Imprimir

Ciencia

Homocisteína, un alerta cardíaco

Un elevado nivel de homocisteína eleva el risco de angina inestable

A relación entre el exceso de homocisteína en el torrente sanguíneo y los problemas cardíacos no es ninguna novedad. Este aminoácido, que se forma en el organismo como resultado de la ingestión de proteínas, es tema de muchos artículos y controversias en los medios científicos internacionales, pero hasta ahora no existían investigaciones sobre sus niveles en la sangre de la población brasileña. El proyecto Determinación de los Niveles de Homocisteína Plasmática en la Población de São Paulo – La Homocisteína como Factor de Riesgo en Enfermedades Cardiovasculares, va a ocupar esa laguna: el mismo comprueba que los niveles elevados de homocisteína aumentan en por lo menos el 42% de los casos el riesgo de angina inestable, un problema cardíaco que pode repetirse varias veces.

Dieta y vitaminas
La buena noticia es que, una vez identificado el exceso de homocisteína en sangre, dicho nivel puede disminuirse por medio de una alimentación controlada o, si fuera necesario, de suplementos vitamínicos recetados por el médico. No obstante, el examen de homocisteína es realizado en pocos laboratorios brasileños.

La bióloga Vânia D’Almeida, responsable del proyecto, alerta que no es recomendable hacer el análisis sin prescripción médica, y mucho menos tomar suplementos vitamínicos, ya que otras dolencias pueden aumentar el nivel de homocisteína y la automedicación podría enmascarar sus síntomas. Además, y aunque los estudios brasileños aún no indican que el alto nivel de homocisteína potencie otros factores de riesgo, cabe recordar que el cigarrillo, la hipertensión y niveles alterados de colesterol y de triglicéridos aumentan mucho las posibilidades de enfermedades cardíacas.

D’Almeida trabaja en el Centro de Genética Médica de los Departamentos de Pediatría y Morfología de la Universidad Federal de São Paulo (Unifesp), donde coordina el Laboratorio de Errores Innatos del Metabolismo. El origen del proyecto fue la constatación por parte de la coordinadora del Ambulatorio Multidisciplinario de Enfermedades Metabólicas Hereditarias, la médica Ana Maria Martins, de que un gran número de niños que allí son atendidos sufría de homocistinuria (exceso de homocisteína).

La homocistinuria es una enfermedad en la cual una deficiencia enzimática impide el metabolismo correcto del aminoácido, que entonces se acumula en el organismo. Con el tiempo, el niño puede desarrollar problemas oculares, retraso mental e incluso puede sufrir accidentes vasculares. Vânia agrega: “Los niños están más sujetos a tromboembolismos de manera general, y encontramos en la literatura científica referencias de muerte, a veces a los ocho o 10 años, producida por un cuadro cardiovascular similar al de personas de edad”.

Intrigado por esos problemas precoces, un investigador americano comenzó a investigar la posibilidad de que la homocisteína provoque problemas cardiovasculares en general. “El estudiaba a pacientes con enfermedades cardiovasculares tales como infarto de miocardio y angina, con 35 años o más, y medía el nivel de homocisteína en sangre de dichos pacientes. A partir de allí, la correlación entre el nivel elevado de homocisteína y las dolencias cardiovasculares quedó de cierta forma establecida”, dice la bióloga.

En el mundo
D´Almeida dice que su motivación fue, más allá del gran número de pacientes, la falta de datos sobre la población brasileña. La homocisteína está muy relacionada con la dieta. Las estadísticas muestran que Japón es el país con el menor índice de muertes por enfermedades del corazón, mientras que Estados Unidos tiene uno de los índices más altos. “Una cuestión se hizo importante: ¿los pacientes brasileños con enfermedades cardiovasculares también tienen alteración en los niveles de homocisteína? Para trabajar con los portadores de enfermedades cardiovasculares, en el futuro, se hacía necesario responder a esa pregunta”, explica.

Los resultados de la investigación surgieron del análisis de las muestras de sangre de 115 pacientes con enfermedades cardiovasculares y de 129 personas sanas, que integraron el grupo de control. Las muestras se recogieron en la UTI de Cardiología del Hospital São Paulo, de la Unifesp, y de pacientes del Hospital Oswaldo Cruz, de Recife (estado de Pernambuco). Los voluntarios sanos eran personas atendidas en los ambulatorios o empleados de dichas instituciones.

