Imprimir Republish

HISTORIA

Una base de datos reúne bibliografía sobre la Independencia de Brasil

Investigadores recopilan alrededor de 15.000 mil referencias de textos publicados a partir de 1832

Léo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESPUno de los primeros libros de didácticos elaborados en Brasil, entre las referencias bibliográficas figura Pequena história do Brazil por perguntas e respostas – Para uso da infância brasileira (1880), de Joaquim Maria de Lacerda (1838-1886)Léo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESP

Una investigación de uso personal iniciada hace ocho años por los historiadores João Paulo Pimenta y César Augusto Atti se transformará en la Bibliografía de la Independencia de Brasil. Se trata de una base de datos de acceso libre que contiene unas 15.000 referencias, no solo sobre la Independencia nacional, ocurrida en 1822, sino también sobre el contexto de la época. La idea es que el repositorio de fuentes esté disponible para el público en el segundo semestre de este año. “Hicimos a gran escala lo que hace un estudiante de historia cuando comienza a investigar sobre un tema en particular y comienza a recopilar bibliografía al respecto”, explica Pimenta, docente del Departamento de Historia en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad de São Paulo (FFLCH-USP).

La investigación incluye bibliografía, artículos de prensa y de revistas académicas, tesis doctorales y tesinas de maestría, así como entradas de enciclopedias y diccionarios. Todo ello publicado entre 1832 y 2021, la mayoría en Brasil y en portugués, pero también hay textos en inglés, español, francés, italiano, alemán, ruso y sueco.

“Consideramos el período de la Independencia desde 1808, la fecha de arribo de la familia real a Brasil, hasta 1831, cuando el emperador Pedro I [1798-1834] abdicó del trono”, explica el historiador. “Optamos por trabajar con el material escrito con posterioridad a ese período, con cierta distancia histórica y no en el ardor del momento. Las cuestiones relativas a ese proceso se van aclarando a lo largo del siglo XIX”.

Durante seis años, Pimenta y Atti, un investigador independiente, reunieron alrededor de 12.000 referencias investigando las notas a pie de página y las bibliografías presentes en libros, revistas y trabajos académicos. “También investigamos en catálogos de bibliotecas públicas y privadas de Brasil y del exterior, además de los currículums, en la plataforma Lattes, de los investigadores que se han dedicado al tema”, prosigue Pimenta. Las referencias recabadas fueron reuniéndose en una lista en las computadoras de los dos investigadores, que estudian la historia de Brasil entre los siglos XVIII y XX.

El contenido les llamó la atención a otros teóricos de ese campo. “Muchos colegas nos pidieron ayuda al respecto de la bibliografía de aquel período y comenzaron a utilizar nuestra investigación”, recuerda Pimenta. Entre ellos estaba la historiadora Andréa Slemian, de la Escuela de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Federal de São Paulo (EFLCH-Unifesp). Hace unos dos años, ella nos sugirió que el material fuera puesto a disposición del público. Desde entonces, comparte con Pimenta la coordinación del proyecto de la base de datos, cuyo equipo cuenta con cinco estudiantes de grado y posgrado en historia de la USP, la Unifesp y la Universidad Federal de Maranhão (UFMA). Todos trabajan como voluntarios.

En la primera etapa de la investigación, el equipo de investigadores amplió la lista, que actualmente cuenta con aproximadamente 15.000 referencias. Hace alrededor de un año se empezó a montar la base de datos que será alojada en un sitio web que el equipo también está desarrollando. “Tenemos descriptores espaciales y temáticos, que hacen referencia a los temas tratados en las obras. Con base en estos dos tipos de descriptores, clasificamos cada una de las referencias que, a su vez, pueden tener más de un descriptor espacial o temático”, explica Slemian. “Entre los descriptores espaciales están los estados y las regiones de Brasil. También enumeramos un conjunto de al menos 42 temas, tales como cuerpo y sexualidad, y guerras y revoluciones. De manera tal que el investigador pueda acceder más fácilmente al tipo de material que busca mediante el uso de palabras claves”.

Las referencias se clasifican con base en dos tipos de descriptores: espaciales y temáticos

Cuando inició sus estudios, José Murilo de Carvalho, profesor de historia jubilado de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), se topó con una realidad diferente. De Carvalho cursó dos carreras de grado en la década de 1960, en la Universidad Federal de Minas Gerais (UFMG), en Belo Horizonte, ciudad en la que residía por entonces.

“Todo era más difícil, la bibliografía era más escasa y el acceso a ella, más laborioso”, recuerda. “Me había graduado en sociología y política y empecé a coquetear con la historia, que exigía un arduo trabajo de investigación de archivos. Tuve que mudarme por un tiempo a Río de Janeiro, en donde estaban los principales archivos y bibliotecas. Los más importantes eran el Archivo Nacional, la Biblioteca Nacional, el Instituto Histórico y Geográfico Brasileño [IHGB] y la biblioteca del Ministerio de Hacienda. Hoy en día, la digitalización lo ha facilitado todo, fundamentalmente la de la colección de la Biblioteca Nacional”.

De Carvalho es reconocido como autor de obras fundamentales sobre el período del Imperio y la Primera República en Brasil, como, por ejemplo, A construção da ordem: A elite política imperial [La construcción de un orden. La elite política imperial] (Campus/Editorial de la Universidad de Brasilia, 1980), que forma parte de su tesis doctoral concluida en 1975 en la Universidad Stanford (EE. UU.), donde analiza la relación entre la elite política brasileña y los partidos imperiales. Pero su interés por el tema se remonta a su etapa de estudiante universitario, cuando estudió la relación entre las elites y la construcción del Estado. “En la UFMG, estudiaba el poder local siguiendo la línea de la Revista Brasileira de Estudos Políticos. Me nacionalicé en Stanford, en parte gracias al contacto con [el politólogo] Wanderley Guilherme dos Santos [1935-2019], antiguo miembro del Iseb [Instituto Superior de Estudios Brasileños, que funcionó entre 1955 y 1964]. No hay nada como salir del país para poder verlo desde afuera, en todo su conjunto”.

