“Ese animal del Cerrado –la sabana brasileña– tiene un bigotito, es diferente a los otros”. Con esta pista que le dio su colega Nelson Albuquerque, el herpetólogo Diego Santana, de la Universidad Federal de Mato Grosso do Sul (UFMS), decidió llevar a cabo un análisis genético de estas serpientes capturadas por sus alumnos en Tocantins. Efectivamente, se trataba de una nueva especie de culebra perico verde, denominada Leptophis mystacinus, que vive y duerme en los árboles, donde caza pequeños animales. No posee colmillos inoculadores de veneno. Su pariente más cercana habita en el bioma de la Caatinga y no posee ese bigote negro debajo de sus fosas nasales.
Imagen enviada por el herpetólogo Leandro Alves da Silva, pasante de investigación posdoctoral en la Universidad Federal de Rio Grande do Norte (UFRN)
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