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MEDIO AMBIENTE

La contaminación humana llega a las regiones profundas de los océanos

Alan Jamieson/ Universidade de Newcastle Anfípodos que viven a 10 mil metros de profundidad presentan altos niveles de contaminantesAlan Jamieson/ Universidade de Newcastle

Ni siquiera las profundidades de los océanos, a las que se considera las áreas más inexploradas del planeta, se encuentran libres de la influencia humana. Investigadores del Reino Unido detectaron niveles elevados de contaminantes orgánicos usados durante décadas en las actividades industriales en ciertos crustáceos capturados en las regiones más alejadas de la superficie. Valiéndose de trampas sumergibles, recabaron muestras de anfípodos, unos crustáceos similares a los camarones, a profundidades variables entre 7 mil metros (m) y 10 mil metros, en dos áreas del océano Pacífico: la fosa de las Marianas, al norte, cerca de Filipinas, y la fosa de Kermadec, en el sur, en las cercanías de Nueva Zelanda. Esas dos zonas abisales se extienden por cientos de kilómetros y están entre las más profundas y menos exploradas de la Tierra. La primera tiene una profundidad de 10.994 m y la de Kermadec, 10.047 m. Al analizar la composición química de los anfípodos, Alan Jamieson, de la Universidad de Newcastle, en Inglaterra, y sus colaboradores detectaron niveles elevados de dos productos químicos: los policlorobifenilos (PCB), compuestos bastante estables, tóxicos y poco inflamables, empleados durante décadas en fluidos de refrigeración; y los polibromodifenil éteres (PBDE), empleados como retardadores de incendios en pinturas, tejidos y otros materiales de la industria automovilística y aeronáutica. Los anfípodos de la fosa de las Marianas presentaban concentraciones de esos contaminantes ambientales más elevadas que las de los crustáceos de kermadec y, en ambos casos, superiores a las de las regiones costeras consideradas limpias (Nature Ecology and Evolution, 13 de febrero). Entre los anfípodos de las Marianas, el nivel de PCB fue 50 veces superior al registrado en los cangrejos del río Liao, uno de los más contaminados de China. Estos datos, según el investigador, indican que las aguas profundas y las superficiales están altamente conectadas.

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