Léo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESPEl libro Grandes vultos da Independência brasileira, de 1922, contiene la biografía de 31 personalidades. Tres de ellas son mujeresLéo Ramos Chaves / Revista Pesquisa FAPESP

Y el interés del experto en el tema no decrece. “En 2014, junto a [los historiadores] Lucia Bastos y Marcello Basile, publicamos 362 panfletos de la Independencia”, relata De Carvalho. “Ahora João Paulo Pimenta y Andréa Slemian, con sus asistentes, anuncian una bibliografía de 15.000 títulos sobre la Independencia. Esto es maravilloso. Esa obra brindará una ayuda enorme a los investigadores. Y también es un indicador de que la Independencia de Brasil y sus derivaciones siguen siendo un tema atractivo y polémico para los estudiosos. Para bien o para mal, marcó el tipo de país que hemos construido, con sus ventajas y sus heridas”.

Según Pimenta, gran parte de las referencias del siglo XIX reunidas en Bibliografia da Independência provienen de la revista del IHGB, creada en 1839, así como de las publicaciones de sus representaciones regionales, especialmente en Bahía, Pará, São Paulo y Pernambuco. También hay libros como Pequena história do Brazil por perguntas e respostas – Para uso da infância brasileira [Breve historia de Brasil para niños con preguntas y respuestas] (1880), de Joaquim Maria de Lacerda (1838-1886). “Es uno de los primeros libros didácticos hechos en Brasil, que concede un gran protagonismo a la Independencia y a las figuras de Pedro I y el periodista Hipólito da Costa [1774-1823]”, relata Pimenta. Da Costa fue el fundador del Correio Braziliense, un periódico portugués hecho en Londres que circuló entre 1808 y 1823. “También hemos recogido un porcentaje minoritario, pero importante, de artículos publicados por la prensa en el siglo XIX”, dice el historiador. “A lo largo del siglo XX cobró fuerza la producción vinculada a las universidades, como por ejemplo la USP, fundada en 1934. En la década de 1970, la expansión de las carreras de posgrado consolidó la primacía académica en torno a esta temática”.

Antes de ello, hubo un auge de la producción escrita en la época del centenario de la Independencia, en 1922. De aquella época es el libro Grandes vultos da Independência brasileira – Publicação comemorativa do primeiro centenário da Independência nacional [Figuras notables de la Independencia brasileña. Edición conmemorativa del primer centenario de la Independencia nacional] (1922), del historiador Afonso D’Escragnolle-Taunay (1876-1958), en ese entonces director del Museo Paulista y posteriormente profesor de la USP. “Él escribió la biografía de 31 personalidades e instituyó el modelo de los llamados próceres de la patria, como el sacerdote y político paulista Diogo Antônio Feijó (1784-1843)”, relata Pimenta.

Además de las figuras emblemáticas masculinas, también había tres mujeres en la lista de Taunay. Una de ellas es la religiosa bahiana Joana Angélica (1762-1822), que murió cuando trató de impedir que los soldados portugueses tomaran el Convento de Nossa Senhora da Conceição da Lapa, en Bahía. Otra es la emperatriz Maria Leopoldina de Austria (1797-1826), cuyo matrimonio con quien entonces era el príncipe regente Pedro I formó parte de un acuerdo diplomático entre Portugal y el imperio austríaco. “Ella tuvo una participación considerable en los acontecimientos políticos de la época, aunque suena exagerado decir que cumplió un rol preponderante en la Independencia”, reflexiona Pimenta.

Por último, la tercera de la lista es la bahiana Maria Quitéria de Jesus (1792-1853), quien se convirtió en el soldado Medeiros para luchar por la Independencia. “Hoy en día, están quienes apuntan como una novedad hablar del papel de esas mujeres en el proceso de la Independencia, pero ese reconocimiento data de principios del siglo XX, cuando ya se las consideraba relevantes”, dice Pimenta. Por eso es pertinente que los investigadores puedan acceder y conozcan la bibliografía disponible sobre el tema, sostiene Slemian. “La importancia de saber lo que ya se ha estudiado al respecto también sirve para no caer en la trampa de creer que siempre se está investigando algo nuevo”, enfatiza.

En las últimas dos décadas, según los historiadores, el estudio de los personajes en forma aislada ha ido perdiendo espacio en favor de un abordaje colectivo. “El tema de la Independencia se ha asociado a otras perspectivas históricas, tales como la esclavitud y la formación de la nación. Hoy en día, siguen realizándose estudios sobre individuos particulares, pero están empezando a aparecer en forma significativa no solo trabajos sobre alguna mujer, sino sobre la condición femenina en la época de la Independencia, por ejemplo”, dice Pimenta. Según Slemian, la investigación refuta la noción de que la producción de la historiografía sobre la Independencia y su contexto respectivo se concentraron en la región del sudeste, principalmente en São paulo y Río de Janeiro. “Lo que hemos observado es que a lo largo de estos 200 años esa producción bibliográfica siempre ha sido descentralizada, e incluye la participación destacada de historiadores de Pernambuco, Bahía, Ceará, Maranhão y Pará, sobre todo hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX”, concluye la investigadora.

Republish