y la monotonía de las imágenes muy analíticas”, escribió él en su autobiografía. Las películas las realizaba por cuenta propia o con patrocinadores que él mismo conseguía. En su investigación, Barros da Silva halló relatos en los que el cineasta analiza cómo el uso de recursos cinematográficos, tales como el corte y la transición entre escenas, colabora para conferirle cierto “dramatismo” a los documentales. En opinión de la investigadora, el acceso al enfoque médico o científico traía aparejada como consecuencia una nueva perspectiva acerca de la realidad del mundo científico, hasta entonces de difícil acceso, pero que empezaba a clarificar su existencia a medida que se materializaba en las imágenes ampliadas del cine.

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