La investigación, realizada con la ayuda de estudiantes, investigadores y profesores de la Unifesp y de la Universidad Federal de Pernambuco (UFPE), constató un riesgo 4,9 veces mayor de aumento de homocisteína en los pacientes con enfermedades cardiovasculares que en el grupo de control. Los mayores valores estaban en la franja de edad entre 31 y 40 años. Considerados solo los individuos sanos, los menores niveles correspondieron a niños de entre 8 y 12 años, y los mayores, a los adultos de la franja a partir de 60 años. Tanto en los pacientes como en el grupo de control, los hombres presentaron valores más altos que las mujeres.

Riesgo mayor
Otra constatación fue la de la mayor probabilidad de que personas con cierta mutación en el gen de la enzima MTHFR (metileno-tetrahidrofolato reductasa) tengan niveles de homocisteína aumentados. A la mutación se la conoce como C677T: ocurre en el nucleótido 677 de dicho gen mediante la sustitución de una citosina (C) por una timina (T). Como los cromosomas existen en pares (excepto los cromosomas sexuales), ciertas personas pueden tener esa mutación en ambos genes del par de cromosomas.Por ende, las personas TT son más propensas al aumento de homocisteína.

Se concluyó también que el riesgo de angina inestable aumenta en por lo menos el 42% de los casos cuando el nivel de homocisteína supera el valor considerado normal mundialmente, según muchas referencias internacionales: 15 micromoles por litro. Una alimentación rica en vitaminas B6, B12 y ácido fólico ayuda a reducir los niveles de homocisteína. El bife de hígado es una excelente fuente de los referidos tres nutrientes. Las bananas y frijoles también son fuentes de vitamina B6 y ácido fólico, en tanto que la leche de vaca suministra vitamina B12.

Esas vitaminas son necesarias para el buen funcionamiento del proceso metabólico de la metionina, un aminoácido esencial presente principalmente en las proteínas de origen animal que ingerimos. El organismo necesita extraer de la metionina el grupo metil, importante en diversas funciones, como la síntesis del ADN, y la transcripción y formación de proteínas. Para tal fin transforma la metionina en homocisteína, que en niveles elevados se convierte en una toxina que debe eliminarse.

La eliminación se efectúa con la ayuda de la vitamina B6, que participa en la transformación de parte de la homocisteína en cistationina (compuesto intermedio entre la homocisteína y la cisteína). Cuando la se forma la cisteína, parte de ella constituirá péptidos (como la glutationa, un importante antioxidante) y proteínas, y parte de sus derivados es secretada a través de la orina.

Ateroesclerosis
Todo estaría resuelto satisfactoriamente a no ser por el hecho de que parte de la homocisteína se transforma en homocisteína tiolactona, un intermedio más reactivo que la propia homocisteína y que reacciona fundamentalmente frente a la presencia de una lipoproteína de baja densidad, la LDL, conocida como mal colesterol. Esa reacción forma agrupamientos químicos que van a obstruir los vasos sanguíneos y provocar aterosesclerosis.

No obstante, es posible llegar a un final feliz: parte de la homocisteína tiolactona puede retomar a la forma de homocisteína y ésta, con el auxilio del ácido fólico y de la vitamina B12, recobrar metil nuevamente y volver a ser metionina, un proceso denominado remetilación. Como solemos ingerir menos metionina que la que el organismo requiere, la remetilación es una vía metabólica muy útil.

Resumiendo, el trabajo de la bióloga de la Unifesp sirve como un importante alerta general y una valiosa contribución para la prevención de enfermedades cardiovasculares en Brasil y en el mundo.

EL PROYECTO
Determinación de los Niveles de Homocisteína Plasmática en la Población de São Paulo – La Homocisteínacomo Factor de Riesgo en Enfermedades Cardiovasculares
Modalidad
Auxilio a proyecto de investigación
Coordinadora
Vânia D’Almeida – Centro de Genética Médica del Departamento de Pediatría de la Unifesp
Inversión
R$ 21.795,00 y US$ 63.430,00