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Museos universitarios

Centros de producción de conocimiento

En estas instituciones se organizan exposiciones, se dictan carreras de posgrado y se realiza investigación científica

Negativo en vidrio de una fotografía de la colección de Benedito Calixto tomado a principios del siglo XX y preservado en el Museo Paulista

Léo Ramos Chaves

Además del Museo Nacional, fundado en 1818 como Museo Real y administrado por la Universidad Federal de Río de Janeiro desde 1946, otros museos brasileños dedicados a la investigación y la enseñanza surgieron antes que las universidades que los albergan. Sus funciones van más allá de los espacios que solo exponen objetos, ya que actúan en tres frentes simultáneos: la organización de muestras de animales, plantas, minerales, objetos históricos u obras artísticas; la enseñanza, especialmente de estudiantes de posgrado, y la investigación científica. Cada área requiere sus propios equipos, así como un sin fin de trabajo para identificar, clasificar, catalogar y almacenar especímenes de animales, plantas y otros materiales que surgen continuamente como resultado de investigaciones o donaciones.

En los museos universitarios, las colecciones, a veces con millones de artículos, como así también en los museos biológicos, tienen múltiples usos: se pueden exhibir o emplear en clases o en estudios a cargo de expertos. “Un museo universitario es más que un espacio de exhibición”, enfatiza la historiadora Solange Ferraz de Lima, directora del Museo Paulista de la Universidad de São Paulo (MP-USP), también conocido como Museo del Ipiranga. Este es el museo público más antiguo de la ciudad de São Paulo, con 350 mil visitantes al año antes de cerrar para reformas en 2013, y fue inaugurado en 1895 con el nombre de Museo de Historia Natural. Quedó vinculado a la USP en 1963.

La colección del MP incluye pinturas, fotografías, esculturas, monedas, sellos, muebles, juguetes, utensilios de cocina y otros objetos de la vida diaria, con un total de 450 mil artículos. Parte de este material aún se está retirando del edificio principal y se está reorganizando en cinco casas alquiladas y situadas cerca de este.

En 2008, el museo recibió una colección de la tienda departamental Mappin con 60 mil recortes de periódicos, 4.000 fotografías, 100 cintas de video y 65 rollos de películas con anuncios y desfiles de moda en la tienda, que funcionó desde 1913 hasta 1999 en la ciudad de São Paulo. Este material sirvió de base para dos tesinas de maestría y un posdoctorado, bajo la supervisión de la historiadora Vânia Carneiro de Carvalho, del equipo del museo. “Aunque el edificio principal está cerrado por visitas, la investigación nunca se ha detenido”, dice Solange. El museo cuenta con cinco docentes, que también enseñan en carreras de posgrado en otras unidades de la USP y recibe a investigadores de Brasil y otros países.

Léo Ramos Chaves Ina Hergert trabaja en la restauración de un mapa del barrio de Casa Verde en São Paulo, que forma parte de la colección del Museo PaulistaLéo Ramos Chaves

Donación
La situación es similar en el Museo de Arqueología y Etnología (MAE-USP), que heredó parte de la colección del MP. “Utilizamos la colección para producir conocimiento”, dice el arqueólogo Paulo DeBlasis, director de la institución. Además de las exposiciones de rutina, el MAE reúne a 18 investigadores, dicta clases opcionales para estudiantes de grado de cualquier carrera de la USP y mantiene carreras de maestría y doctorado en arqueología, actualmente con aproximadamente 100 estudiantes. En poco tiempo más, el museo recibirá 1.376 artefactos indígenas incautados por la Receita Federal [el ente tributario brasileño], que se utilizarán para complementar la colección de aproximadamente un millón de piezas y en clases e investigación. El MP, el MAE, el Museo de Zoología (MZ) y los museos de Arte Contemporáneo (MAC) y de Arte Moderno (MAM) de la USP forman parte de un programa conjunto de posgrado en museología.

En otros países, muchos museos también están vinculados a las universidades. “Compartimos servicios con la universidad y trabajamos en estrecha colaboración con departamentos, investigadores, docentes y estudiantes”, dice Laura Van Broekhoven, directora del Museo Pitt Rivers, un museo de arqueología y etnografía de la Universidad de Oxford fundado en 1884.  “También podemos actuar como un puente entre las comunidades locales y la comunidad académica, ya que somos uno de los pocos lugares en Oxford que está abierto a todos los visitantes y no solo al personal de la universidad”.

La financiación de los museos de Oxford y otras universidades reúne recursos de las propias instituciones educativas y de agencias gubernamentales, ingresos generados por las tiendas de los museos, donaciones e renta de fondos de inversión. En Brasil, los museos que concilian las actividades de extensión, exposición, enseñanza e investigación dependen esencialmente de las universidades, aunque la búsqueda de otras fuentes de recursos ha sido una preocupación constante de sus directivos en vista de las restricciones presupuestarias.

Pero las instituciones que poseen colecciones relevantes y actividades de enseñanza e investigación no siempre están vinculadas a las universidades. Vinculado al Ministerio de Medio Ambiente de Brasil, el Jardín Botánico de Río de Janeiro, una de las instituciones científicas más antiguas del país, recibe cerca de 650 mil personas al año en el denominado arboreto, un área con aproximadamente 9.000 especies de plantas de todo el mundo, y conserva un herbario con 800 mil plantas deshidratadas. La institución congrega a 42 investigadores y a alrededor de 70 estudiantes en las carreras de maestría académica y profesional (para especialistas que ya trabajan en conservación del medio ambiente) y doctorado académico. Este es también el caso del Museo Paraense Emílio Goeldi, vinculado al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Innovación y Comunicaciones, y el del Instituto Butantan, que forma parte del Departamento de Salud del Estado de São Paulo (vea los recuadros en las páginas 68 y 73, y el informe en la página 74).

Colaboró Bruno de Pierro

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