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Necrológicas

Conocimiento sólido

Oswaldo Luiz Alves contribuyó al avance de la química inorgánica y la nanotecnología en Brasil

Eduardo Cesar Alves, en 2011Eduardo Cesar

Oswaldo Luiz Alves, uno de los investigadores principales de la química inorgánica en Brasil y uno de los primeros en desarrollar actividades en el área de la nanotecnología, falleció el 10 de julio, a los 73 años, víctima de un infarto. Había sido profesor titular del Instituto de Química de la Universidad de Campinas (Unicamp), donde en 1985 fundó el Laboratorio de Química del Estado Sólido (LQES). Incluso después de jubilarse, siguió trabajando como docente colaborador y formó a más de 50 magísteres y doctores en sus 40 años de docencia.

Alves coordinó el Laboratorio de Síntesis de Nanoestructuras e Interacción con Biosistemas (NanoBioss/SisNano) de la Unicamp y publicó más de 250 artículos en revistas científicas. Depositó 31 solicitudes de patentes de procesos y aplicaciones, cuatro de ellas internacionales, incluida una tecnología destinada a la depuración de efluentes de las industrias papeleras y textiles, que fue licenciada al sector productivo.

El químico formó parte del equipo de un proyecto temático financiado por la FAPESP sobre materiales funcionales complejos, en el ámbito de los Institutos Nacionales de Ciencia y Tecnología (INCT). Fue el investigador responsable del proyecto, también apoyado por la Fundación, que financió la construcción de la primera línea Exafs (XAS), en el Laboratorio Nacional de Luz Sincrotrón (LNLS), en Campinas. Miembro de la Academia Brasileña de Ciencias (ABC), de la cual fue presidente entre 1998 y 2000, fue integrante del primer Consejo Científico del Instituto Serrapilheira, de 2016 a 2019.

“El profesor Oswaldo Alves fue un científico ejemplar que dejó su huella en la ciencia brasileña y mundial. Por encima de todo fue alguien digno y ético, que siempre valoró la importancia de la ciencia y la cultura en la formación del ser humano”, declaró a Agência FAPESP el químico Ronaldo Pilli, vicepresidente de la FAPESP. “En los últimos meses, participó activamente en la organización del ciclo de Conferencias por el 60º aniversario de la FAPESP. Se le echará de menos y su ausencia se sentirá”.

“Fue una persona brillante, que dejó importantes aportes no solo como investigador, sino también como difusor de la ciencia”, dijo Luiz Eugenio Mello, director científico de la FAPESP, también en declaraciones a Agência FAPESP. Alves fue editor del boletín semanal de noticias LQES News, centrado en el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación y la nanotecnología y también de Nano em Foco, editado en colaboración con la Agencia Brasileña de Desarrollo Industrial, con una línea editorial vinculada a los productos comerciales, los riesgos y la regulación de la nanotecnología.

Por sus aportes a la comunidad química brasileña fue galardonado, entre otras distinciones, con la medalla Simão Mathias (en 2004) y el Premio a la Innovación Tecnológica (en 2008), ambos concedidos por la Sociedad Brasileña de Química, y recibió la Encomienda de la Orden Nacional al Mérito Científico (en 2002). Se desempeñó como profesor visitante en varias universidades de Brasil, fue profesor honoris causa de la Universidad Federal de Ceará y, en 2020, en el lanzamiento del Instituto de Estudios Avanzados del Senai Cimatec, en Salvador (Bahía), el químico recibió el título de Profesor Catedrático de la primera cátedra de la institución, que tiene como objeto la nanociencia y la nanotecnología.

En una nota, la ABC recordó una veta menos conocida de Alves: “A su intensa actividad científica, él el añadía su afición por la música, que compartía con sus amigos, enviándoles cada fin de semana selecciones musicales de programas de jazz. Un mensaje fraternal, un llamado afable al descanso semanal, que complementaba con su participación en las reuniones del directorio, siempre sensata y serena, cualidades necesarias en estos tiempos turbulentos que estamos transitando”. El investigador deja a su esposa, la editora Maria Isolete Pacheco Meneses Alves.

Su interés por la investigación científica comenzó a despertarse cuando Alves era un estudiante de la escuela pública y participaba en clubes de ciencias en el barrio paulistano de Perdizes. “Teníamos un pequeño laboratorio con materiales donados por uno de los bisnietos del científico Vital Brasil, donde hacíamos muchos experimentos de química y biología”, declaró a la SBPMat (Sociedad Brasileña de Investigación en Materiales).

Había nacido en São Paulo y se graduó en el curso técnico de química industrial en 1967, a los 20 años, gracias a una beca de estudios concedida por la Secretaría de Educación del Estado. Durante ese período, realizó una pasantía en el Instituto Biológico, donde aprendió las técnicas de espectroscopía infrarroja y polarografía aplicadas a la industria. Pasó un tiempo trabajando en la filial brasileña de la multinacional Bayer y, en 1969 ingresó a la licenciatura en química de la Unicamp, donde obtuvo una beca de iniciación a la investigación científica de la FAPESP para investigar con compuestos de tierras raras.

Tras graduarse, fue contratado como docente en la Unicamp y, en simultáneo, comenzó su doctorado directo con una tesis sobre la aplicación de la espectroscopía vibracional en complejos moleculares, defendida en 1977. Entre 1979 y 1981 realizó una pasantía posdoctoral en el Laboratorio de Espectroquímica Infrarroja y Raman del Centro Nacional de Investigación Científica (Lasir-CNRS), en Francia. Fue allí donde se dejó “contaminar”, como él decía, por la química del estado sólido. “Al regresar a Brasil, vi la oportunidad de fundar el LQES”, relató en una entrevista que le concedió al sitio web de la SBPMat, en 2015.

A lo largo de su carrera, Alves desarrolló investigaciones con vidrios dopados (adición de impurezas en el material original para modificar sus propiedades) con quantum dots para telecomunicaciones, vidrios para óptica no lineal y técnicas de síntesis de diversos materiales bidimensionales y su química de intercalación. Además, estudió los sistemas químicos, la purificación de los nanotubos de carbono, la interacción de los nuevos carbonos con los biosistemas y las nanopartículas de sílice con funcionalidad antagónica para drug delivery, entre otras investigaciones.

“La carrera científica es fascinante, sobre todo en los tiempos que vivimos, cuando, a menudo, se producen rupturas de paradigmas”, dijo Alves en la entrevista a la SBPMat. “Otro aspecto, no menos fascinante, es convivir con la inter, multi y transdisciplinariedad que, al mismo tiempo que amplían nuestros conocimientos, nos marcan nuestras limitaciones. En estas relaciones queda claro que es fundamental contar con un conocimiento sólido y profundo de los conceptos, las técnicas y las herramientas”.

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