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MEDIO AMBIENTE

El agotamiento de los acuíferos constituye una amenaza para bosques y ríos

La explotación excesiva y los cambios climáticos comprometen territorios que dependen de las reservas de agua subterráneas

Ríos secos en Manaos (estado de Amazonas), en noviembre de 2023: la disminución del nivel de los acuíferos agrava el estiaje

Rafa Neddermeyer/Agência Brasil

En la Amazonia, las aguas subterráneas funcionan como reservas que dan sustento a los árboles durante los períodos de sequía. Pero cuando el estiaje se prolonga, el nivel de los acuíferos disminuye, agrava la sequía y deja a la selva más vulnerable a los incendios, especialmente durante los años signados por el fenómeno climático El Niño.

Estas conclusiones forman parte de un estudio realizado por investigadores de la Universidad de São Paulo (USP) y publicado en diciembre en la revista Science of the Total Environment. Los científicos emiten en el referido artículo un advertencia sobre la gestión de las aguas subterráneas acumuladas entre las rocas o en sus poros.

“Cuando la selva se queda sin lugar de dónde extraer agua, cualquier chispa puede empezar un incendio que se propaga con mayor facilidad”, comenta el geógrafo de la USP Bruno Conicelli, uno de los autores do artículo. Con base en datos de teledetección satelital, el investigador calculó el nivel de los acuíferos de la Amazonia entre 2004 y 2016 y los comparó con los datos de los incendios. Los fuegos más extensos ocuparon las áreas en donde los acuíferos estaban más secos.

“Como los acuíferos almacenan cantidades gigantescas de agua, alrededor del 97 % del agua dulce líquida del planeta, su nivel tarda más en recomponerse, mientras que los ríos, con un 1 % de las reservas de agua dulce, se llenan casi que instantáneamente con las lluvias intensas”, aclara el geólogo de la USP Ricardo Hirata, coautor del trabajo.

Este fenómeno se vuelve más visible en los ríos temporales de las zonas áridas y semiáridas, que se secan durante el estiaje y vuelven a correr luego de que la lluvia recomienza. En esos sitios, los acuíferos generalmente son más profundos que la superficie e incluso que los lechos de los ríos.

“En la Amazonia, los acuíferos tardan meses para recomponerse tras el regreso de las lluvias”, sostiene Conicelli. Según él, una secuencia de sequías como la de los últimos años impide que los acuíferos se recuperen. Las plantas con raíces menos profundas son las primeras que padecen la falta de agua.

Las variaciones de las áreas arrasadas por los incendios pueden explicarse tanto por la sequía de los acuíferos como por la explotación de los bosques. La frontera agrícola de Mato Grosso, por ejemplo, sufrió muchos incendios, aunque la sequía en los acuíferos no fue tan severa. Por otra parte, el fuego fue intenso en áreas de la Amazonia que se secaron más como el norte, cerca de la frontera con Venezuela, la región central y la desembocadura del río Amazonas. Cerca de los Andes, en donde llueve más, hubo menos fuego.

Perder agua
El agua subterránea que aflora en las cabeceras mantiene los llamados ríos perennes –que corren todo el año– durante los períodos de sequía. Por otra parte, algunos ríos pueden perder agua, que se infiltra en el lecho y regresa a los acuíferos.

Los ríos brasileños en su mayoría (el 55 %) pierden agua, de acuerdo con un estudio publicado en noviembre en la revista Nature Communications. En áreas de extensa agricultura irrigada, como en la cuenca del río São Francisco, la proporción de ríos que ceden agua a los acuíferos supera el 61 %.

“Estas pérdidas no significan que la mayoría de los ríos estén secándose, pero pueden volverse significativas en términos de caudal en caso de que el nivel del acuífero disminuya”, aclara el ingeniero civil Edson Wendland, de la Escuela de Ingeniería de São Carlos (EESC) de la USP, supervisor del trabajo.

Un trabajo de este tipo, publicado en 2020 en la revista Water, indicó que la mayor responsable de la merma del caudal de los ríos en la cuenca del río São Francisco fue la disminución del nivel de agua de los acuíferos que abastecían a los ríos. La extracción de agua para la irrigación quedó señalada como la probable causa principal de dicho problema.

“La gestión de los ríos y los acuíferos debe concretarse en forma integrada”, aboga el ingeniero civil de la EESC José Gescilan Uchôa, principal autor del estudio publicado en Nature Communications. Según él, el monitoreo de los recursos hídricos sería importante fundamentalmente en las áreas de agricultura irrigada.

Este artículo salió publicado con el título “La sequía invisible” en la edición impresa n° 347 de enero de 2025.

Proyectos
1. Sacre. Soluciones integradas para ciudades resilientes (n° 20/15434-0); Modalidad Proyecto Temático; Investigador responsable Ricardo César Aoki Hirata (USP); Inversión R$ 6.494.953,26.
2. Los impacto del uso y la ocupación del suelo y de los cambios climáticos sobre los flujos hidrológicos entre las aguas subterráneas y las aguas superficiales en áreas de afloramiento del sistema Acuífero Guaraní (n° 23/13160-8); Modalidad Beca doctoral; Investigadora responsabl Edson Cezar Wendland (USP); Becario José Gescilam Sousa Mota Uchôa; Inversión R$ 365.185,44.
3. Los eventos extremos de precipitaciones y temperatura en Brasil en un contexto de cambio climático: propriedades estadísticas y alteraciones futuras (n° 22/06017-1); Modalidad Beca doctoral; Investigador responsable Edson Cezar Wendland (USP); Becario André Simões Ballarin; Inversión R$ 158.795,17.

Artículos científicos
LUCAS, M. C. et alSignificant baseflow reduction in the Sao Francisco river basinWater. v. 13, n. 2. 22 dic. 2020.
TOLEDO, N. et alDynamics of meteorological and hydrological drought: The impact of groundwater and El Niño events on forest fires in the AmazonScience of the Total Environment. v. 954, n. 176612. dic. 2024.
UCHÔA, J. G. S. M. et al. Widespread potential for streamflow leakage across BrazilNature Communications. v. 15, n.10211. 25 nov. 2024.

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