
ESA/Gaia/DPACLas flechas indican la dirección y la extensión del movimiento de las estrellas en los confines de la Vía Láctea, vista de perfilESA/Gaia/DPAC
El telescopio espacial Gaia, de la Agencia Espacial Europea, descubrió que una enorme onda está empujando a miles de estrellas situadas a entre 30.000 y 65.000 años luz de distancia del centro de la Vía Láctea. Dicha onda actúa como una piedra arrojada a un lago, generando oscilaciones que se propagan en movimientos horizontales o verticales. Astrónomos de Italia, Francia, Alemania y Estados Unidos rastrearon ese movimiento estudiando las posiciones de estrellas gigantes jóvenes y estrellas variables cefeidas, cuyo brillo varía de forma previsible. El ascenso y descenso de las estrellas podría estar relacionado con un movimiento ondulante a 500 años luz del Sol, conocido como onda de Radcliffe, que se extiende por más de 9.000 años luz (Astronomy and Astrophysics, julio).
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