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Buenas prácticas

Sanción por contravenciones administrativas

El 12 de agosto, la matemática Eva Lee, del Instituto de Tecnología de Georgia (Georgia Tech), en Atlanta, Estados Unidos, fue condenada a dos meses de arresto domiciliario por haber estafado a la National Science Foundation (NSF) con datos de informes de investigación relacionados con un proyecto de 240 mil dólares. El castigo fue menor a los ocho meses que habían solicitado los fiscales del caso y Lee no deberá cumplir la sentencia ahora, sino una vez que acabe la pandemia. En una sesión virtual que se realizó vía Zoom, el juez federal a cargo del caso justificó el veredicto. “La necesitamos para ayudarnos a combatir el nuevo coronavirus y la sociedad no ganaría nada si en este momento usted pasara ocho meses recluida en su casa”, dijo Steve Jones, juez de un tribunal de distrito de Atlanta. “Se la ha condenado porque cometió un ilícito y eso quedará asentado en su prontuario. Se la necesita para que ayude al país, pero este tribunal no puede ignorar el delito”.

Lee incurrió en tres transgresiones administrativas graves. Las reglas de la NSF establecían que el proyecto recibiría 175 mil dólares de al menos tres socios comerciales entre 2016 y 2018. La investigadora no disponía de esa información, pero declaró que cinco asociados aportaron 50 mil dólares cada uno. Una investigación determinó que hubo un solo aportante y su contribución fue de 112 mil dólares. También manipuló el proceso para definir las prioridades de investigación del proyecto: tendría que haberse realizado una votación entre los equipos involucrados, pero Lee votó por ellos. Finalmente, falsificó la firma del responsable de la concesión de grants de Georgia Tech en los informes anuales que enviaba a la NSF. En septiembre de 2019, la agencia le prohibió desempeñarse como revisora de propuestas de financiación por tres años. Su abogado, Buddy Parker, apeló esa sanción alegando que las irregularidades de las cuales se la acusaba no constituyen mala conducta científica ni tampoco causaron daños económicos.

La matemática, de 55 años de edad, es una reputada experta en identificación de tendencias al analizar volúmenes de datos gigantescos sobre salud, así como por haber desarrollado el software RealOpt en 2003, que elabora modelos para dar respuestas a pandemias y desastres nacionales a partir de informaciones geoespaciales e indicadores demográficos y económicos. En el mes de enero, Lee se encontraba en su casa redactando un artículo sobre la propagación de la gripe aviar y del Síndrome Respiratorio de Oriente Medio en años anteriores cuando decidió incluir en su análisis los datos sobre el brote del nuevo coronavirus que afectaba la ciudad de Wuhan, en China. Ella vislumbró el potencial de propagación y dio aviso a otros colegas. En los últimos meses trabajó informalmente con científicos y autoridades gubernamentales, aunque no pudo utilizar las computadoras del Georgia Tech para utilizar el RealOpt, ya que fue apartada en abril de 2019. La sanción, si bien es leve, puede llegar a costarle su empleo. La universidad, si lo considera apropiado, puede exonerar del cargo a un docente si este fue condenado por un delito.

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