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Paleontología

El predador de mandíbulas voraces

Apariencia reconstituida de Gnathovorax cabreirai

Márcio L. Castro

Un fósil descubierto en Rio Grande do Sul es el ejemplar mejor conservado de un herrerasáurido, uno de los primeros linajes de dinosaurios carnívoros. El espécimen, un bípedo de una especie a la que se la denominó Gnathovorax cabreirai, fue hallado en 2014 en el municipio de São João do Polêsine, a 50 kilómetros de Santa Maria, en el centro del territorio gaúcho (PeerJ, 8 de noviembre). Esa área abundante en yacimientos paleontológicos que contienen dinosaurios y otros reptiles provenientes del Triásico Superior, un período geológico comprendido entre 237 y 201 millones de años atrás. Gnathovorax significa “mandíbulas voraces”, en alusión al carácter predador del animal, y cabreirai es una referencia al descubridor del fósil, el paleontólogo Sérgio Cabreira. Un esqueleto casi completo del dinosaurio, que habría alcanzado los 3 metros de largo de la cabeza a la cola, fue hallado en un bloque rocoso de 2 toneladas de peso. La edad geológica del bloque indica que G. cabreirai vivió hace poco más de 230 millones de años, más o menos en la misma época que Staurikosaurus pricei, el primer dinosaurio descubierto en Brasil, en 1936, hallado en Santa Maria, y que también pertenecía a los herrerasáuridos, un grupo de dinosaurios relativamente raro. “Incluso en Argentina, donde hay registros más numerosos de herrerasáuridos, ningún espécimen está tan completo y bien preservado como el G. cabreirai”, comenta el paleontólogo Rodrigo Müller, de la Universidad Federal de Santa Maria (UFSM). Él y otros colegas de la UFSM, junto al paleontólogo Max Langer, de la Universidad de São Paulo (USP), firmaron el artículo científico en el cual se describió a la nueva especie. Mediante tomografías computadas se pudo reconstruir digitalmente buena parte del cerebro de ese dinosaurio.

Rodrigo Müller/ UFSM El bloque rocoso donde se halló el fósil casi completo de Gnathovorax cabreirai, cuya apariencia reconstituida puede verse en la ilustraciónRodrigo Müller/ UFSM

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