BUENAS PRÁCTICAS

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El espectro de las imágenes duplicadas

ED. 245 | JULIO 2016

 

BoasPraticas_245 (1)aLa microbióloga Elisabeth Bik, investigadora de la Escuela de Medicina de la Universidad Stanford, en Estados Unidos, pasó dos años analizando imágenes de test western blot ‒un método que se utiliza en biología molecular para identificar proteínas‒ divulgadas en 20.621 artículos del área biomédica publicados en 40 revistas científicas entre 1995 y 2014. La investigadora encontró un nivel elevado de problemas: había imágenes duplicadas en 782 papers, el 3,8% del total. En 230 artículos, las imágenes sencillamente aparecían dos veces en el mismo manuscrito para ilustrar experimentos diferentes, en una señal de que, según sostuvo, pueden haber sido duplicadas por error, sin que haya habido mala fe. En los demás casos existen indicios de manipulación deliberada. En 356 artículos, algunas imágenes duplicadas estaban reposicionadas o invertidas. Y en 196 papers había evidencias claras de fraude, tales como el pegado de una misma “banda” de un test de western blot en diversas imágenes, como si fuese un sello cuya estampa se repite.

Los resultados del análisis se dieron conocer en un texto publicado en bioRxiv, un repositorio con manuscritos del campo de las ciencias de la vida que aún no han salido en revistas. El trabajo de Elisabeth Bik fue artesanal. Primeramente, observaba cada artículo en busca de señales de duplicaciones. Cuando encontraba una situación sospechosa, sometía las imágenes a un software donde podía ajustar el contraste en busca de evidencias de manipulación. Siempre que aparecía alguna imagen problemática, dos investigadores que trabajaron con ella, Arturo Casadevall y Ferric Fang, verificaban la sospecha. Durante el tiempo en que se llevó a cabo el análisis, no había sido retractado ninguno de los artículos con problemas. Elisabeth Bik tomó la decisión de avisar a los editores de las publicaciones sobre lo que encontró, y fueron más de 700 informes enviados a revistas. También les escribió a 10 instituciones donde se registraron problemas recurrentes, con el registro de al menos tres papers de un mismo grupo de investigación con imágenes duplicadas. El saldo de esa iniciativa, según informó la investigadora, fueron seis artículos retractados y otros 60 corregidos.

El estudio muestra que publicaciones más cuidadosas logran prevenir la publicación de papers con adulteraciones. Journal of Cell Biology, que desde 2002 escanea las imágenes de papers remitidos en busca de duplicaciones, sólo tuvo un 0,3% de los artículos cuestionados. En tanto, en International Journal of Oncology había problemas con un 12% de los papers. Tres países despuntaron entre los artículos sospechosos. Papers de científicos de la India exhibieron una probabilidad 1,93 veces mayor de contener imágenes duplicadas que lo esperable de acuerdo con la frecuencia de publicación. Luego aparecen China, con una probabilidad 1,89  veces mayor, y Taiwán, con 1,20 veces.


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