Cuando los parásitos causantes de la enfermedad de Chagas ‒Trypanosoma cruzi (en verde)‒ ingresan en las células del corazón humano (cardiomiocitos), se agrupan alrededor de sus núcleos (en azul). Se trata de nidos, según lo explica la bióloga Nadjania Saraiva. Su proyecto consiste en la introducción en esos organismos unicelulares de alteraciones genéticas, que les impidan secretar las vesículas que les aseguran el acceso a los cardiomiocitos: sin este tratamiento experimental, el nido estaría mucho más poblado, preparando a los patógenos que luego se propagan a través del torrente sanguíneo. Es una de las vías que se están probando en busca de blancos moleculares para el desarrollo de una vacuna contra esta enfermedad.
Imagen enviada por Nadjania Saraiva, quien cumple una pasantía de investigación posdoctoral en la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp)
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