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Medio ambiente

Esperanza para el Bosque Atlántico

Reserva en el municipio de Camacan, en el sur del estado de Bahía

Renato Augusto Martins/ Wikimedia Commons

La situación del Bosque Atlántico, uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad y también uno de los más amenazados del mundo, podría ser mejor de lo que se creía hasta hace poco tiempo. Datos obtenidos mediante teledetección en alta resolución indican que su cobertura vegetal se extiende sobre un 28% del área que ocupaba antes de la llegada de los colonizadores europeos (Perspectives in Ecology and Conservation, 22 de octubre). Según esas estimaciones, quedan aproximadamente 32 millones de hectáreas (ha) de Bosque Atlántico, el doble de lo que se había calculado previamente. Este nuevo mapeo lo llevaron a cabo científicos de Río de Janeiro, Pernambuco y São Paulo, entre los cuales figura Carlos Alfredo Joly, docente de la Universidad de Campinas (Unicamp) y coordinador del Programa Biota-FAPESP. En el trabajo publicado ahora, los investigadores analizaron los datos obtenidos en 2013 por el RapidEye, un satélite que produce imágenes de la superficie de la Tierra en alta resolución. Mientras que los satélites que se usan tradicionalmente para el monitoreo del bioma generan imágenes con una resolución de 30 metros (m), las del RapidEye ostentan una precisión de 5 m. De esa manera se han podido identificar grandes áreas selváticas secundarias que hasta entonces no habían sido mapeadas. También se pudo verificar que existen casi 7 millones de ha de áreas degradadas a la vera de lagos, ríos y manantiales, de las cuales al menos 5,2 millones de ha deberán recuperarse para que sus propietarios se adecuen a las exigencias de la legislación actual en cuanto a la situación de sus tierras. “Resulta fundamental para nuestra seguridad hídrica que se logre dar conformidad legal a las zonas ribereñas por medio de la recuperación de la cobertura vegetal nativa a lo largo de los cursos de agua”, subraya la bióloga Camila Rezende, investigadora de la Fundación Brasileña para el Desarrollo Sostenible y coordinadora del estudio. Según Rezende, si la recomposición de esas áreas se ajusta a lo que establece el código forestal vigente en Brasil, el Bosque Atlántico podría alcanzar en dos décadas el 33% de su cobertura original. Incluso con la perspectiva de que el área preservada sea mayor de lo que se pensaba, el Bosque Atlántico aún es uno de los hotspots de biodiversidad del planeta, es decir, áreas con alta concentración de especies endémicas que perdieron al menos el 70% de su cobertura vegetal original.

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