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Evolución

Piojos, ¿el origen de los besos?

Gerardo Gomez / AFP vía Getty ImagesEntre los chimpancés, el hábito de desparasitarse es relevante en la dinámica socialGerardo Gomez / AFP vía Getty Images

El beso, una costumbre muy extendida entre los seres humanos en algunas culturas en contextos sociales y también afectivos, puede haber tenido su origen en un hábito higiénico. Es lo que sugiere el primatólogo y psicólogo evolucionista portugués Adriano Lameira, de la Universidad de Warwick, en el Reino Unido, con base en sus observaciones de grandes primates (chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes), nuestros primos más cercanos. Según él, los primates que bajaron de los árboles para adquirir hábitos terrestres también se han vuelto más propensos a las infestaciones, lo que hizo aún más importante el comportamiento social de desparasitarse unos a otros. La fase final de esta búsqueda de parásitos, tras separar el pelaje para encontrar pulgas, piojos o garrapatas adheridos a la piel, a menudo implica utilizar los labios para succionar y capturar al huésped indeseado. Cuando el proceso evolutivo llevó a algunos primates a perder el pelaje, dando origen a los seres humanos, este comportamiento social se habría transformado y derivó en el beso: una manifestación de confianza y cercanía. ¿Te gustan aquellas caricias medio rascadas en la cabeza? Puede que el origen de ellas sea el mismo (Evolutionary Anthropology, 17 de octubre).

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