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Sentinel-1A

Centinela ambiental

Península Antártica vista desde el satélite Sentinel-1A: capacidad para escudriñar a través de las nubes

ESAPenínsula Antártica vista desde el satélite Sentinel-1A: capacidad para escudriñar a través de las nubesESA

El Sentinel-1A, un satélite desarrollado por la Agencia Espacial Europea (ESA, según su sigla en inglés), lanzado el 3 de abril, envió las primeras imágenes de la superficie terrestre. Son una pequeña muestra del tipo de imagen que la misión proveerá para el ambicioso programa europeo de monitoreo ambiental bautizado con el nombre de Copérnico. El Sentinel-1A está equipado con un radar capaz de escudriñar la superficie terrestre a través de las nubes y de la lluvia, lo cual facilitará el monitoreo de glaciares, derrames de petróleo en el mar y alteraciones en el uso de la tierra, además de brindar respuestas a emergencias, tales como inundaciones o terremotos. El satélite también está dotado con un terminal láser para transmitir rápidamente sus datos por medio del European Data Relay System (EDRS), un sistema de satélites en órbita proyectado para minimizar los atrasos en la transmisión de grandes cantidades de datos. Las expectativas de la ESA contemplan que los datos generados por el Sentinel-1A resulten útiles para formular nuevas políticas ambientales y de seguridad. Desde su lanzamiento, el satélite ha realizado una complicada rutina para poner en servicio sus radares de 12 metros y sus largas alas solares. El costo de su construcción fue de 280 millones de euros, y aún no se encuentra en su órbita operativa, algo que deberá implementarse en un plazo de tres meses. Una de las primeras imágenes enviadas por el satélite muestra el sector norte de la península Antártica. Otro satélite, el Sentinel-1B, idéntico al 1A, se lanzará el año próximo para potenciar el envío de datos desde el espacio.

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