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Acceso abierto

El mapa del tesoro

Una plataforma permite la búsqueda de datos de investigaciones realizadas en ocho instituciones de São Paulo

Una plataforma informática puesta en funcionamiento en el mes de diciembre les permitirá a científicos de Brasil y del exterior ubicar y acceder con mayor facilidad a los datos científicos generados en estudios desarrollados en las principales universidades públicas con base en el estado de São Paulo. La Red de Repositorios de Datos Científicos del Estado de São Paulo es el resultado de una labor iniciada en julio de 2017 por ocho instituciones públicas de educación e investigación paulistas: las tres universidades públicas estaduales, las tres federales, el Instituto Tecnológico de Aeronáutica (ITA) y Embrapa Informática Agropecuaria.

“Se trata de una iniciativa inédita en América Latina en cuanto a su complejidad y alcance”, dice la científica de la computación Claudia Bauzer Medeiros, del Instituto de Computación de la Universidad de Campinas (Unicamp) y coordinadora de la iniciativa. “El sistema pondrá a disposición datos de investigación en todas las áreas del conocimiento hospedados en diversos repositorios institucionales, construidos a partir de especificaciones tecnológicas y administrativas de cada una de las instituciones participantes”.

La plataforma funciona como un sistema de búsqueda que se encuentra a disposición en la dirección electrónica metabuscador.sc.usp.br. A partir de una o más palabras claves, la misma escanea los repositorios de cada institución participante. En pocos segundos, recopila una lista de archivos con datos de investigaciones asociadas a los términos buscados. Al escoger la información de interés, guía al usuario hasta el repositorio de la institución que hospeda ese conjunto de informaciones, pudiendo accederse a ellos en su totalidad, con excepción de aquellos casos que tengan restricciones éticas, de privacidad o por cuenta de la propiedad intelectual.

El objetivo es estimular el intercambio de esas informaciones y permitir su reutilización en nuevas investigaciones o para la reproducción de experimentos. Para Bauzer Medeiros, la red facilitará el acceso a ese tipo de información, además de impulsar colaboraciones, acelerar nuevos descubrimientos científicos y ampliar la visibilidad de la producción académica paulista. “Se trata de lo que se denomina cooperación científica por transmisión de datos, que se encuentra en crecimiento en todo el mundo en los últimos tiempos”, explica la científica de la computación.

Hace algunos años, las universidades públicas de São Paulo comenzaron a crear repositorios institucionales en los cuales su producción científica –artículos, tesis y tesinas– pudiera consultarse. El de la Universidade Estadual Paulista (Unesp), por ejemplo, disponible desde 2013, cuenta con copias de 39.800 artículos publicados en acceso abierto y 37 mil en acceso restringido. En tanto, el de la Unicamp, reúne desde 2015 más de 155 mil documentos. La Universidad Federal de São Paulo (Unifesp) también hace cinco años que abastece su repositorio con la producción de sus investigadores. Actualmente su archivo está compuesto por 24.500 artículos, 11 mil tesinas de maestría y 7 mil tesis doctorales. La Universidad de São Paulo (USP) también comparte tesis y tesinas desde 2001, y actualmente tiene a disposición más de 88 mil títulos.

Con todo, recientemente las instituciones comenzaron a preocuparse también por proveer sus datos de investigaciones implementando repositorios de metadatos, es decir, datos que informan sobre el origen de otros datos. Los metadatos ofrecen una descripción sobre las informaciones científicas generadas en determinada investigación, describiendo cómo se las produjo, cuándo, dónde y cómo pueden reutilizarse y quién las generó. “Esa iniciativa fue promovida en gran medida por la FAPESP”, resalta la científica de la computación Fátima Nunes, docente de la Escuela de Artes, Ciencias y Humanidades de la USP, y una de las responsables del desarrollo de la nueva red de repositorios de datos científicos.

En octubre de 2017, la Fundación comenzó a exigirles a sus investigadores que en sus solicitudes de financiación de proyectos adjunten un plan de gestión de los datos científicos, desde su recolección hasta dónde quedarían disponibles. El objetivo era facilitar el trabajo de otros investigadores interesados en reproducir los mismos experimentos y racionalizar el uso de recursos públicos, potenciando el uso de las informaciones ya existentes. Ese requerimiento está en sintonía con otras iniciativas promovidas en países de Europa y en Estados Unidos, que se basan en la idea de que las investigaciones producidas con recursos públicos deben dejar sus resultados a disposición sin ninguna clase de restricciones, incluso en lo que tiene que ver con los datos recabados.

“La exigencia de la Fundación promovió un trabajo conjunto de las instituciones públicas educativas y de investigación en cuanto a políticas y directrices comunes de administración de las informaciones de sus estudios”, explica Nunes. “En el marco de las reuniones que llevamos a cabo, se arribó a la conclusión de que cada institución participante tendría que crear y administrar su propio repositorio de datos primarios de investigación, y que los mismos serían alimentados por los propios investigadores”. En simultáneo, se comenzó a planificar el desarrollo de una plataforma capaz de rastrear y compilar todas esas informaciones en un único sitio.

El reto concerniente al desarrollo de un sistema que sostenga a toda la red de repositorios quedó a cargo de la Superintendencia de Tecnología de la Información de la USP. Lo que se espera ahora es que esa plataforma les brinde a los administradores públicos de ciencia y tecnología un panorama amplio y detallado de la producción científica de São Paulo. “También se espera que la misma se convierta en una herramienta que las universidades puedan utilizar para rendir cuentas a la sociedad de sus actividades”, comenta Bauzer Medeiros.

Otro desafío que se avecina con el lanzamiento de la nueva red es el de infundir en la rutina laboral de los investigadores la cultura del intercambio y reutilización de los datos científicos, donde los resultados de las búsquedas en la nueva plataforma dependen de la cantidad de informaciones disponibles en los repositorios de las instituciones. El reaprovechamiento de datos está creciendo, pero aún se halla lejos de estar consolidado en el ámbito académico.

La ingeniera química Sônia Maria Malmonge, prorrectora de Investigación de la Universidad Federal del ABC (UFABC), una de las instituciones que integra la red de repositorios, confía en el potencial de la plataforma para estimular el intercambio de datos. “Esperamos que la red contribuya para que los investigadores incorporen esa práctica en su rutina diaria”, dice. La UFABC trabaja en una política institucional de ciencia abierta como incentivo para sus investigadores en ese sentido, más allá de ofrecer una infraestructura que haga viable el intercambio de datos de sus investigaciones.

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